ERES EL TIPO QUE CONOZCO QUE HA TRABAJADO EN MÁS COSAS

4 marzo, 2015 2 comentarios

Reconozco que la frase suena un poco pretenciosa dicha así…

El otro día estaba comiendo con mis compañeros de trabajo, y la verdad es que a veces hago comentarios al respecto de sitios donde he estado o de cosas que he hecho: pues estuve en ese pueblo una vez trabajando y me pasó no sé qué, o cuando trabajaba de tal estaba bien pagado y era muy divertido. Uno lo cuenta como ejemplo, no por fardar de nada. Pero el caso es que Natalia me dijo algo así como “eres la persona que conozco que ha trabajado en más cosas”.

Y esto me dio la idea de contar un día en el blog las múltiples profesiones que he tenido, por suerte o por desgracia. Y como a la gente le ha hecho gracia la idea, pues allá va…

Con quince años en verano iba a trabajar con mi padre, que era cajero en una oficina bancaria. Sé que esto no cuenta, pero me tenían pasando asientos contables, y además me hacían ir al bar a por botellines y tapas. También me puse a dar clases particulares a otros niños, como hemos hecho todos. A los 20 años empecé de camarero sustituyendo a mi profesor de guitarra en un restaurante. A los dos meses me hicieron recepcionista del restaurante, que es un trabajo curioso, porque tienes que hacer los menús, llevar todos los pedidos y facturarlos, pesar los kilos de comida para calcular los que van por cuenta del proveedor y del cliente…

De ahí pasé a profesor de baloncesto en un colegio de monjas, mientras hacía el último año de Derecho y empezaba la prestación social en Cruz Roja. Esto último tampoco cuenta, pero hice curriculum: hicimos la primera base de datos de ONGs que hubo en España, fui miembro de la campaña Democracia es igualdad, impartiendo charlas en colegios y seminarios, fui ponente en la Semana Internacional de los Derechos Humanos, hice un módulo de responsabilidad civil y penal de los voluntarios (antes de que hubiera ley del voluntariado) e impartí formación institucional en Cruz Roja.

En el Colegio teníamos contrato de septiembre a mayo, y luego había que buscarse la vida. En esos trabajos de verano fui socorrista y disc jockey en un garito en los bajos de Argüelles. Puedo afirmar sin duda que se liga más con el segundo que con el primero.

Aparte de baloncesto, di clases en el colegio de filosofía, guitarra, informática, matemáticas, iniciación a los deportes de equipo (pre deporte le llamaban) y cuidé recreos y estudios, aparte de ser entrenador de equipos federados de baloncesto y director técnico.

En esos trabajos veraniegos además trabajé de camarero en una terraza hice plancha, barra y mesas. También en un bar en un pueblo de Madrid. Estuve dos meses en un gabinete de prensa que hacía periódicos personalizados para empresas, del grupo de La Voz de Galicia.

Como abogado tuve dos intentos: uno como autónomo que no fue muy lejos; y otro por cuenta ajena, que fue un poco más lejos. Entre medias preparé tres oposiciones y saqué la última sin plaza. Aprendí mucho, pero terminé cambiando de profesión.

Entre ambos intentos conocí el maravilloso mundo de las agencias de modelos: los feos también pueden trabajar ahí. Un amigo me llamó para un casting para una serie de televisión en el que buscaban a un motero con moto tipo Harley y ropa al uso. Hicimos el casting con la moto incluida y fui seleccionado, a 500 euros diarios más catering, para hacer de doble del actor Pepín Tre en escenas con la moto y peleas en la serie El botones Sacarino, de RTVE. Antes hice también un papel sin voz en otra serie, Aladina, lo que me permitió echarme unas risas con Paz Padilla, que es muy maja. Mi último trabajo de este tipo, a solo 50 euros por dos horas (ay la crisis…), fue pasear con la moto a ejecutivos de la empresa L’Oreal por Madrid después de una cena. También hice un papel en un corto de un amigo mío dramaturgo y guionista.

Compatibilizando con el colegio di clases particulares de inglés, guitarra, y varias asignaturas (lengua, matemáticas, literatura, filosofía). Estuve a punto de dar un giro a mi vida cuando me matriculé en Magisterio en la especialidad de educación musical, pero justo al iniciar el curso escolar me ofrecieron en el colegio donde trabajaba el puesto de responsable de aula multimedia y coordinador de actividades extraescolares, y abandoné la posibilidad de estudiar Magisterio (o educación primaria, como creo que se le denomina ahora). El puto dinero…

Perdí el trabajo de abogado en el despacho y estuve de comercial de una empresa de software para asesorías. Ser comercial no es lo mío, y le di un giro a mi vida laboral: empecé a trabajar en el departamento de internet de Vodafone (Airtel entonces) como teleoperador de soporte técnico, y me puse a estudiar un FP de informática por las mañanas. Pasé a ser coordinador de formación en dos años, dando cursos sobre informática y telecomunicaciones. Luego me fui de consultor al Colegio de Registradores, donde estuve dos años, y más tarde trabajé en un Registro de la Propiedad en Madrid durante seis años. Posteriormente me fui a trabajar como consultor para el Consejo General del Notariado. Y ahora estoy en mi actual ocupación, que ya sabéis cual es.

En la Universidad empecé a escribir en revistas y fancines. Siempre me ha gustado mucho escribir, desde que era muy pequeño. Y aparte de este blog que mantengo desde 2005, he tenido mi ocasión de hacer algún pinito, como cuando Santiago González me publicó este artículo que apareció en la web del diario El Mundo a través de su blog. Actualmente colaboro con la revista de cine nochedecine.com, donde figuro como firma invitada haciendo crítica de películas. También estuve escribiendo artículos para la página web de los Utah Jazz en España hasta que cesó su actividad.

Creo que si me tocara la lotería me dedicaría a escribir. Tengo pendiente un sueño, escribir una tesis sobre el nacionalismo negro norteamericano.

Por cierto, aprovecho para agradeceros vuestras visitas a todos los que leéis mi blog, el año pasado tuve más de 16.000 visitas de 79 países distintos.

No puedo irme sin mencionar la música. Aparte de impartir clases, desde 1992 he estado tocando la guitarra en varios grupos: pop, rock alternativo, jazz, grunge, metal…Realmente me ha costado dinero más que ganarlo, pero me he podido dar el gusto de tocar en sitios míticos como la sala Clamores o de colgar el cartel de no hay billetes y vender 313 entradas en un concierto.

Siempre he tenido en la cabeza la intención de trabajar en lo que me gusta, y si no es posible, de comprar tiempo con dinero, para poder hacer las cosas que me gustan de verdad fuera del trabajo. Pero últimamente por circunstancias estoy haciendo el camino inverso. Y me he dado cuenta. Veremos. Hasta ahora, no he sido capaz de encontrar mi lugar en el mundo, como el personaje de la película de Adolfo Aristarain.

Espero que te haya gustado, Natalia. Y gracias por la idea, como ejercicio de reflexión me ha venido muy bien.

MI GRAN DEUDA GRIEGA

26 febrero, 2015 Deja un comentario

Estoy leyendo un libro escrito en 2012 por Michael Lewis titulado Boomerang (viajes al nuevo tercer mundo europeo) y estoy flipando en colores. Recomiendo sinceramente su lectura para que nos demos cuenta la cantidad de información sesgada o directamente mentiras que nos cuelan por la rendija de la televisión, la prensa, la radio, internet, etc, respecto de la crisis económica.

En el libro se habla también de otros países (Irlanda, Islandia), pero lo de Grecia me parece lo más interesante. Ahora que parece que hay un principio de acuerdo entre Grecia y la UE respecto de la prórroga del programa de rescate, creo que es muy importante ser conscientes de cómo se ha llegado a la situación actual.

La situación que Michael Lewis se encuentra cuando viaja a Grecia y comienza a recabar testimonios es alucinante. El país de Europa donde más autónomos hay porque nadie paga impuestos, solamente los asalariados. Donde un cirujano plástico declara 12.000 euros anuales de ingresos. Donde hasta los médicos aceptan sobornos por colarte en la consulta. Donde el fraude fiscal es una religión, y dos inspectores de Hacienda le llevan una carpeta llena de casos reales de fraude tapados por el Estado, y ambos inspectores son castigados ¡por su propio Gobierno! por hacer bien su trabajo.

Un país que cuando entró en el euro afirmaba tener un 3% de déficit público y realmente andaría más cerca del 12%, sin contar los sobornos y el fraude fiscal. Una deuda de 1,2 billones de dólares, que eran en 2012 más de un cuarto de millón por cada griego con empleo. Lewis lo clava en este párrafo: “Al final lo que los griegos quisieron hacer, una vez que se apagaron las luces y se quedaron solos, fue convertir su Gobierno en una piñata repleta de dinero y dejar que sacara tajada de ella el mayor número posible de ciudadanos”.

El sector público griego ha duplicado el gasto desde el año 2000. En él una persona gana tres veces más que en sector privado en igualdad de condiciones. Los Ferrocarriles nacionales tienen unos ingresos de 100 millones de dólares y unos gastos de personal de 400 más una partida de otros gastos de 300 millones. Stefanos Manos, nombrado ministro de finanzas, dijo que sería más barato meter a todos los viajeros del tren en taxis.

El sistema sanitario invierte en suministros más que la media europea, y es muy normal ver al personal llevarse esos suministros a su casa, así como pagar al médico para que te atienda antes en las consultas. El sistema educativo, uno de los peores valorados del mundo, tiene cuatro veces más profesores por alumno que Finlandia.

La edad de jubilación para las profesiones calificadas como duras es de 55 años en hombres y 50 años en mujeres. Si miramos la lista de profesiones calificadas como tales vamos a alucinar en colores: peluqueros, locutores de radio, camareros, músicos.

Y el tema de los sobornos es el deporte nacional: se da simplemente por supuesto que cualquiera que trabaje para el Gobierno tiene que ser sobornado.

Y lo más curioso del caso griego son sus bancos. Casi fueron los únicos de Europa que no compraron bonos basura e hipotecas subprime. Su único problema fue que prestaron al Gobierno griego unos treinta mil millones de euros. No fueron los bancos los que se cargaron el país, el país se cargó a los bancos…

En Grecia no hay un Registro de la Propiedad. Por lo tanto, las propiedades cambian de manos sin constancia oficial alguna, solamente se liquida un impuesto municipal en el que no hay ningún control sobre las cantidades declaradas. Y por otro lado, la inspección fiscal es casi inexistente, aunque desde 2009 se ha mejorado mucho en este sentido. Pero el problema sigue siendo muy complicado controlar la evasión fiscal de profesionales liberales. La corrupción y el fraude casi es algo cultural.

Después de todo esto, es alucinante que se nos venda esta situación como la lucha del pueblo contra los recortes y la dictadura de la Troika, como por ejemplo en este artículo de Vicenc Navarro: “Pero el gran dato de las negociaciones es que, a pesar del enorme desequilibrio de fuerzas, la movilización de un pueblo en apoyo de las demandas justas de su gobierno puede conseguir victorias en un proceso en el cual solo hemos visto el inicio de una larga lucha, pues es ahora cuando la parte difícil comienza. Ceder y caer en un desánimo es lo que la reacción desea. Lo que ha ocurrido en Grecia muestra que cuando la población se mueve, se pueden ganar batallas. Y también muestra la falsedad de los argumentos utilizados por los gobiernos Zapatero y Rajoy (y Mas en Catalunya) de que no hay alternativas. Incluso en un caso extremo, como el de Grecia, con un gran desequilibrio de fuerzas, se pueden desarrollar otras propuestas”.

Con los matices que se quieran, pero el caso es que nadie le puso una pistola en el pecho a Grecia para entrar en el euro, y han mentido y falseado las cuentas para poder pertenecer. Si nos indignamos porque desde el Estado en España se han rescatado a los bancos y las cajas con dinero público, igualmente lo tendríamos que hacer con la inmensa mayoría de un país y con los sucesivos gobiernos que han mentido y engañado, practicando la política adolescente de barrer la mierda debajo de la alfombra y mirar para otro lado, y cuando todo sale a la luz echar la culpa a todo el mundo, pero no hacer lo que haría una persona adulta normal: asumir las consecuencias de los propios actos y buscar la forma de solucionar el desastre que se ha creado.

La situación actual desde luego es dantesca: la deuda griega es un 177% del PIB de Grecia. Y con la situación que acabamos de describir, hablar de crear 300.000 puestos de trabajo en el sector público y social, subir el SMI de 580 euros a 751, subir las pensiones, o anular las privatizaciones, más que un programa electoral parece una broma de Syriza. Han jugado al póker con las cartas marcadas, les han pillado y ahora quieren seguir jugando pidiendo prestado a quien ya les prestó antes. Análisis como los de Vicenc Navarro diciendo que el rescate a Grecia ha sido para pagar a la banca privada (“para evitar las pérdidas de los bancos europeos, entre otros, el Estado español ha terminado comprando bonos griegos por valor de más de 30.000 millones de euros a través del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera”) obvian el hecho de que fue el Gobierno griego el que pidió prestado a los bancos griegos, en qué se lo gastó y por qué no devolvió esos préstamos. Otra vez la política del adolescente, echando la culpa a los demás. Y el Gobierno de Samaras no hizo nada…nada más que destapar la basura almacenada debajo de la alfombra.

MALCOLM X: EL HOMBRE Y SU TIEMPO

21 febrero, 2015 1 comentario

Hoy es 21 de febrero de 2015. Hace exactamente 50 años fue asesinado uno de los hombres más inspiradores del siglo XX. Una persona que se construyó a si misma, desde el barro hasta las mayores alturas políticas e intelectuales. Un hombre que por encima de todo hizo honor a una frase que pronunció en cierta ocasión: “Quiero la verdad, la diga quien la diga, y no me importa quién esté a favor o en contra”. En ella se resume un ideal de vida para aquellas personas que tratamos, sin prejuicios, de llegar a la verdad, la justicia y las ideas. Su autobiografía es uno de los grandes documentos humanos de nuestro tiempo.

Malcolm-x

Malcolm Little fue hijo de un predicador partidario de las ideas de Marcus Garvey, y que fue asesinado precisamente por difundir esas ideas. La primera mitad de su vida fue proxeneta, traficante de drogas, corredor de apuestas…Tras pasar por la cárcel, en ella aprende a escribir y a leer, se convierte a la religión del Islam de los musulmanes negros, se transforma en una persona culta, con don de gentes y descubre poseer una oratoria espectacular. Como dijo en una conferencia en la Universidad de Harvard, de no haber sido por su conversión al Islam, podría haber sido el asesino de cualquiera de los estudiantes que asistían a su charla. Ahí es donde sustituye su apellido Little por la X que representa su apellido de esclavo que nunca llegó a conocer. El Islam de Elijah Muhammad da sentido a su vida, deja las drogas y el alcohol, se casa y tiene hijos.

Pero poco a poco comienza a descubrir que la fe inquebrantable que tenía en Elijah Muhammad comienza a resquebrajarse. Mientras predica una estricta moral, Malcolm descubre que su líder se dedica a seducir a sus secretarias y dejarlas embarazadas. Otros ministros del Islam viven a todo tren gracias a los ingresos de la Nación del Islam, mientras que él y su familia viven muy austeramente y casi sin ingresos. Descubre cómo la envidia a su alrededor hace que le silencien en el periódico que él mismo había fundado, Amsterdam News.

Finalmente rompe con la Nación del Islam y se convierte al Islam sunnita. Su evolución ideológica fue espectacular. De decir que todos los blancos son el diablo y abogar por la separación completa de las razas blanca y negra, tras su peregrinación a La Meca, pasó a querer trabajar con blancos que apoyaran sus ideas. Del odio a los blancos y de la frase “by any means necessary” pasa a colaborar con el movimiento de los derechos civiles y abogar por los derechos humanos. Comienza a viajar por todo el mundo y a tratar con líderes mundiales, intentando unir las tras variables que constituían la base de sus ideas: la negritud, el Islam y el Tercer Mundo.

Dos días antes de morir dijo lo siguiente: “Escuchar a líderes como Nasser, Ben Bella y Nkrumah han hecho darme cuenta de los peligros del racismo. Me di cuenta que el racismo no es sólo un problema de blancos y negros. Existen baños de sangre en todas las naciones de la tierra en un momento u otro.
Hermano, ¿recuerdas el momento en el que una chica universitaria blanca entró en el restaurante con el propósito de ayudar a reunir a los musulmanes negros y a los blancos, y yo le dije que no había ninguna remota posibilidad y se fue llorando? Bien, he vivido para lamentar aquel incidente. En muchas partes del continente africano vi a estudiantes blancos ayudar a la gente negra. Algo como esto mata un montón de argumentos. Hice muchas cosas como musulmán negro de las que ahora me lamento. Yo era un zombi por entonces, como todos los musulmanes negros. Estaba hipnotizado. Bueno, supongo que un hombre tiene derecho a hacer el ridículo si está dispuesto a pagar el coste. Esto me costó 12 años.
Esa fue una mala escena, hermano. La enfermedad y la locura de aquellos días… me alegro de estar libre de ellos”.

Quizá su carisma, su atractivo personal, y el viraje espectacular de sus ideas y la posibilidad de que ellas pudieran llegar a un amplio espectro de personas en EEUU fue la causa última de su muerte. Aunque en un principio los musulmanes negros parecen los más probables autores del asesinato, y que el propio Malcolm X dijo que “los musulmanes negros iban a por él”, John Alí, secretario nacional de la Nación del Islam, y una de las personas que más hicieron por apartar a Malcolm X de la Nación del Islam, fue identificado en los años 70 como un agente encubierto del FBI. Y en la noche anterior al asesinato se reunió con Talmadge Hayer, uno de los asesinos condenados por el crimen. Que por cierto cumplió 44 años de cárcel y fue liberado en 2010. Varios libros han tratado el tema de su asesinato, como el de Manning Marable, que afirma que el verdadero asesino está libre y nunca fue acusado, o John Henrik Clarke, que escribió uno de los libros más completos, Malcolm X: the man and his times.

Un mes antes de su muerte le preguntaron: “¿Ya no cree en un Estado negro?” Y contestó: “No, creo en una sociedad donde la gente pueda vivir como seres humanos sobre la base de la igualdad”.

Tal y como dice el escritor Theodore Draper en su libro El nacionalismo negro en los Estados Unidos, “quienes juran su nombre en vano, para ofrecer sus  propias recetas revolucionarias favoritas, no hacen honor a su memoria. Dejó su propio e inmejorable epitafio: ‘Toda mi vida ha sido una cronología…de cambios’.

 

EL PUEBLO, LA CALLE Y LOS MOVIMIENTOS SOCIALES (I)

24 enero, 2015 Deja un comentario

Llevo varios días reflexionando sobre la mofa que algunos (muchos) han hecho acerca de la concentración de protesta que convocó UPyD por el hecho de que un auto judicial declarara probado que el PP se ha financiado con dinero negro. Y de las afirmaciones que he leído me quedo con una porque me parece de lo más significativa: “Muchos otros grupos, del ámbito político y de los movimientos sociales han estado en la calle desde hace años plantando cara a este gobierno en diferentes ámbitos y UPyD ni estuvo ni quiso estar”.

Conste que a partir de aquí las opiniones que voy a dar son mías y de nadie más, y que no hablo en nombre de nadie, salvo en el mío propio.

En primer lugar, voy a analizar qué significa estar “en la calle”. En mi opinión, estar en la calle implica atender las necesidades y los problemas de los ciudadanos. Escuchar su voz, sus necesidades y sus quejas. Establecer vías para que las personas que trabajan y son especialistas en cada sector te expliquen, te cuenten, y te transmitan las soluciones que ellos creen que deberíamos proponer a los problemas. Y eso se consigue contactando con las asociaciones de cada sector, los sindicatos y todo tipo de grupos sociales a todos los niveles, reuniéndote con ellos. Y con toda esa información que se reúne tratar de proponer soluciones creíbles a los problemas reales de la sociedad: el paro, la corrupción, el deterioro de los servicios públicos, etc. Eso lo llevamos haciendo en UPyD desde nuestra fundación, y todas las semanas nos reunimos por toda España con asociaciones y grupos representativos para conseguir elaborar propuestas que traten de resolver los problemas reales de las personas. Contamos con grupos de trabajo a nivel nacional, autonómico y local, especializados por sectores, que realizan esta labor con la sociedad.

Pero también escuchar a los ciudadanos uno por uno. Para ello tenemos cauces como el UPyDía, en el que los cargos públicos de UPyD atienden a todo ciudadano que quiera hablar con ellos sin cita previa un día de la semana. O la iniciativa “pregunta al Gobierno”, en la cual cualquier ciudadano puede hacer una pregunta al Gobierno. La iniciativa de Elena Alfaro, una ciudadana corriente, fue llevada al Congreso y aprobada.

Por supuesto que manifestarse es muy loable y es un derecho que últimamente se trata de conculcar desde el Gobierno. Pero la política verdadera y efectiva en mi opinión consiste en identificar los problemas reales de los ciudadanos y proponer soluciones factibles. Otra cosa diferente puede abarcar un rango de cosas distintas de la política real, desde el desahogo hasta la propaganda, pasando por la presión a través de la protesta.

Vamos ahora con los “movimiento sociales”. Son políticos, ya que tratan de influir en decisiones de los gobiernos o los partidos políticos, aunque no se presentan a las elecciones ni se les puede votar. Además, pueden ser de muy diverso signo: a favor del aborto o en contra, por ejemplo.

Lo que habitualmente son es golosina apetecible de los partidos políticos, como en el caso del 15m: el propio movimiento denunció la estrategia de Izquierda Unida de fagocitación de movimientos sociales, buscando evidentemente réditos electorales. Un informe del propio Partido Comunista de Andalucía revela que tienen como estrategia colonizar y controlar esos movimientos sociales, agrupados en la plataforma Ganemos.

PSOE e IU tradicionalmente han colonizado o creado ex novo asociaciones en todos los ámbitos (cultural, social, feminista, etc), así como los partidos nacionalistas en su ámbito geográfico, e incluso el PP en su ámbito. Ejemplos hay en abundancia. Fundaciones y ONGs en el ámbito del feminismo, los servicios sociales y la cooperación al desarrollo, como Solidaridad Internacional, MPDL, Fundación Mujeres, incluso Cruz Roja Española, son ejemplos del primer tipo. Al Fondo Andaluz de Municipios para la Solidaridad Internacional (Famsi) se le exigió la devolución de 264.538,57 euros relacionados con tres proyectos no justificados.

Ejemplos del segundo tipo (CiU, ERC) lo tenemos en Òmnium Cultural (que llegó a recibir 600.000 euros para su nueva sede por Carod Rovira); el Cercle Català de Negocis, la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI), el Centre Internacional Escarré per a les Minories Ètniques i les Nacions (Ciemen), la Fundació Catalunya Estat, la Plataforma per la Llengua, la Asociación Catalana de Profesionales (ACP), la Plataforma pro Seleccions Esportives Catalanes, y otras más que han recibido millones de euros durante los últimos años. Por parte del PNV y los proetarras tenemos el mismo escenario: de hecho ETA tenía como estrategia por escrito colonizar todo tipo de asociaciones (culturales, deportivas, etc). Incluso el PP ha maniobrado para eliminar a Mayte Pagaza como presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo por María del Mar Blanco, tal y como explica magistralmente Santiago González.

Esta noticia lo explica todo: un informe del Tribunal de Cuentas rechaza los acuerdos de colaboración firmados entre la Fundación Caja Madrid y Fundeste (IU), Fundescam (PP) y la Fundación para el Estudio de los Problemas de las Ciudades (PSOE) por ser demasiado genéricos y su ánimo de “liberalidad”. ¿Y quiénes estaban sentados en el Consejo de Administración de la caja entonces? Exacto, lo han adivinado: PP, PSOE e IU.

En el fondo es la misma estrategia que siguen de colonizar y politizar el CGPJ, el TC, el TS y todos los demás organismos reguladores o que les tienen que controlar. Por un lado, intentan hacer que los movimientos sociales giren hacia donde a ellos les interesa, eliminando aquellas personas que son molestas o que no les siguen el juego; y por otro lado, hacen electoralismo con ellos, y se presentan luego como los que les han apoyado en sus reivindicaciones. Todo ello regado con abundante maná en forma de subvenciones: quien maneja el Boletín Oficial correspondiente tiene la llave del grifo del dinero.

UPyD ha sido el único partido hasta ahora que no ha entrado en este juego, no queriendo estar en consejos de administración de Cajas de Ahorros o televisiones autonómicas; y actuando como simple receptor de información de las asociaciones sectoriales y de los ciudadanos individuales, en tanto expertos en cada sector, como simples ciudadanos, en tanto tales. Y sin ninguna pretensión de colonizar nada, pero tampoco de servir de altavoz de reivindicaciones corporativistas.

Es curioso analizar la relación de Podemos con los denominados movimientos sociales. En su módulo de relación con los movimientos sociales, dicen algo muy revelador (el subrayado es mío): “Son los movimientos sociales –entre los que PODEMOS se encuentra- los que consiguen virar la opinión pública y transformar la realidad. Con su ayuda, será más sencillo resistir a la presión de los medios de comunicación que opten por una ‘estrategia del miedo’ y que presentan el programa de las mayorías sociales como ‘irrealizable’ o ‘populista’. Para ello es fundamental la existencia de movimientos sociales autónomos con agenda propia e independiente. Ellos impulsarán el desmoronamiento de las élites del 78. Es decir, no es PODEMOS quien ha de guiar a los movimientos sociales sino que son ellos los que nos ayudan a reconocer el camino a seguir. En ocasiones habrá discrepancias y eso también será necesario para que los participantes más activos en PODEMOS no pierdan la perspectiva. Pero, a pesar de las divergencias, en momentos puntuales debemos de ser capaces de golpear juntos para golpear más fuerte entre activistas de PODEMOS y de movimientos sociales”.

Es decir, por un lado dicen que “La ola abierta de indignación social desde el 15M ha impulsado numerosas iniciativas sociales y ciudadanas para recuperar la soberanía política y económica. Hemos ocupado las plazas, paralizado desahucios, participado en las Mareas Verde, Blanca o Granate, apoyado acusaciones populares en casos de corrupción, o impulsado cooperativas, centros sociales o asambleas de trabajadores”. Y sin embargo no se consideran herederos del 15m. “Estuvimos en el 15-M y aprendimos mucho en las asambleas. El 15-M abrió la puerta para romper el secuestro de la política por parte de la casta. Sin este movimiento, Podemos no hubiese sido posible. Fue una ventana de oportunidad para los ciudadanos, pero nosotros no somos herederos del 15-M”, asegura Iñigo Errejón, director de campaña del partido.

Aquí sí que tenemos una versión amable de la posición de PP-PSOE-IU, que es la colonización amistosa. Es decir, vuestra luz nos guía, pero nosotros tendremos la última palabra. Este documento (y su posición en general) es un vivo sin vivir en mi continuo, con párrafos como éste: “Hemos de respetar la autonomía de los movimientos sociales, evitando la identificación del movimiento con ningún partido político”. Comparar con el mencionado arriba “Son los movimientos sociales –entre los que PODEMOS se encuentra-“…Sin comentarios.

Para terminar, quiero decir que la acción política se lleva a cabo en las instituciones. Manifestarse es un derecho en democracia, pero es algo complementario y secundario en mi opinión. De hecho, en muchas de esas manifestaciones no se han escuchado soluciones, sólo denuncia de los problemas. La política para mí consiste en detectar los problemas reales de los ciudadanos y después buscar y encontrar las soluciones adecuadas. Una vez encontradas, llevar propuestas a las instituciones y tratar de sacarlas adelante. Tan sencillo como eso. Eso es hacer política. El BOE no es sólo el grifo que sirve para regar con dinero a los amigos. Sobre todo es la vía para aprobar leyes que resuelvan los problemas de la gente.

Visto lo visto, soy un iluso sin solución.

LA LIBERTAD COMO ARMA (II): LAS REACCIONES

11 enero, 2015 2 comentarios

Voy a centrarme ahora en dos aspectos francamente preocupantes y desconcertantes tras el asesinato islamista contra los dibujantes de la revista francesa Charlie Hebdo: las reacciones de algunas personas en Occidente, y el hecho de que muchos de los asesinos hayan nacido en Europa y se hayan educado aquí.

Primero las reacciones: observo con preocupación que algunas personas piensan que los asesinatos han sido algo terrible, pero…Igual que en los atentados de Nueva York, Madrid y Londres hay un “pero”. Esta cuestión, al igual que el segundo punto del esta entrada, están desarrolladas mucho mejor y de forma más completa en el libro de Andrew Anthony “The Fall-Out” (“El Desencanto. El despertar de un izquierdista de toda la vida”).

En él critica la corrección política de nuestros días, que permite tratar con doble rasero a las comunidades inmigrantes (el mismo que años atrás se empleó con el comunismo) y  tolerar  toda una serie de actitudes (la homofobia, la violencia contra la mujer, la exaltación del terrorismo) que sí se condenarían en nuestras comunidades. Todo esto ocultado para no ser tachado de racista, xenófobo o islamófobo. Anthony lo clava en este párrafo:

“The anti-Westernism no longer takes the rigid form of procommunism but instead the more protean shape of cultural relativism. The job now is to overlook the abuse of women and homosexuals, to legitimise superstition, deride secularism, pour scorn on Enlightenment values, and recast religious terrorism as a simple function of Western brutality. British story over the centuries has been emancipation: religious, political and, increasingly in the last century, social and sexual. As a result of this protracted and sometimes bloody struggle, British culture, however it is divided and defined, is both reflected in and a reflection of certain rights, liberties, responsibilities, protections and opportunities. It’s not perfect, and progression and adaptation should be integral to any living culture, but I had to acknowledge that I thought these principles and the attitudes they fostered preferable to the petty corruption, sexism, homophobia, tribalism and patriarchal authoritarianism that were characteristic of many traditional cultures in the Third World.”

El “pero” basado en el complejo de culpa de Occidente: culpable del colonialismo, la esclavitud y de todos los males que afligen al Tercer Mundo, por no hablar de la Guerra de Irak y otras muchas. Así que los atentados no son más que una respuesta a nuestra agresión. Ya lo ha dicho ese gran intelectual apellidado Toledo, que “Occidente asesina diariamente y sin ruido”.

Y por supuesto se omiten ciertos detalles en esta historia, como es el hecho de que los árabes han sido los más grandes traficantes de esclavos cuantitativamente hablando; que la esclavitud se abolió en Arabia Saudí en 1975; que Etiopía nunca fue colonizada y se encuentra en el mismo lamentable estado que sus vecinos; que en Irán se ahorca a los homosexuales y se lapida a las mujeres (por cierto que llegó a ser un país prácticamente equivalente a los Occidentales en los años 70 en cuanto a desarrollo económico y educación); y otra serie de historias truculentas a que ya hice referencia en la primera parte de este artículo.

Les recomiendo a los que piensan así que lean el libro “Por qué fracasan los países”, de Daron Acemoglu y James Robinson. Ahí descubrirán con mucho detalle que la Historia de buenos y malos que les han contado es falsa, y que los países, como las personas adultas, tienen que asumir tarde o temprano la responsabilidad sobre sus propios actos (y los de sus gobiernos). Y que les vaya sonando el concepto de instituciones políticas y económicas extractivas e inclusivas. Quizá les asusten las respuestas si hacen las preguntas adecuadas.

Analizando la reacción, es altamente significativo el editorial del diario El País del día posterior a los asesinatos de los dibujantes. En cursiva pongo los párrafos del editorial, del que extracto algunos párrafos:

Este crimen refuerza la certidumbre de que es necesario luchar contra la ignorancia, el oscurantismo y el fanatismo religioso, en este caso el que practica el islamismo radical, probable responsable del último crimen.

Aquí vemos cómo el culpable es el fanatismo religioso, aunque “en este caso” es islámico. A ver cuántos atentados por hacer una caricatura de Buda o de Jesucristo ha habido últimamente…Y por supuesto, probable responsable…

Los inductores de la matanza de París tratan de desestabilizar a Europa, agudizando el conflicto que se vive en este continente a propósito de las comunidades islamistas.

El “conflicto” viene en un solo sentido: tratar de imponer sus valores y costumbres en una sociedad que no es la suya y tiene otros, incluso contra las leyes vigentes. Y en el que cedemos por encima de las leyes “para que no se ofendan”, como llevar el rostro oculto. Pero es que aun encima damos más: el Real Madrid elimina la cruz de su escudo para no ofender a nadie;  retiran un árbol de Navidad en Bruselas; y en Lérida se plantea prohibir los perros en los autobuses para no ofender a los musulmanes. Por cierto, ya se ve la cantidad de gente detenida por practicar el Islam o por hacer el Ramadán, como sí ocurre en Arabia Saudita con los católicos, por ejemplo.

Hay que apoyar a los dirigentes de Francia para que sean capaces de mantener la “unidad nacional” proclamada ayer y manejar con cuidado las emociones creadas por la tragedia, de forma que no desate reacciones incontrolables.

Alucinante. Ya se vieron las matanzas de musulmanes en Nueva York, Madrid o Londres después de sufrir los atentados más grandes de su Historia.

El resumen en mi opinión es: está usted aquí, haga lo que quiera mientras respete las leyes. Punto. Y si le ofende que en las piscinas las mujeres vayan en bikini, o que si la autoridad se lo requiere tenga que mostrar su rostro, pues vuélvase a su querida patria, si tan feliz es allí…ah no que se ha venido aquí porque aquí se vive mejor.

El remero El Richal lo dijo muy bien el otro día en el blog de Santi González: “Hay algo que no me entra en la cabeza: Vienen a la civilización huyendo de su sociedad medieval, cuando llegan se traen a toda la familia para que vivan en un mundo mejor…, y luego quieren que esto se convierta en la sociedad de la que huyeron”.

En segundo lugar, el asunto de los terroristas nacidos y criados en Occidente. Es bastante sensato preguntarse qué puede impulsar a una persona nacida y criada aquí, perfectamente integrada, convertirse en un terrorista partidario de volver a la Edad Media.

Las causas no están claras, o por lo menos no son las primeras que nos vienen a la cabeza. Como escribe Moisés Naím en El País, “Si las causas del terrorismo fuesen la pobreza y la desigualdad, el mundo estaría lleno de terroristas brasileños. Y si la democracia fuese un antídoto eficaz, India, que es la mayor democracia del mundo, debería sufrir menos atentados que dictaduras como China o Libia. Pero no es así. Las democracias son más vulnerables a los ataques terroristas que los regímenes autoritarios. Y si la causa fuese el conflicto entre israelíes y palestinos, ¿por qué los terroristas suicidas en Afganistán destruyen escuelas de niñas, o algunos suníes en Irak se transforman en bombas humanas que estallan en un mercado lleno de chiíes?”.

Según un artículo de The Economist, los Occidentales que han ido a integrarse en ISIS son de clase media y menores de 40 años. La pobreza o la falta de integración no son razones que expliquen este hecho. Andrew Anthony trabajó infiltrado en una empresa de taxis en la que el dueño pakistaní defendía a Occidente, mientras que sus trabajadores, jóvenes de 20 años sin necesidades, lo criticaban asiduamente. “Explicaciones más plausibles son el deseo de escapar del tedio de su casa y encontrar una identidad. “Algunas personas se sienten atraídos por ahí porque no hay mucho que hacer en sus propias vidas”, dice Raffaello Pantucci, analista del Royal United Services Institute, un think-tank de Londres. (…) Para los hombres jóvenes que trabajan en empleos sin futuro en las ciudades grises, la hermandad, la gloria y las armas parecen algo emocionante. Muchos de los combatientes de Bélgica vienen de la más aburrida de las ciudades, donde los radicales se han concentrado sus esfuerzos para conseguir reclutas”.

La facilidad de difusión de las ideas de los terroristas islámicos en internet y las redes sociales ha facilitado el reclutamiento de jóvenes, sin necesidad de contacto físico, por ejemplo, como el que se da en las mezquitas. Tal y como ocurre con las bandas, ISIS y otros grupos radicales se han convertido en un polo atractivo para jóvenes con necesidad de encontrar una identidad y sentirse parte de algo más grande. Y sin que los Estados hayan contrarrestado esta propaganda en la red de ninguna forma mediante una campaña en positivo.

Hay que combinar esto último con el desprestigio de la cultura occidental en la propia sociedad, y la búsqueda de una alternativa al capitalismo. La fascinación de la izquierda por el Islam viene de lejos, habiendo bastantes casos de personajes de izquierda convertidos al Islam, como Roger Garaudy y Teodoro Darnott.

La simpatía por todo lo que sea anti-norteamericano o anti-católico, junto con la visión de Occidente culpable de todos los males del Tercer Mundo facilita cerrar los ojos ante violaciones de mandamientos tradicionales de la izquierda clásica (estar en contra de las religiones, de la pena de muerte, de la sociedad patriarcal, del castigo físico o la mutilación desde el Estado; protección de los derechos de las mujeres y los homosexuales). Pesa más la primera parte, lo que les hace cerrar los ojos ante la segunda y mirar para otro lado.

La Alianza de Civilizaciones es el resumen de todo este conglomerado, unido al relativismo moral, que hace afirmar que todas las ideas son respetables. Lo que significa que no respetas las tuyas propias: la libertad, los derechos humanos y la ley.

Actitudes como este artículo de David Brooks (“Yo no soy Charlie Hebdo”), y esos “peros” de los que hablamos al principio lo único que hacen es justificar lo injustificable. Las justificaciones del tipo “algo habrá hecho” nos suenan familiares de otro tipo de terrorismo que hemos tenido por estos lares.

A mí no me gusta la revista El Jueves, pero lucharía con todas mis fuerzas para que pudieran escribir o dibujar lo que quisieran. Y si algo no me gusta, para eso están los tribunales. Nada justifica lo que ha ocurrido.

LA LIBERTAD COMO ARMA (I)

8 enero, 2015 1 comentario

Ha ocurrido otra vez. Terroristas islámicos matan a 12 personas usando como pretexto las caricaturas de una revista francesa.

Quisiera hacer varias reflexiones: la primera es llamar a las cosas por su nombre. Estoy cansado de escuchar “es que las religiones no son sanas” o “no hay religión buena”, “las religiones han asesinado a lo largo de la Historia”. Pues mire usted: desde mi agnosticismo militante afirmo que los únicos que desde hace mucho tiempo matan en nombre de Dios son musulmanes. Punto. Los que mataron ayer fueron terroristas islámicos. Ni budistas, ni católicos, ni judíos. Y si los números sirven de algo, los campeones en cuanto a muertos hasta hoy son dos ideologías que no tienen a ningún Dios entre sus filas, como el nazismo y el comunismo.

Está claro que no todos los musulmanes son terroristas y que muchos musulmanes están muriendo luchando contra ISIS.

Tanto Al Qaeda como ISIS pretenden lisa y llanamente nuestro exterminio. Acabar con la libertad para imponer su régimen de terror. Como dice muy bien mi amigo Juan De Ávila, eso de que todas las ideas son respetables no es cierto. Cito textualmente de su muro de Facebook:

“Un tópico muy dañino dice que todas las ideas son respetables. Lo cierto es que no. La idea de que se puede pegar un tiro en la nuca o degollar a quien dice o representa algo que no nos gusta es repugnante. Paradójicamente, quienes creen que sus ideas son sagradas y que se puede asesinar a quien las ofende creen también que quienes no son respetables son las personas. De hecho, las consideran prescindibles. Pues bien, las libertades de expresión y prensa se fundan sobre la premisa democrática de que son las personas, cada una de ellas, las que merecen protección, derechos y respeto a su integridad física y moral. En cambio, las ideas, por elevadas que las consideremos, pueden -e incluso deben- ser sometidas a discusión. A las palabras se le contesta con palabras, a las viñetas, con viñetas. Por supuesto, la democracia contempla límites (sólo la teocracia y el totalitarismo viven entre absolutos) como la apología del terrorismo o el genocidio. No porque nos ofendan, sino por las terribles consecuencias que la banalización del terror puede tener sobre la democracia y la vida de las gentes”.

Y aquí tropezamos con una dificultad que yo veo insalvable: el Islam no es democrático. En Occidente hace siglos que separamos Iglesia y Estado, mientras que en la inmensa mayoría de los países musulmanes rige la Sharia con menor o mayor intensidad. Esta noticia de un joven mauritano condenado a ser fusilado por apostasía es del 2 de enero de 2015. Han leído bien. Niñas lapidadas en Irán o ahorcadas con 9 años. O las prohibiciones vigentes en la ley de Arabia Saudita de reunirse hombres y mujeres que no sean familia en el espacio público, prohibir los cines, o vetar cualquier culto religioso diferente del Islam. Y estos ejemplos no son de terroristas radicales, son Estados internacionalmente reconocidos.

En resumen, la Ilustración no ha pasado por allí. Yo creo sinceramente que hay concepciones del mundo mejores y peores, y la nuestra es la menos mala de todas. O dicho de otra forma, la libertad que hemos conseguido, el bienestar y el respeto a los Derechos Humanos del tan denostado Occidente por algunos (que sin embargo siguen pontificando contra él cómodamente instalados en este lado de la valla) es algo que yo voy a defender contra aquellos que la quieren destruir. Para la segunda parte del artículo me dejo las reacciones en Occidente al atentado.

Los principales ideólogos del radicalismo islámico ya han dicho por activa y por pasiva que van a aprovechar las debilidades de nuestra democracia y nuestro sistema de libertades para destruirla. Occidente es débil e inmoral y vamos a destruirlo aprovechando sus contradicciones (¿a que a alguno le suena este discurso de otra cosa?). Quieren utilizar nuestra libertad, la misma de la que ellos disfrutan viviendo aquí, como un arma contra nosotros.

Frente a esto creo que tenemos que sacudirnos los complejos políticamente correctos y decir las cosas claritas. ¿Qué usted viene a vivir aquí? Perfecto, mientras cumpla la ley del país y los Derechos Humanos. Y si se siente ofendido por algo, se va a los tribunales de justicia, que para eso están. Por supuesto, que todos los ejemplos anteriores no pueden tener cabida en nuestro país. Y control sobre todas las formas de reclutamiento de terroristas. Facilidades, ni una.

2 3 1347993331310

RESPONSABILIDAD INDIVIDUAL Y RESPONSABILIDAD SOCIAL

11 diciembre, 2014 Deja un comentario

Mi amigo Manu Custodio me hizo una pregunta el otro día en la cafetería que me dio qué pensar: “¿tú que piensas del tema de la renta universal?”. Yo le contesté que en mi opinión hay un difícil equilibro que debe llevar a cabo el Estado entre paliar las situaciones sociales más precarias, pero al mismo tiempo incentivar la responsabilidad individual y desincentivar la proliferación de profesionales de la subvención.

Es políticamente incorrecto decir esto, pero cualquier persona que haya trabajado en el sector social relacionado con cualquier tipo de ayuda sabe que hay auténticos profesionales del tema y expertos en ir empalmando ayudas una detrás de otra. Es un asunto complicado: hay que ayudar a las personas que están al borde de la exclusión social, pero al mismo tiempo intentar que vuelvan a poder “pescar” por sí mismas.

Acabamos hablando del tema de la responsabilidad individual. De cómo en estos tiempos convulsos que nos han tocado detectamos mucha frustración a nuestro alrededor. Y conozco muchos casos personales con nombre y apellidos de falta de asunción de la responsabilidad de cada uno ante las decisiones que hemos tomado en su vida.

Por ejemplo, si yo decido estudiar arqueología y no hago nada más, si no encuentro un trabajo lo suficientemente bien remunerado que yo considero, no creo que sea razonable echarle la culpa al Gobierno, a la sociedad, a las malvadas multinacionales o al capitalismo. En mi modestísima opinión, si tomamos decisiones y las cosas no van bien, hay que pensar qué estamos haciendo mal, proponernos alternativas, y pensar que esto es una carrera de fondo, que la suerte existe para los que se la trabajan, y que si hago las cosas bien los resultados acabarán llegando tarde o temprano. Vale lo mismo para cualquier decisión que se haya revelado mala por lo malo que nos pueda parecer el lugar al que nos ha conducido. El mundo actual cambia muy deprisa, y muchas veces hay que cambiar con él, o incluso intentar adelantarse.

Por ejemplo, el caso de la señora de 85 años desahuciada de su vivienda en Vallecas. Esta mujer había avalado un préstamo personal de su hijo (no era la hipoteca de su vivienda) de 40000 euros otorgado por un prestamista. Pese a que no intervino ningún banco en el acto, y que no se trataba de un préstamo hipotecario (todavía no se sabe en qué se gastó el dinero el hijo), ya salieron los típicos discursos antibancarios.

El auténtico responsable es el hijo, que no tuvo reparos en poner en riesgo la casa donde vivía su madre, una anciana de 85 años, y dejarla en la calle. Con el matiz del prestamista, cuyo negocio puede parecernos reprobable moralmente y que se aprovecha de la desesperación, pero es legal. Y si no nos gusta, propongamos cambiar la ley.

Es evidente que el Estado debe garantizar que en casos como éste la víctima tenga una casa donde pueda vivir. Esa salvaguarda de los más desprotegidos es la función que se debe asumir desde los poderes públicos. Pero en mi opinión no la función de cuidar de todos como si fuéramos adolescentes consentidos.

Por un lado, hay un creciente síntoma de falta de responsabilidad individual, en el sentido de no asumir las consecuencias de los propios actos. Es cierto que la crisis ha hecho mucho daño, pero poca gente busca soluciones y alternativas. Veo a mi alrededor mucha gente quejándose de lo que les sucede sin buscar otras vías de solución. De este modo, han tenido éxito propuestas de partidos políticos que ofrecen la jubilación a los 65 años o una renta para todos los españoles por el mero hecho de serlo; no pagar la deuda “injusta”; o expropiar los pisos vacíos y garantizar el acceso a una vivienda. Aunque esto ya roza un tema distinto, el de propuestas políticas irrealizables, como sería negarse a pagar la deuda en un país donde la deuda pública es el 97,6% del PIB. Para otro día.

Con independencia que ya iremos viendo según se acerquen los comicios electorales cómo estas propuestas van reculando o modificándose sus términos (de hecho, ya lo estamos viendo), el síntoma que subyace es la inmadurez de la sociedad española, que prefiere que el Estado le saque las castañas del fuego a tener que sacárselas él.

En el fondo, no llevamos tantos años de democracia a lo largo de la Historia de España, y la verdadera cultura democrática no empieza votando, como muchos creen (en muchas dictaduras se vota constantemente), sino por el ejercicio de la verdadera responsabilidad individual: la libertad. Ejercitar los derechos y deberes que como ciudadano en un Estado libre se poseen. En definitiva, ser un adulto para tomar decisiones en libertad y asumir las consecuencias de nuestros errores, tratando de enmendarlos.

Lo contrario nos conduce directamente a la búsqueda del Papá Estado que nos protege de todo mal o del líder carismático que todo lo cura, y que durante buena parte del siglo XX millones de ciudadanos pudieron disfrutar en sus propias carnes en media Europa, y otros millones que no pudieron contarlo.

Lo cual no quita que el Estado según mi parecer tenga que salvaguardar y proteger a aquellos que por circunstancias se han quedado fuera, pero con la intención de que vuelvan a entrar y generen recursos para poder ayudar a los que siguen a la intemperie.

Esa sensación generalizada de frustración, de odio, de cabreo permanente que se palpa tanto últimamente, creo que es consustancial al ser humano, por lo menos al español. Este ya sabemos que por regla general piensa con las tripas, no con la cabeza. Y en vez de asumir las consecuencias de sus errores, busca al mejor amigo del hombre (el chivo expiatorio) para desahogarse.

Somos un ciclista en una carrera de fondo que puede que se caiga alguna vez. En ese caso, es bueno que el médico del equipo nos cure las heridas. Pero no podemos pretender que la ambulancia nos lleve hasta la meta, tenemos que seguir y terminar nosotros la carrera.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.