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REFERENDUM, BREXIT, Y DOS Y DOS NO SIEMPRE SON CUATRO (I)

29 junio, 2016 Deja un comentario

Han pasado muchas cosas en pocos días. O pocas cosas, pero importantes.

El otro día mantuve una discursión en Facebook acerca del presunto europeísmo sobrevenido de Podemos a raíz de su postura sobre el referéndum de Gran Bretaña. Mi amiga afirmaba que eran europeístas, y que no se les podía comparar a Le Pen, ni a los nacionalistas húngaros o austríacos. Que aunque antes despotricaban contra la UE, “todos crecemos” y tenían derecho a cambiar de opinión.

Como dice Santiago González en un texto magistral:

“Podría admitirse que es, no sólo legítimo, sino deseable, cambiar de opinión si es para bien, si no fuese porque más de un año después, hace justamente cuatro meses, Podemos, IU, Bildu y Alternativa Galega de Esquerda, junto al UKIP (Partido de la Independencia del Reino Unido) de Nigel Farage y el Frente Nacional de Marine Le Pen apoyaron en la Cámara de Estrasburgo con sus votos una propuesta del Movimiento 5 Estrellas italiano para realizar una reflexión institucional sobre la idoneidad de la preparación de un plan alternativo para una ruptura ordenada de la zona del euro. Los eurodiputados de Syriza se abstuvieron”. Y además su responsable económico apuesta por salir del euro y, resumiendo mucho, resolver los problemas pintando otro cero a la derecha en los billetes y nacionalizando bancos.

Y pone el dedo en la llaga cuando afirma lo siguiente: “Los populistas, separatistas, antisistema y otras especies afines revelan hoy el acierto conceptual de George Orwell al englobarlos bajo la etiqueta de nacionalismo; y todas ellas coinciden en someter el yo individual e intransferible que caracteriza al ciudadano al nosotros, el pueblo, la gente y en sustituir la racionalidad y el interés individual por la emoción colectiva de la pertenencia”. Mi amiga afirmaba que la UE “tiene que dejar de ser sólo una unión económica y serlo política, social y hasta espiritual (sic)”.

Es evidente que, aunque lo quieran disfrazar, hay muchas cosas en común entre los populismos de izquierdas y los de derechas, sobre todo en materia económica: la apelación a los sentimientos en vez de a la razón; al colectivo frente al individuo; rechazo al capitalismo, al libre comercio, al TTIP, al euro; el proteccionismo; el amor desmedido por los altos impuestos y el aumento del gasto público; los mismos enemigos (las multinacionales (globalización), el BCE (el sistema financiero) y Angela Merkel (la austeridad alemana); y denunciar problemas reales sin aportar soluciones reales. Entre las pocas diferencias están la política migratoria y la política social.

Por otra parte, del referéndum de Gran Bretaña hay dos cosas que me han llamado profundamente la atención: una, la ignorancia supina sobre las instituciones europeas que ha demostrado la inmensa mayoría de la gente, incluidos los que votaron. Nadie tiene ni la más remota idea de cómo funciona la UE, y además lo saben y les importa una mierda. Hubiera sido más justo haber hecho un pequeño examen sobre la UE y entonces si lo apruebas puedes votar en el referéndum. Pero esto es una de las paradojas de la democracia: que personas no preparadas o sin la información suficiente puedan tomar decisiones que nos afectan a todos. Así ocurrió cuando se hizo la nueva constitución islandesa, como conté en este artículo que desmonta leyendas urbanas como que Islandia encarceló a sus políticos y banqueros, no pagó la deuda y se enfrentó con la dictadura del FMI. Mentiras mentirosas que la gente se traga sin pestañear. De hecho, lo primero que hizo la gente al día siguiente de votar fue buscar en Google qué es la UE y cuáles eran las consecuencias de la salida de Gran Bretaña.

La segunda es la alegría con la que se convocan referéndums. Hay un artículo que acierta de pleno cuando dice que los referéndums los carga el diablo y los disparan los gilipollas. Ese ha sido David Cameron, que ha disparado dos veces (Escocia y la UE) por puros intereses partidistas y electoralistas. Y la segunda vez que ha jugado a la ruleta rusa sí que había una bala en la pistola y le ha volado los sesos. No solamente ha conseguido que los británicos sean de golpe un 10% más pobres y que la libra alcance su nivel más bajo desde 1985, sino que ha reabierto el melón secesionista con Escocia e Irlanda. Además las empresas multinacionales que tienen su sede en Londres, como Ryanair, Reuters o Virgin van a perder su pasaporte comunitario para poder trabajar en la UE.

Un referéndum es algo muy delicado que hay que utilizar de forma muy puntual (por ejemplo, para ratificar una nueva constitución), pero no como una votación rutinaria más. Y en mi opinión debe exigir una mayoría cualificada para su aprobación (a partir del 60%), porque si no ya me dirán qué validez tiene haber aprobado lo que sea por el 52%, dividiendo al país en dos.

Alguien me dirá que hay que aumentar la participación de los ciudadanos en las decisiones políticas, y que el hecho de votar cada 4 años no es democracia. Yo entiendo que la figura del derecho de petición, junto con la iniciativa legislativa popular, es mucho más sensata que el referéndum para que los ciudadanos puedan participar directamente de las decisiones políticas: se pueden proponer reformas legislativas concretas tanto en el Congreso como en los parlamentos autonómicos. Mi amigo Carlos Moreno hace un extenso análisis de la figura del derecho de petición en este artículo, tanto en España como en otros países. Sería necesario divulgar y fomentar el uso de esta herramienta, junto con otras que tenía UPyD para que los ciudadanos les hicieran llegar sus propuestas: el éxito de páginas web como Osoigo o Change.org indica una demanda de los electores de participar de forma activa en los asuntos públicos, y de comunicarse con sus representantes políticos. Además el hecho de plantear una petición a un parlamento obliga a estudiarse el tema y saber de qué estamos hablando, mucho mejor que ir a votar sin tener ni puñetera idea de las consecuencias.

En el artículo anterior sobre Islandia decía, además, que un modelo asambleario no es factible en un país como los actuales en Europa. Incluso en Islandia, que es bastante pequeño (319.000 habitantes) y homogéneo culturalmente hablando, una democracia sin partidos no es viable porque, como dice Carlos Martínez Gorriarán, “los ciudadanos somos muchos y demasiado diferentes en creencias, preferencias e intereses como para que una asamblea presencial o virtual pueda conciliar las diferencias sin que las mayorías vulneren el derecho de las minorías a ser diferentes, estar representadas y ser oídas en las decisiones, preservando su sagrado derecho al desacuerdo”. Y yo añado: incluso desaparece la posibilidad de que una buena idea de un grupo pequeño sea escuchada, y que pueda finalmente llevarse a cabo y se convierta en ley. Corremos el peligro de una democracia a la búlgara, por aclamación.

Dejo para la segunda parte dos temas apasionantes: el misterioso caso de los votos desaparecidos de Unidos Podemos: de una suma de 6.139.494 votos de las generales de 2015 a los 5.049.734 de 2016. 1.089.760 votos que han desparecido: ¿dónde se han ido? Y en segundo lugar: ¿es posible como afirman algunos un pucherazo en España?

MUHAMMAD ALÍ Y LOS DERECHOS CIVILES

7 junio, 2016 1 comentario

Estoy leyendo estos días comentarios o artículos glosando la figura de Muhammad Alí (o Cassius Clay para los más mayores y aficionados al boxeo, como lo era mi padre), sobre todo en medios de izquierdas, como un luchador por la libertad y los derechos civiles. Y quiero aclarar desde el conocimiento del nacionalismo negro norteamericano por qué pienso que esta es una visión muy equivocada, cuando no radicalmente falsa.

Cassius Clay en un momento determinado se hizo amigo de Malcolm X, y éste (que era muy convincente) le introdujo en los musulmanes negros, conocidos también como la Nación del Islam. Aclarar en primer lugar que poco tiene que ver la Nación del Islam con el Islam más ortodoxo, sea sunnita o chiita. Los musulmanes negros surgen en los años 20 en EEUU de la mano de Wallace Fard Muhammad, un vendedor ambulante de sedas, al parecer nacido en Nueva Zelanda, que funda la Nación del Islam, para desaparecer misteriosamente en 1934, dejando al frente a su discípulo Elijah Muhammad. La doctrina tiene muy poco que ver con el Islam tradicional, como pueden comprobar aquí.

Dejando aparte los aspectos mitológicos y pseudohistóricos (que se pueden consultar en el enlace anterior), lo que nos interesa es que su doctrina establece que el hombre negro es el hombre original y superior a las demás razas, mientras que la raza blanca fue creada por un científico malvado llamado Yakub para que dominaran el mundo durante 6.600 años. Los blancos, en los que incluye a los judíos, son los “demonios con ojos azules”. Pasado ese tiempo, sólo hay que esperar a que el hombre blanco sea destruido, lo cual ocurrirá, puesto que ha sido profetizada su destrucción. Esa es la razón por la que una ideología tan potencialmente peligrosa no ha explotado violentamente ha sido su propia escatología: si Alá había decretado la derrota del hombre blanco, éstos podían permitirse el lujo de esperar hasta el día del Juicio Final: “no se necesitarán ni flotas, ni fuerzas terrestres o aéreas, ni ejércitos permanentes para combatir en esa última guerra”.

Los musulmanes negros nunca han luchado por integrarse o mejorar sus derechos en la sociedad norteamericana. Aunque sí es cierto que el hecho de abjurar de las drogas, el alcohol y la prostitución ha supuesto una mejora de las condiciones sociales de los ghettos más pobres donde los musulmanes tuvieron implantación, han ridiculizado y criticado a los negros como Martin Luther King o asociaciones como la NAACP o el SNCC, que sí han luchado por los derechos civiles, llamándoles “negros con el cerebro lavado” o “Tío Tom”, como Alí hizo con el boxeador Joe Frazier, llamándole esclavo y primate. Fueron tantos los insultos que recibió por parte de Cassius Clay, que en 1996 Frazier dijo que no le hubiera importado empujarle para que Alí se hubiera caído al pebetero olímpico cuando lo encendió en los Juegos Olímpicos de Atlanta. A la marcha sobre Washington que organizó Luther King junto con las demás organizaciones de los derechos civiles la denominaron “farsa sobre Washington”.

Cuando el propio Elijah Muhammad fue detenido por no presentarse al reclutamiento para ser alistado para combatir en la Segunda Guerra Mundial, se negó a acudir para no participar en una guerra en el bando de los infieles. No porque estuviera en contra de la guerra en sí misma, sino por ser un asunto de blancos que no le concernía. Cuando llamaron a filas a Muhammad Alí para ir a Vietnam, se le pidió que hiciera lo mismo. No se trata de que estuviera en contra de la intervención de EEUU en Vietnam: es que si cualquier país hubiera invadido EEUU, no hubiese movido un dedo. Ningún musulmán negro tenía permitido pertenecer al ejército o a la policía de los EEUU. Ellos tenían su propio ejército paralelo, los Frutos del Islam, creados por Malcolm X. No reconocían legitimidad alguna al Gobierno norteamericano. Tenían un Estado paralelo (como les gustaba decir a ellos, “un Estado dentro de otro”), un Estado teocrático (líder, ministros, capitanes supremos), donde la posición de la mujer era de absoluta subordinación al hombre. Su intención real no era la lucha por los derechos de los negros en América, sino la creación de un Estado totalitario teocrático, más cercano al Estado Islámico o a Irán. En lo que Elijah Muhammad se contradijo fue en dónde crear ese Estado: varias veces reclamó ese Estado dentro de EEUU (“que nos den tres o cuatro estados, aunque fueran 25 estados nos los hemos ganado”) y otras veces pidió el retorno a “nuestra tierra natal”, en algún lugar de Asia o África. En cualquier caso, abogaban por la separación completa de las dos razas, la no colaboración con organizaciones en las que hubiera miembros blancos, y la prohibición de matrimonios mixtos. Menudo luchador por la libertad…

La historia de la relación de Malcolm X con Alí es muy interesante, y la podemos leer con detalle en este artículo de Sarah Kurchak. La afiliación de Alí a los musulmanes negros al principio la llevó en secreto (durante tres años), porque tenía miedo que perjudicara su carrera deportiva, ya que los musulmanes negros estaban calificados como una organización muy peligrosa. Pero finalmente decidió hacerla pública después del combate con Sonny Liston. Éste, que era un gangster que boxeaba, pasó a ser el bueno después de la revelación de Cassius Clay, ya que existía mucho temor a los musulmanes negros como organización. La gente sintió que el boxeador se había pasado al lado oscuro. Es gracioso saber que la cúpula de la Nación del Islam y el propio Elijah Muhammad, antes del combate con Sonny Liston, no creían que Muhammad Alí tuviera la más mínima posibilidad de ganar, y que había que cortar la relación con el boxeador. Sólo el apoyo de Malcolm X, entonces en una posición de mucha influencia entre los musulmanes negros, lo evitó. Y Clay ganó el combate.

UNITED STATES - MARCH 02:  Cassius Marcellus Clay (Muhammad Ali) with Black Muslim leader Malcolm X at 125th St. and Seventh Ave.  (Photo by John Peodincuk/NY Daily News Archive via Getty Images)

UNITED STATES – MARCH 02: Cassius Marcellus Clay (Muhammad Ali) with Black Muslim leader Malcolm X at 125th St. and Seventh Ave. (Photo by John Peodincuk/NY Daily News Archive via Getty Images)

Su propio padre era contrario a esa afiliación, y dijo que los musulmanes solo querían su dinero. De hecho, uno de los hijos de Elijah Muhammad (Herbert) más adelante se convirtió en su manager, llevándose un porcentaje del 40% de sus ganancias. Tiempo después, Malcolm X descubrió la corrupción en el círculo de poder de la Nación, dando la razón al padre del boxeador, y distanciándose más a raíz de descubrir el ejército de secretarias a las que Elijah Muhammad había dejado embarazadas, y además había expulsado de la Nación del Islam, condenándolas al silencio.

Alí, cuando Malcolm X rompe con los musulmanes negros, decide permanecer junto a éstos.  Muchos años después,  a la luz de los acontecimientos y del asesinato de Malcolm, en el que seguramente por activa o por pasiva estuvieron involucrados directamente los musulmanes negros, el boxeador se arrepintió profundamente de su comportamiento: “Darle la espalda a Malcolm fue uno de los errores más grandes de mi vida. Deseo haber sido capaz de decirle a Malcolm que lo sentía, que tenía razón sobre muchas cosas. Pero fue asesinado antes de que tuviera la oportunidad. Era un visionario, más adelantado que cualquiera de nosotros”, escribió. “Malcolm fue el primero en escribir la verdad, que el color no hace malvado al hombre. Es el corazón, el alma y la mente lo que define a una persona. Malcolm era un gran filósofo y un amigo aún mejor. Tal vez nunca me hubiera convertido en musulmán si no fuera por Malcolm. Si pudiera regresar y hacerlo todo de nuevo, nunca le hubiera dado la espalda”.

Malcolm sí que fue capaz de dar ese salto intelectual (ya contado antes en este blog) de tomar conciencia de lo falso de las enseñanzas de Elijah Muhammad, por el cual, como él mismo reconoció, hubiera estado dispuesto a morir sin pensarlo dos veces, y de la corrupción que impregnaba la cúpula de la organización hasta su máximo dirigente,  así como se libró del racismo de los musulmanes negros. Malcolm X se arrepintió después profundamente de la respuesta que le dio a una estudiante blanca, en su época de ortodoxo musulmán negro seguidor de Elijah Muhammad, que se le acercó preguntando qué podía hacer ella por la causa del negro norteamericano: “Nada”.

Lo siento mucho, pero a la luz de los hechos publicaciones como esta de Podemos no solamente es falsa, sino que es manipular la realidad:

Podemos Muhammad Ali

Muhhamad Alí, uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos, fue solamente un disciplinado musulmán negro, pero ni mucho menos un luchador por la libertad y los derechos civiles. Él mismo lo percibió, y con ello dejó a su querido amigo atrás, aunque quizá y para su pesar se dio cuenta demasiado tarde.

GUIA DEL VOTANTE ILUSTRADO

Ante la próxima convocatoria electoral del 26J, y ante las preguntas de mis más próximos amigos al respecto, he decidido hacer una guía que puede ayudar a ejercer el voto. No pido el voto para nadie, faltaría más, sólo facilito información. Voy al grano.

Es evidente que el sistema ha decidido que sólo pueden quedar 4. La Junta Electoral y RTVE ya lo tuvieron claro en la campaña de las elecciones autonómicas y municipales de 2015, cuando le dijeron a la cara al representante de UPyD que a Ciudadanos le iban a dar el trato (ilegal) de partido parlamentario, y que si no le gustaba, que recurriera. Ya en su momento se impulsó a Podemos y a su amado líder, y luego al yerno perfecto (o Podemos de derechas). Alguien jugó a dividir el voto de la izquierda, y luego se asustó cuando Podemos en las encuestas (¡oh telecracia demoscópica!) superó al mismísimo PP en intención de voto. Y dado que CiU se había echado al monte, había que buscar la cuarta pata de la mesa para que no se quedara coja. Fue con un partido a medio hacer, y así fueron los resultados.

Vamos primero con el PP. Evidentemente supieron reconducir la ruina que dejó el PSOE, pero con algunos defectillos: por primera vez superamos el 100% del PIB en gasto público, subimos aún más los impuestos, bajamos drásticamente el gasto social, sanitario, educativo y otras menudencias, como el gasto en I+D+I; el nivel de la educación española sigue cayendo en picado año tras año (sólo tres universidades españolas entre las 200 mejores, la primera el puesto 166) y de tocar la estructura administrativa del Estado ni hablar, que hay mucha gente colocada y viviendo de nosotros. Nada de tocar sueldos de políticos ni asesores o aforados. Por supuesto que el paro sigue alrededor del 20%, y tenemos la figura del trabajador pobre, que antes no era tan abundante. Y por encima de todo, una corrupción galopante que les desborda por todas las costuras (Púnica, Ayuntamiento de Valencia, Bárcenas, Boadilla, Brunete, etc).

Podemos coger el texto anterior, cambiar algunos nombres (cursos de formación en Andalucía, caso Besteiro, ERES, Invercaria, caso Edu, caso Malaya, facturas UGT, etc), y tenemos al PSOE, con el agravante de haber negado que la crisis existiera cuando gobernaron, por lo que no sólo no hicieron nada para remediarla, sino que además gastaron dinero a espuertas y no sirvió de nada. Estos suben impuestos y gastan como si el dinero público no fuera de nadie, pero además no mienten como los anteriores, que dicen una cosa y hacen la contraria. Tampoco quieren tocar la deficiente estructura administrativa del Estado, porque también tienen a mucho paniaguado. Y además decir una cosa y la contraria, envolverse en la bandera de España y luego decir que hay que reconocer la singularidad de Cataluña, o manifestarse en contra del Tribunal Constitucional…donde ellos han nombrado unos cuantos miembros. Pedro Sánchez, una nadería tratando de sobrevivir políticamente, y haciendo lo que sea necesario para ser presidente del Gobierno, tal y como analiza magistralmente Santiago González.

El Podemos de izquierdas. Ya les he analizado varias veces en este blog: aprovechándose de la inocencia de la gente que lo está pasando mal, o simplemente tienen frustraciones de diverso tipo, y todo ello mezclado con ideas simples de tinte izquierdista (bancos malos, UE mala, mercados perversos, la II República fue un paraíso, Borbones a los tiburones) o incluso conspiranoico (el Gobierno es una marioneta de los mercados y los poderes económicos, las multinacionales nos dominan), con un excelente marketing político y mucha ayuda televisiva y de las redes, ahí están en torno a los 5 millones de votos. La realidad: recetas en sepia (banca estatal, salir del euro, devaluar la peseta, aumentar el gasto público como si no costara, no pagar la deuda pública); gastar tiempo, dinero y recursos en volver a ganar la Guerra Civil; y “comprender” el nacionalismo y el terrorismo vasco. Colocar a familiares y amigos, y no bajarse del coche oficial y las prebendas, pero para ser justos eso lo tienen en común con los otros tres. Y por encima de todo, cabalgar contradicciones, no importa nada con tal de conseguir el poder. El amado líder ya dijo que su misión no era resolver los problemas de los españoles, sino ser una herramienta para la creación de una nueva mayoría política en nuestro país. De IU ni hablo, están en el vientre de la ballena, y no lo saben. Bueno, Tania (punto) sí que lo sabe. Aparte de que Garzón (Alberto) es partidario de solucionar la crisis poniendo otro cero a boli en los billetes, básicamente y simplificando.

Y vamos con Ciudadanos. Un poco de lo anterior en fino. Sus maniobras para hacer una OPA hostil a UPyD, como esta de Asturias, su fomento del transfuguismo y la corrupción: anular las comisiones de investigación o que vayan a declarar altos cargos en Andalucía, haberse pasado las primarias por el arco del triunfo cada vez que han querido, o votar en contra de recuperar las viviendas sociales en Madrid en manos de fondos buitre (por orden del señor Rivera). En Andalucía decidió que el poder legislativo dejaba de serlo. Aparte de violar el pacto antitransfuguismo al no hacer renunciar a los concejales de partidos localistas que pasaron a Ciudadanos y dejar su acta, y llevar unos cuantos imputados en las listas electorales, o bien recolocarlos como asesores. Y las trampas y mentiras en las cuentas de las que se disculpan diciendo que como son un partido pequeño sólo tienen a dos personas en contabilidad. UPyD estaba en la misma situación, y fue el único partido al que el Tribunal de Cuentas no pudo sacar nada irregular. La última ha sido el tweet de Aguado y Villacís pregonando su viaje a la final de la Champions pagado por uno de los equipos, borrado luego, después de comprometerse a no ser aceptados regalos por parte de sus cargos públicos. Lo podemos ver en el tweet de Jaime Berenguer:

Ciudadanos 1

Pero también tenemos alguien del otro Podemos, el de izquierdas, a Celia Mayer, de nuevo por cortesía de Jaime:

celia mayer

¿Y qué hacemos? Podemos taparnos la nariz, decir que uno de los cuatro es el menos malo, que todos roban, y que por lo menos que roben los míos. O decir que antes de que salga X…

Para el votante ilustrado hay varias opciones: abstención, voto nulo, en blanco y voto a partido pequeño.

La abstención se cuantifica y no perjudica ni beneficia a nadie, pero sus efectos son bastante limitados en mi opinión: lo mismo puede significar descontento que pasotismo.

El voto nulo no se considera voto válido, por lo tanto no tiene efectos prácticos en las elecciones.

El voto en blanco es voto válido emitido, por lo que sí que cuenta a la hora del reparto de escaños. Su único efecto es aumentar la cantidad de votos que necesitan los partidos pequeños para llegar al umbral de voto para poder obtener un escaño (la denominada barrera electoral, que en el caso de las elecciones generales es del 3%- art. 163 LOREG). Es decir, que en teoría beneficia a los grandes partidos. Sin embargo, en la práctica sólo tiene efectividad en las grandes circunscripciones donde se reparten muchos escaños, como Madrid. Y sólo una vez (en 1993) entró en efecto, perjudicando al CDS en Madrid a favor del PSOE.

El voto al partido pequeño es lo que más daño puede hacer a los grandes, porque le restan votos de los cocientes de la ley D’Hondt a los grandes. Es un tirachinas contra los cañones de Navarone, pero también David mató a Goliat con una honda. Y hay muchos: UPyD (sí, no se han disuelto, que es la pregunta que me hace la gente cada dos días), Vox, PACMA, son los principales. Dejo enlazado sus programas electorales por si os convence alguno. Y si no, hay más. Esta es la lista de las candidaturas para estas elecciones. Por cierto, que una lista con Fernando Savater y Maite Pagaza pues tiene su aquel, sobre todo comparando con las otras.

Me hace mucha gracia que ahora se peleen por los minutos de propaganda electoral, cuando un día sí y otro también, además de fútbol y programas de cotilleo, tenemos en cualquier cadena a uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis. Incluso el otro día estuvo Pablo Iglesias a la misma hora y el mismo día en Tele 5 y en Antena 3. La bilocación, algo que sólo consiguió Jesucristo y algunos santos y beatos, como el Padre Pío.

Lo que es seguro es que en el debate a cuatro del próximo día 13 no me van a coger, hay un concierto de Zakk Wylde en La Riviera mucho más interesante. Y es que a Zakk Wylde no lo ponen en la tele todos los días. Y en dos cadenas distintas a la misma hora, ni de coña.