SOLISTAS, GRUPOS, LA CREACIÓN MUSICAL Y LA RESONANCIA CREATIVA

29 junio, 2015 Deja un comentario

Estoy leyendo el libro Strange Beautiful Music – A musical memoir, la biografía musical del guitarrista Joe Satriani, uno de los mejores guitarristas de la historia del rock. El libro es una versión ampliada y con muchos más detalles del documental The Satch Tapes (1993), en el que Joe Satriani cuenta su historia como guitarrista y la grabación de cada uno de sus discos. En la parte en que trata de cada uno de los discos quizá es demasiado detallista, pero en general el libro es recomendable para aficionados al rock y a la música en general.

Lo que me ha hecho pensar es la parte en que cuenta cuando, después de grabar sus dos primeros discos (Not of This Earth y Surfing with the Alien) él solo tocando todos los instrumentos y con baterías electrónicas, se enfrenta a la posibilidad de grabar el siguiente disco con otros músicos. John Cuniberti, su productor, le monta una banda con verdaderos musicazos: Phil Ashley (teclados), Simon Phillips (batería) y Doug Wimbish (bajo). Fue un auténtico fracaso. Satriani les acabó despidiendo, porque ellos no seguían instrucciones estrictas de qué notas tenían que tocar en cada canción, sino que creaban algo que no era lo que Satriani quería. A veces se ponía a escuchar lo grabado en el día y meneaba la cabeza diciendo “¿qué le han hecho a mi canción?”.

El guitarrista Joe Satriani

El guitarrista Joe Satriani

En el siguiente disco contrata a los hermanos Bissonette (Greg y Matt), que era lo que Satriani buscaba: dos tipos que nunca le discutan las instrucciones y toquen exactamente lo que él quiere que toquen en cada una de sus canciones.

Es una cuestión realmente muy interesante. A la hora de tocar puedes ser un solista tipo Kenny G, donde tú compones todas las canciones y el grupo es un mero soporte musical con patas para tu mejor lucimiento. No interviene en el proceso creativo, salvo para seguir las instrucciones del líder.

O bien partes desde otra perspectiva, en la que alguien del grupo trae algo que pone en común con los demás y el resto hace su aportación al conjunto. Por lo tanto, el resultado final es la suma de las aportaciones individuales de todos los miembros del grupo, siendo distinto de cada una de ellas. Se trata de un fenómeno que yo llamo resonancia creativa, en la cual partiendo de una idea inicial aportada por uno de los miembros del grupo, los demás comienzan asimismo a hacer aportaciones propias, que a su vez generan nuevas ideas en el resto de los músicos, haciendo de este modo que el resultado sea diferente y distinto de las partes que cada uno ha creado.

Es decir, sería diferente si le damos la idea primigenia a cada músico por separado y les dejamos que trabajen de forma individual en ella, y más adelante la pongan en común. Al hacerlo sobre la marcha y al mismo tiempo, las ideas de unos y otros a su vez generan nuevas ideas, influyen en tiempo real sobre los otros. Este formato a mí me resulta muchísimo más interesante, desde el punto de vista de la creatividad.

El caso anterior de Satriani es el de un compositor clásico: él es la única mente compositora, y los demás músicos son meros ejecutores que siguen sus instrucciones. En mi opinión, se pierde el proceso de la resonancia creativa, que en la Historia ha tenido ejemplos muy significativos. Pensemos por ejemplo en la Grecia Clásica, donde tuvimos en un espacio geográfico bastante reducido a un grupo de personas que se podían dedicar a la creación intelectual relacionándose entre ellos, y cuyas mentes estaban constantemente influyendo unas sobre otras (Sócrates, Gorgias, Protágoras, Jenófanes, Parménides, Zenón, Demócrito, Empédocles, Anaxágoras).

En el jazz por ejemplo las jam sessions son el ejemplo por excelencia de resonancia creativa: varios participantes lanzando ideas musicales unos a otros y compitiendo sobre el mismo escenario. Siempre aprendes cosas que te propulsan a llegar al siguiente nivel.

En mi experiencia he preferido siempre esta forma de trabajar a la hora de componer con un grupo, incluso trayendo un tema prácticamente terminado, porque la visión del resto de los componentes puede llevar la canción hacia otra dimensión que yo no he sabido vislumbrar.

El grupo Dream Theater

El grupo Dream Theater

Es más el punto de vista que tienen grupos como Dream Theater, que expresa así su teclista Jordan Rudess: “Realmente no tenemos discusiones serias sobre lo que va a ocurrir a continuación, a pesar de que hemos tenido pequeñas discusiones entre algunos de nosotros sobre lo que nos gustaría ver qué sucede después. Al mismo tiempo, si tengo una buena idea en mitad de la noche, o lo que sea, lo grabo en mi iPhone. He elegido a James [LaBrie , vocalista] para ser algo así como el que guarda algunas de mis ideas; le envío pequeños clips de YouTube de mí tocando algo que creo que es genial. Y luego, cuando le damos una vuelta y nos ponemos a escribir de nuevo y empezar el proceso, volvemos a ver lo que tenemos y tratamos de llegar a alguna parte.”

Por supuesto que es muy loable querer hacer tu propia música tú solo. A veces suelo componer mis propios temas por mi cuenta. Pero en mi opinión tiene mucha más riqueza la otra forma de hacerlo mediante la participación de más músicos implicados. Es cierto que trabajar así tiene el problema de que todos los músicos tienen que tener similares habilidades creativas y técnicas, más la cuestión de los celos, envidias y sensación de protagonismo. Pero esto son hándicaps comunes a cualquier trabajo en equipo, como he podido experimentar en mis 17 años como entrenador de baloncesto.

Como dice mi amigo Carlos, si optas por tocar en un grupo de versiones, te ahorras esos problemas. Pero mi enfoque siempre es componer mis (nuestros) propios temas.

Para terminar, comentar que Joe Satriani consiguió matar sus demonios acerca de componer junto con otros músicos cuando formó el grupo Chickenfoot, junto con Sammy Haggar, Chad Smith, y Michael Anthony. Finalmente muchos años después lo consiguió.

LA BANDERA DE ESPAÑA, PEDRO SÁNCHEZ Y PAVLOV

24 junio, 2015 Deja un comentario

En mi país tenemos un problema bastante grave, aunque creo que no somos los únicos, por lo que me cuentan mis amigos italianos allí debe ocurrir algo similar.

Los hunos se apropiaron de los símbolos nacionales, como la bandera o el himno, y los hotros se lo permitieron. Unos terceros usaron sus símbolos como símbolos del odio nacionalista, y los han utilizado como un arma, igual que el idioma.

El episodio del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, con ese montaje Obamiano y la bandera española de fondo a primera vista pudiera ser saludado positivamente. Él mismo dijo que “la bandera española es la bandera que trajeron nuestros padres y madres con la democracia. Me siento representada por ella”.

Como dice el editorial de UPyD, si no conociéramos al PSOE podría colar: “Cuando recientemente se produjo una lamentable pitada contra el himno de España en la final de la Copa del Rey de fútbol, Pedro Sánchez rebajó el incidente a “una falta de educación” y rechazó cualquier tipo de sanción. El himno es un símbolo constitucional como lo es la bandera. Esta reacción del candidato socialista hace sospechar que estemos ante otro truco de marketing de los que tanto se llevan ahora, y no ante un verdadero propósito político.”

Como dice el proverbio árabe, quien no te conozca que te compre. Lo expone magistralmente el gran Santi González en esta entrada de su blog: “durante los últimos 25 años he acudido en muchas ocasiones a la Fiesta de la Rosa, a la que corresponde la segunda foto en la que Sánchez e Idoia Mendia saludan a la peña. La organización proporcionaba a los asistentes sendas ikurriñas tamaño DIN A 4 de papel o plástico, pegadas a un palo que los viejos militantes de la margen izquierda paseaban sin mucho entusiasmo por el recinto festivo. Vean en la tercera foto un acto del PSC en los tiempos de Rubalcaba y Pere Navarro como secretarios generales. Vean las otras tres fotos correspondientes a actos multitudinarios del PSOE y traten de buscar entre ellos una sola bandera española”.

El problema de fondo es primero la apropiación por el franquismo de una bandera que lo es desde 1785 y luego el reflejo pavloviano de la izquierda de considerar facha cualquier pegatina, pulserita, banderita o similar, ya no digamos una bandera de verdad…Es el punto trece de mi artículo 22 maneras de ser español.

Yo mismo en mi juventud he sufrido esa misma enfermedad. Rechazar la bandera y el himno de tu país en situaciones de normalidad, porque los que la llevaban eran “fachas”. De hecho había un profesor de filosofía en el instituto del que se decía que si llevabas una bandera de España en el cuaderno te subía la nota. Hacer un viaje de España a Croacia en moto y pensar en llevar unas banderitas de España en la parte trasera de la moto, y descartar la idea, porque tenemos que dormir en Barcelona.

Comprobar que cuando España gana la Eurocopa en 2008 comienzan a verse “espontáneamente” banderas de España por doquier en las terrazas y los balcones de las casas. Fui demasiado optimista en 2012 cuando escribí este texto: “Y me encontré a muchos adolescentes y veinteañeros vestidos con camisetas de la selección española de fútbol y envueltos en banderas de España, que supongo vendrían de la celebración del título de la Eurocopa en Cibeles. Y tuve que sonreír. Y entonces pensé: que puñetas, quizá estos chicos y chicas ya empiecen a superar el virus cainita que nos domina desde siempre en este país”.

La izquierda ha renunciado a ella, lo que no deja de tener su gracia, ya que el primer partido que asumió la bandera fue el PCE en 1977. Por 169 votos a favor, ninguno en contra y 11 abstenciones, el Comité Central del PCE decidió colocar la bandera bicolor junto a la comunista en todos los actos del partido.

En el fondo, esto forma parte del pensamiento naif de la República (la Segunda, eso sí), una Arcadia feliz, donde todos los problemas se solucionan, y que sirve para vender camisetas de la selección española de fútbol con la franja morada. Además de lo gracioso de la confusión del morado con el carmesí y lo chocante que es el hecho de que la inclusión del color morado fuera como símbolo de la exaltación de Castilla como parte fundamental del nuevo Estado (ya que los colores rojo y amarillo representan a los territorios de la Corona de Aragón). La bandera republicana es un símbolo de los antimonárquicos y de la gente contraria a la transición. Pero de ese tema y de la Arcadia feliz ya hemos hablado antes.

Yo mismo he formado parte de ese sentimiento de rechazo. Cuando tenía 18 años era como estos jóvenes diputados de Podemos que piden la supresión del ejército y la policía por ser “cuerpos represivos”, y que reniegan de la bandera y el himno por ser cosas de fachas. Afortunadamente, la juventud es una enfermedad que se cura muy deprisa, por lo menos en mi caso. Es muy triste leer la anécdota que cuenta Pérez Reverte en su artículo ‘Un facha de siete años’. 

La bandera, en definitiva, es el símbolo de mis derechos constitucionales como ciudadano. Es el símbolo de esos derechos que decidimos darnos entre todos y que votamos favorablemente. Donde deja de ondear esa bandera, casualmente dejan de cumplirse los derechos que tengo según nuestra Constitución. Y a todos nos vienen a la cabeza sitios donde las sentencias de los tribunales no se cumplen y no pasa nada.

No es más que un trapo de colores, pero simboliza la democracia y los derechos que nos hemos dado entre todos. Aparte simboliza episodios donde muchos perdieron la vida por defender este país, por orden de aquellos que diseñan banderas y que no les toca defenderlas. Y si no estamos conformes con la Constitución (que yo también creo que habría que reformar, sobre todo en su Título Octavo), pues hay un procedimiento perfectamente regulado y democrático para ello.

Pero esto ya es otra cuestión que trataré más adelante, porque merece una entrada aparte, la del respeto por las leyes vigentes, nos gusten o no. Eso es el Estado de Derecho, respetar y asumir las leyes vigentes y las sentencias de los tribunales de Justicia, mientras quienes se las dan de demócratas dicen que “Si hay que desobedecer leyes injustas, se desobedecen”.

Me da mucha envidia los Estados Unidos de América en este aspecto. Mucha. Gente sin complejos que puede tener la bandera de su país en la puerta de su casa sin miedo a que sus propios vecinos se la arranquen o le llamen fascista. Y que antes de cada partido de ligas profesionales escucha su himno nacional, para recordarles que viven en un país democrático donde sus derechos están escritos en una de las constituciones más antiguas del mundo. Sin complejos. Quizá con demasiados alardes, pero sin ningún estúpido complejo de rechazo o de apropiación indebida. Pero es que Caín era español sin ningún género de dudas. Y Manes también. Antes de que se inventara España, ellos ya eran españoles de corazón.

FINALES DE LA NBA 2015 (III): SE ROMPIÓ LA CUERDA.

18 junio, 2015 Deja un comentario

Al final, la cuerda que sostenía a los Cavs se terminó rompiendo. Un LeBron sobrehumano (es la primera vez en la historia de la NBA que un jugador lidera ambos equipos en puntos, rebotes y asistencias) ha sido incapaz de superar a un mejor conjunto, y que finalmente lo ha demostrado.

Golden State Champs

En el quinto partido Mozgov no repitió sus actuaciones anteriores, y en un último cuarto espectacular Curry no dejó escapar el partido con dos jugadas decisivas: con 2 minutos y 44 segundos anotó de tres puntos tras dejar sentado a Dellavedova, y volvió a anotar de tres faltando 1:12 para el final.

El déficit de los Warriors en el juego interior no fue aprovechado por los Cavs. En el sexto partido finalmente David Blatt sacó un equipo pequeño y los Warriors estuvieron en su salsa. Dominaron claramente el partido desde el principio y los Cavs se fueron hundiendo cada vez más, sin tener opciones reales de ganar el encuentro, como sí tuvieron en el anterior.

Los Warriors han tenido pocas pérdidas de balón (9 y 10), mientras que los Cavs han hecho 16 en cada partido. De este modo, la ventaja de éstos en el rebote no se ha traducido en ventaja en el marcador, dado el peor porcentaje de tiro de los de Cleveland y las pérdidas de balón.

Como ha dicho el maestro Gonzalo Vázquez, demasiado ha durado esto para la diferencia entre los dos equipos, sobre todo con las lesiones de Kevin Love y Kyrie Irving. Los Cavs han estado jugando con 8 jugadores y un LeBron que ha jugado todos los minutos.

Gonzalo Vazquez2

Esta final nos deja varios flashes: el papel de Iguodala, similar al de Kawhi Leonard el año pasado, y que le ha hecho merecer el MVP; la extraordinaria final de Draymond Green, que dijo que hubo mucha gente que le aseguró que no tenía sitio en la NBA. La lucha y la intensidad de Deli (Dellavedova), la interpretación del himno norteamericano por Metallica. Tristan Thompson, un reboteador ofensivo sensacional y que va creciendo también con buenos movimientos de ataque. Y las ruedas de prensa surrealistas de Mozgov, nuevamente por cortesía de Gonzalo Vázquez:

Gonzalo Vazquez3

Steve Kerr merece capítulo aparte. Como jugador ha sido entrenado por algunos de los mejores entrenadores (Phil Jackson, Gregg Popovich), de los que evidentemente ha tenido que aprender y aunque no es la primera vez que un entrenador novato en la NBA gana el anillo (ya lo hicieron Pat Riley en 1982 y Paul Westhead en 1980, entre otros), no sé si será la primera vez que alguien pasa directamente de comentarista televisivo a entrenador de la NBA y gana el título. Es graciosa la entrevista que le hace su hasta hace nada compañero David Aldridge en la cual dice que ha terminado tan exhausto  en estos playoffs que a partir de ahora no va a hacer nada y no piensa empezar hasta el mediodía.

Su perfil es el de un carácter fuerte y ganador. Lo ha demostrado soportando que el público le gritara “¿dónde está tu padre?” después de que este fuera asesinado en Beirut, o de discutir hasta llegar a las manos con Michael Jordan. Tuvo un acuerdo verbal con Phil Jackson para entrenar a los Knicks, pero decidió cambiar e ir a los Warriors.

Y aquí ha conseguido la cuadratura del círculo, un juego similar a aquel equipo de Mike D’Antoni de siete segundos o menos, pero limitando mucho las pérdidas de balón y con buen porcentaje de tiro. Además de ganar muchos partidos este año (83 y 20 derrotas), es muy divertido verles jugar. Y es que como dijo el gran Andrés Montes, a esta vida hemos venido a pasarlo bien. O no, Daimiel?

FINALES DE LA NBA 2015 (II): PUNTO DE INFLEXIÓN

12 junio, 2015 Deja un comentario

Han pasado el tercer y el cuarto partido de la final. Y como decíamos en el artículo anterior, era muy predecible que hubiese ajustes por parte de Golden State.

Steve Kerr es un tipo inteligente. Como jugador ya lo era, y en su corta vida laboral como técnico ha demostrado dos cosas importantes: uno, saber hacer ajustes en los momentos necesarios; y dos, desarrollar soluciones creativas en situaciones complicadas y delicadas.

El equipo de Golden State que hemos visto toda la temporada ha sido una versión de small ball pero con una diferencia respecto de otras versiones, como las que utilizaron en su momento Georges Karl o Don Nelson: un poderío de tiro exterior apabullante.

André Iguodala

André Iguodala

En el tercer partido vivimos una repetición de los dos primeros a todos los niveles, hasta el último cuarto. Le pregunté por twitter a Gonzalo Vázquez, en mi opinión (y creo que no soy el único ni muchísimo menos) el mejor periodista de baloncesto en España, por el sistema tan aburrido de ataque de los Cavs, y su respuesta fue que no queda otra:

Gonzalo Vazquez

 

Kerr rectificó en el último cuarto del tercer partido, y comenzó a utilizar armas que tenía en el armario: Iguodala y David Lee. El caso de este jugador es todo un misterio. Soy muy respetuoso con las decisiones de los entrenadores, habiéndolo sido durante 17 años. Hay cosas que sólo conoce el entrenador, hechos que solamente saben el entrenador y sus jugadores, y es muy alegre ponerse a hacer juicios de valor cuando nos falta información al respecto, y que puede ser muy importante. Pero se me escapa por qué cuando tienes lo que los americanos llaman un jugador ‘all star caliber’ como es David Lee no lo utilices ni un solo segundo. Aun cuando han sido el mejor equipo de la liga regular. Y con el agravante de que el juego interior no es precisamente tu fuerte. Con ese pequeño ajuste, los Warriors remontaron una desventaja de dobles cifras y casi ganan el partido.

En el cuarto encuentro Kerr dejó de hacer experimentos y volvió a su fórmula habitual de toda la temporada: small ball sin concesiones, cediendo kilos y centímetros en la pintura, y convirtiendo a Mozgov en Patrick Ewing por un día (28 puntos y 10 rebotes en 33 minutos de juego), pero limitando a LeBron a un 31.8% de tiro de campo y 20 puntos, con la excelente defensa de Iguodala y muchas ayudas y dos contra uno. David Lee no estuvo tan fino como en el último período del tercer partido (sólo 9 puntos y 5 rebotes en 15 minutos de juego, frente a los 11 puntos y 4 rebotes en 11 minutos, con 100% de tiro de campo), pero tuvo el impacto de la amenaza de anotación interior de la que hasta ahora han carecido los Warriors.

Como curiosidad está este artículo de nba.com sobre 10 números clave en el cuarto partido. Yo destacaría los 31 puntos de los Warriors en el primer cuarto, las siete pérdidas de balón y la ratio de asistencias/balones perdidos de 3.43.

Para el quinto partido espero una reacción de David Blatt (¿veremos small ball por Cleveland, con LeBron de 4?) y mayor acierto exterior. Estamos dos a dos.

GENIO, LOCURA Y CREATIVIDAD

10 junio, 2015 4 comentarios

La otra tarde estuve en la feria del libro con unos amigos y tuve la ocasión de conocer personalmente a Vicente Torres. Posteriormente disfrutamos de una buena tertulia en una terracita, junto con mi naranja entera y una buena amiga. Y surgió un tema de discursión fascinante, al hilo de la película Whiplash: ¿qué criterios tenemos para considerar a alguien un genio?

Vicente sostenía que Velázquez lo es, y yo discrepé de forma poco reflexiva, lo reconozco. Y él decía que si para considerar a alguien un genio tiene que estar un poco loco.

Le prometí reflexionar sobre el tema y ponerlo por escrito, y aquí está.

Voy a partir de un concepto clásico de genio, como es el de Kant en La Crítica del juicio o Crítica de la facultad de juzgar, para posteriormente introducir aquellas notas distintivas que en mi opinión deben estar presentes en aquellas personas a las que tildamos de genios.

Para Kant el genio es capacidad espiritual innata mediante la cual la naturaleza da regla al arte. Es un movimiento libre orientado a la explotación de este talento natural.

El genio está compuesto de dos características: la imaginación y el entendimiento. La primera la define como facultad de conocer productiva, poderosa en la creación de otra naturaleza sacada de la verdadera que la materia nos da. Mediante la imaginación elevamos experiencias de otro modo con sabor a banal, transformándolas con la ayuda de las ideas de la razón.

Kant establece que el genio sólo puede pertenecer al arte, nunca a la ciencia. No vamos a entrar a debatir esta cuestión, ya que por razón de hablar de un tema que creo dominar me voy a centrar en el terreno musical, y concretamente en el jazz o en el rock.

La palabra genio, en su origen latino, no se refiere a cualidades espirituales especiales, sino a “la fuerza vital de lo vivo” (Nullum magnum ingenium sine mixtura dementiae: El mito del genio y la locura, Julio Romero). L a raíz latina gen, de la que derivan ingenium y gingnere, remite a la capacidad creadora en lo material. En una posterior extensión de su primitivo significado, la palabra genius se aplicaba a la plenitud de facultades intelectuales y creativas.

Creo que llegados a este punto tenemos una primera característica que el genio en mi humilde opinión debe poseer necesariamente: la creatividad artística.

Aquí distinguiríamos al genio del artista o del artesano. Esta distinción la hace Larry Shiner en su libro La Invención del Arte: Una Historia Cultural: el artista responde más a su originalidad y a la capacidad espontánea de la creación, mientras que el artesano es un hombre de oficio que recarga su virtud en la finura de la reproducción.

Hay una cita de Francisco de Asís que establece la distinción entre artesano y artista: “Aquel que trabaja con sus manos es un obrero, aquel que trabaja con sus manos y la mente es un artesano. Y aquel que trabaja con sus manos, la mente y el corazón es un artista” (Mauricio Hernández, Sobre el artista, el artesano y el genio: http://acidconga.com/contenido/sobre-el-artista-el-artesano-y-el-genio).

Aquí una puntualización sobre la técnica: el virtuoso no es un genio per se, de hecho normalmente no lo llega a ser. Puede haber genios que sean virtuosos también, pero pueden no serlo. La técnica es un medio para conseguir algo, no un fin en sí mismo. ¿Paganini era un genio? Posiblemente sí. ¿Los guitarristas de shred de los años 80 lo eran (Ingwie Malmsteen, Vinnie Moore, Eddie Van Halen, Paul Gilbert, Randy Roads)? La inmensa mayoría no. Phineas Newborn es uno de los pianistas de Jazz con una técnica más increíble, y sin embargo nadie diría que es un genio.

Bien, y entonces se puede decir que el artista también es creador, y puede que no sea un genio. Me gusta la definición del arpista húngaro Andreas Wollenweider de qué es un artista: es aquel que es capaz de captar algo que sucede a su alrededor, interiorizarlo y transformarlo en algo como música, pintura o algo similar.

O sea, que ya tenemos otro adjetivo que añadir a la primera característica: creatividad artística original. Es decir, digamos que algo que a nadie antes se le haya ocurrido. Pero no basta con crear algo original, sino que el resultado ha de ser excepcional. Tan excepcional que al genio le salen muy rápido imitadores.

Con lo cual tenemos la segunda característica llamando a la puerta: el genio abre camino, crea un estilo y los demás lo siguen. Se produce la imitación masiva. Dado el resultado tan excepcional de la creación artística original, muchos quieren “crear como él”. Lo que no deja de tener su gracia, porque la genialidad no se puede aprender, es algo innato en mi opinión.

CharlieParker

Charlie Parker

De hecho, no solo se imita al genio de forma masiva, sino que el genio cambia el estilo artístico (musical) para siempre. ¿Los Beatles fueron unos genios? Posiblemente sí, aunque no me gusten. Cambiaron la música popular para siempre, tuvieron imitadores a mansalva y crearon una obra muy original. En el jazz me vienen varios nombres rápidamente a la cabeza: Louis Armstrong, Charlie Parker, Ornette Coleman, John Coltrane, Miles Davis. En el rock citaría otros pocos: Jimmy Hendrix, Led Zeppelin, Joe Satriani.

Para finalizar, quiero abordar el tema del genio y la locura.

Jaco Pastorious

Jaco Pastorious

El genio parece como asociado a un ser desequilibrado, alguien poseído por Dionisos. Rápidamente pensamos en Caravaggio, Van Gogh, Jaco Pastorious, Charlie Parker o Maradona. Pessoa dedicó muchos escritos a este tema, reunidos en el libro Escritos sobre genio y locura. Philippe Brenot escribió asimismo El genio y la locura. Yo me inclino por las conclusiones de la ponencia celebrada en 2007 en Barcelona por Francisco Mora y Vicent Altaió titulada ¿Genialidad o enfermedad, dónde está la frontera?: ni todos los genios están locos, ni todos los locos son unos genios. Contestando a Vicente, no es necesario estar loco para ser un genio. Muchos músicos de jazz en los años 40 se drogaban porque creían que el secreto de Charlie Parker para ser un genio era ser un heroinómano. Descubrieron demasiado tarde para su desgracia que no era así.

Hay dos factores más importantes que la locura a la hora de poder desarrollar la creatividad: el ambiente y el conflicto emocional. Sin un ambiente adecuado el genio no puede llegar a serlo, por muchas condiciones innatas que tuviera. Y es cierto que las situaciones de conflicto emocional ayudan a la creatividad: por ejemplo, véase la esclavitud para el surgimiento del jazz y el blues en EEUU.

En conclusión, creo que el genio es aquella persona que tiene un don o facultad innata para la creatividad artística original, que es capaz de aprehender lo que tiene a su alrededor y convertirlo en una obra de arte. Su potencia creadora es tal que es imitado inmediatamente de forma masiva y tiene tal influencia que cambia su estilo artístico para siempre. En ello la técnica es un medio, no un fin. Un virtuoso no es un genio, aunque puede serlo. Ornette Coleman cambió el jazz para siempre, y llegaron a pagarle para que no tocara. Seguramente tienes razón y Velázquez era un genio, Vicente ¿Y cuál es vuestra opinión?

FINALES DE LA NBA 2015 (I): TANTO ESTUDIAR PARA ESTO

Han terminado los dos primeros partidos de la final de la NBA entre Cleveland y Golden State. Y como espectador el resultado es decepcionante. Me explico.

El baloncesto es un deporte de equipo, un baile colectivo donde el mejor grupo tiene siempre opción ante la más brillante colección de individualidades. Aquellos que en mi opinión  encajaban en esa definición (San Antonio, Atlanta) han quedado fuera.

A Atlanta, con un juego colectivo sensacional durante toda la temporada, que le llevó a ser el mejor equipo del Este con 60 victorias, le pudo en la final de conferencia la presión de estar a una eliminatoria de la final de la NBA, con algunos de sus jugadores naufragando en el momento decisivo, como Kyle Korver.

A San Antonio fue víctima de la genialidad de un Chris Paul lesionado que en un séptimo partido sensacional (el mejor partido que he podido ver este año con diferencia) se dejó el alma para poder pasar la eliminatoria. Y lo consiguió.

Quedan Golden State y Cleveland. Golden State ha vivido todo el año del acierto en el triple de sus dos ametralladoras, Stephen Curry y Klay Thompson. Steve Kerr ha implantado un juego rápido con posesiones cortas, sin un poderío interior consistente, pero con un Draymond Greene que ha dado un paso adelante en los playoffs. Ha sabido innovar y buscar soluciones alternativas cuando se ha visto contra las cuerdas, como en el cuarto partido de la semifinal de conferencia contra Memphis, cuando puso a Andrew Bogut a defender a Tony Allen para poder ayudar a defender en ayuda a los hombres altos de los Grizzlies. No ha ganado el título de entrenador del año, que ha ido a Mike Buldenholzer (Atlanta Hawks), aunque muchos afirman que lo merecía.

Cleveland Cavaliers, con las lesiones de dos de sus tres estrellas (Kevin Love y Kyrie Irving) ha sido en estos dos partidos Lebron James y sus “lebronaires”. En el partido uno, 45 minutos jugados, 38 tiros a canasta y 10 tiros libres.  En el partido dos, 50 minutos jugados, 35 tiros a canasta y 18 tiros libres. Y la sensación de que el ataque es siempre alrededor de él. Balón a Lebron y aclarado, una y otra vez. Tremendamente aburrido. Como decía un amigo mío, tanto estudiar para esto. Cinco años estudiando para acabar haciendo siempre lo mismo.

Warrios-vs-Cavaliers

Ambos partidos han sido bastante similares, y aunque emocionantes por el resultado y las prórrogas (primera vez en la Historia que los dos primeros partidos de una final acaban en prórroga), el juego ha ido empeorando. Cleveland gana el segundo partido a base de ensuciar el juego, trabarlo e impedir de GSW corra el contrataque. Jugadores como Dellavedova, experto en el juego subterráneo, han disfrutado como un gorrino en un charco. Y siempre balón a Lebron en la izquierda del campo y se la juega 1×1. Y si no hay suerte, pase fuera quedando menos de 10 segundos de posesión para que se la juegue otro (a ver si hay suerte y ese otro es JR Smith). Previsible se me queda muy corto. A veces incluso ni eso, como en la jugada del segundo partido, quedando dos minutos del tiempo reglamentario, donde Lebron recibe una falta no cobrada, pero que antes hace unos pasos clamorosos que los árbitros tampoco pitan.

El hecho de que los árbitros hayan ido dejando jugar facilita que se ensucie el partido, y por lo tanto los intereses de los Cavs.

Para el tercer partido espero una reacción táctica de Kerr, ya que el ataque de Cleveland no puede ser más unidimensional y básico. Varias cuestiones:

  • ¿Veremos una defensa en zona por parte de los Warriors? Sobre todo cuando no esté en cancha JR Smith, parece que lo están pidiendo a gritos.
  • ¿Por qué no juega David Lee?
  • ¿Seguirá igual el nivel del arbitraje cobrando faltas de contacto?

Por el bien del espectador, espero cambios.

Me hacen mucha gracia las comparaciones de Lebron con Jordan. Por supuesto que a nivel individual y estadístico se pueden hacer comparaciones. Pero ni Lebron es Jordan ni David Blatt es Phil Jackson, desgraciadamente para los de Cleveland.

No me gusta Lebron. El ‘te voy a ganar uno contra uno porque soy más grande y más fuerte’ no me gusta. Me gustan los jugadores con talento. Me gustan Larry Bird, Pistol Pete Maravich, Magic Johnson, Tim Duncan, Michael Jordan, Julius Erving. Y de jugadores de este tipo en esta final de la NBA (y en la liga en general) no andamos muy sobrados.

LA OTRA CRÍTICA: ‘JIMI: ALL IS BY MY SIDE’, HENDRIX ÍNTIMO EN NIEBLA PÚRPURA

Jimi all is by my side

 

Biopic de del guitarrista de rock Jimmy Hendrix, que se centra en los años 1966 y 1967. Hendrix conoce a Linda Keith, entonces novia de Keith Richards, el guitarrista de los Rolling Stones. Ésta le presenta a Chas Chandler, el bajista del grupo The Animals, y desde ese momento comienza su carrera hacia el estrellato, su acercamiento al mundo de las drogas, las groupies y la vida musical en Londres. Entonces comienza a preparar la grabación de su primer disco, Are you Experienced?

Decir que vas a hacer una película sobre la vida de Jimi Hendrix sin poder utilizar una sola canción suya parece un intento suicida. Esto fue así porque el propietario de los derechos (Experience Hendrix LLC) dijo que no se los otorgaría si no tenían una participación completa en la producción de la película A pesar de ello, el escritor y productor John Ridley (productor ejecutivo y adaptación a la pantalla en ’12 años de esclavitud’) baila en la cuerda floja y consigue un producto muy recomendable en su segundo largo (el otro es ‘Sangre fría’, 1997). Tanto que es una pena que no se vaya a estrenar en España ni creemos que se distribuya en DVD.

Es cierto que jugamos con la ventaja del parecido físico de los dos actores protagonistas con sus personajes en la vida real: un André Benjamin que ha trabajado hasta la extenuación no sólo  el aspecto sino también la forma de hablar de Jimi Hendrix; y lo mismo podemos decir de Imogen Poots, que resulta una muy creíble Linda Keith. Asimismo, Andrew Buckley compone un consistente Chas Chandler.

La película huye de los clichés del biopic musical más típico (como es por ejemplo ‘Ray’ o ‘The Doors’), y nos lleva a los aspectos más personales del posiblemente mejor guitarrista del siglo XX.

Una persona tímida, introvertida, que odiaba su propia voz y pensaba que era el peor cantante del mundo; pero al mismo tiempo lleno de complejos, inocente en su relación con los demás, y que como muchos otros en su situación, no supo digerir bien la fama y la riqueza. Un genio natural que no era consciente de su propia genialidad ni de la reacción que suscitaba en las demás personas, no digamos en los músicos.

Los diálogos incluyen muchas frases reales de Hendrix en entrevistas con la prensa, insertadas en el propio guión, en medio de conversaciones de los personajes, y que si no se conoce su origen dan sensación de naturalidad.

La opción del director a la hora de abordar la tarea implica que la película carezca de un final convencional, y el film en muchos aspectos se parece a Hendrix: es un tanto desordenada, caótica, pero también sensible y con retazos de sentimientos y creatividad. Todo ello envuelto en el ambiente de niebla púrpura de finales de los años 60.

Lo mejor: un biopic distinto de todos los anteriores, nos entrega una visión muy personal de Hendrix como ser humano, más que como estrella de rock, subrayado por buenas interpretaciones de los dos protagonistas principales.

Lo peor: el propio enfoque original de la película la convierte en algo extraña y puede crear decepción por lo que se espera de ella. Echamos de menos algún personaje de la época que hubiera dado juego.

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