EGIPTO Y SIRIA, ESPAÑA Y CATALUÑA

La señora Ponsatí nos dice hoy que los independentistas jugaban al póker y jugaban de farol. Como ha comentado José Antonio Noguera en Twitter, el destinatario real del farol no era el Gobierno español, sino los catalanes:

Jose Antonio Noguera

Como explicación de los faroles y las mentiras: hace poco volví a releer esa novela de Mika Waltari que tanto me gustó de joven, Sinhué el egipcio. Y hay un pasaje que me llevaba dando vueltas a la cabeza porque lo encontraba muy aplicable a la política de los independentistas catalanes. Es una conversación entre Sinhué, médico del faraón, y el rey de Siria, Aziru. Traten de sustituir Siria por Cataluña y Egipto por España y verán que les queda un cuadro muy atinado (las negritas son mías):

Un señor y un soberano no detesta a nadie ni ve diferencia entre los pueblos, pero el odio es una potente palanca entre sus manos, más potente que las armas, porque sin el odio los brazos no tienen fuerza para levantar las armas. Yo he nacido para mandar, porque por mis venas corre sangre de los reyes de Amurrú y con los hiksos mi pueblo dominó un día todos los países de un mar a otro. Por esto me esfuerzo en fomentar el odio entre Siria y Egipto y en soplar entre las ascuas, que se van enrojeciendo lentamente, pero que una vez inflamadas destruirán todo el poderío egipcio sobre Siria. Por esto todas las villas y tribus de Siria deben aprender a saber que el egipcio es más miserable, más haragán, más cruel, más infame, más codicioso y más ingrato que el sirio. Todos tienen que aprender a escupir de desprecio al oír pronunciar el nombre de Egipto y ver en los egipcios unos opresores inicuos, unas sanguijuelas ávidas, verdugos de mujeres y niños, a fin de que su odio sea suficientemente fuerte para mover las montañas.

-Pero todo esto es falso, como sabes muy bien -le hice observar. Tendió las manos con la palma hacia arriba y dijo:

-¿Qué es la verdad, Sinuhé? Después de haberse impregnado de la verdad que yo les inculco estarán dispuestos a jurar por todos los dioses que es cierto, y si alguien pretende probarles lo contrario, lo matarán como si fuera un blasfemo. Tienen que pensar que son los más fuertes, los más bravos y los más justos del mundo y amar la libertad más que el hambre, la muerte y las privaciones a fin de estar dispuestos a pagar su libertad a cualquier precio. He aquí lo que les enseño y son muchos ya los que creen mi verdad, y cada creyente convierte a otras personas y pronto el fuego se extenderá oculto por todo Siria. Es también una verdad que Egipto trajo a Siria la sangre y el fuego, y por la sangre y el fuego será expulsado de ella.

-¿Cuál es la libertad de que les hablas? -le pregunté, porque sus palabras me llenaban de temor por Egipto y todas las colonias. De nuevo me mostró las palmas de sus manos diciendo con benevolencia:

-La libertad es una palabra complicada y cada cual le da el significado que quiere, pero esto importa poco, mientras la libertad no está conseguida. Para llegar a la verdad hay que ser muchos, pero una vez adquirida es mejor no compartirla con nadie y reservarla para uno solo. Por esto creo que el país de Amurrú tendrá un día el honor de ser llamado la cuna de la independencia siria. Puedo también decirte que un pueblo que cree todo lo que le cuentan es como un rebaño de bueyes llevado con las picas o como un rebaño de corderos que sigue al carnero sin preguntarse adónde lo lleva. Quizá yo sea tanto la pica como el carnero.  

-Creo verdaderamente que eres un auténtico carnero -le dije-, puesto que hablas así, porque tus palabras son peligrosas; y si el faraón se entera de ellas, podría enviar sus carros de guerra y sus lanceros contra ti para destruir tus murallas y ahorcarte en la proa de su navío con tu hijo al regresar a Tebas.

Pero Aziru se limitó a sonreír y dijo:

-Creo no tener que temer nada del faraón, porque he aceptado de su mano la cruz de vida y elevado un templo a su dios. Por esto tiene plena confianza en mí; mucha más que en ninguno de sus enviados y comandantes de guarnición que creen todavía en Amón. Voy a enseñarte algo que te divertirá.

Me llevó cerca de un muro y me mostró un cuerpo colgado cabeza abajo sobre el que pululaban las moscas.

-Si te fijas bien, verás que este hombre está circunciso y es un egipcio. Era incluso un recaudador del faraón y tuvo la osadía de venir a mi palacio a preguntarme por qué mi tribu llevaba un retraso de algunos años. Mis soldados se divirtieron mucho con él antes de colgarlo por su desfachatez. Con este acto he conseguido que en adelante los egipcios se abstengan de atravesar mi país y los mercaderes prefieren pagarme los derechos a mí y no a ellos. Comprenderás lo que esto quiere decir cuanto te diga que Megiddo está en mi poder y me obedece a mí y no a su guarnición egipcia, que se oculta en el fuerte y no se atreve a mostrarse por las calles.

-Que la sangre de este desgraciado caiga sobre tu cabeza -dije yo, asustado-. Tu castigo será terrible, porque en Egipto se puede bromear con todo menos con los recaudadores del faraón.

-He expuesto simplemente la verdad, sobre este muro -dijo Aziru con satisfacción-. Naturalmente, el asunto fue objeto de largas investigaciones y he accedido con gusto a redactar cartas y tablillas, y he recibido también un gran número, que conservo cuidadosamente numeradas en mis archivos a fin de poder hacer referencia a ellas al escribir nuevas epístolas, hasta que pueda edificar con ellas un baluarte para protegerme. Por el Baal de Amurrú, he conseguido ya embrollar el asunto hasta un punto que el gobernador de Megiddo maldice el día de su nacimiento desde que lo asedio a tablillas para que me dé satisfacción del agravio infligido por el recaudador. Con la ayuda de numerosos testigos he conseguido probar también que este hombre era un asesino, un ladrón y un prevaricador. He probado que violaba las mujeres en los pueblos, blasfemaba sobre los dioses de Siria y había profanado el altar de Atón en mi propia ciudad, lo cual bastará para ganar la decisión del rey. ¿Comprendes, Sinuhé? La justicia y la ley escritas sobre las tablillas de arcilla son lentas y peliagudas y los asuntos se complican a medida que las tablillas de arcilla se amontonan delante de los jueces, y al final ni el mismo diablo llegaría a desenmarañar las cosas y descubrir la verdad. En esta materia soy más fuerte que los egipcios y pronto seré también más fuerte que ellos en otros aspectos.

Y después de esta lectura, Meritxell Batet se muestra dispuesta a dialogar sobre una reforma constitucional, sin explicar qué pretende reformar. Quim Torra está dispuesto a negociar con el punto de partida de “el referéndum del 1 de octubre y la declaración política del 27 de octubre”, en alusión a la declaración de independencia que provocó la destitución de Puigdemont y todos sus consejeros y la posterior huida o encarcelamiento de estos. Un señor cuyo diccionario xenófobo no tiene desperdicio. Como muestra un botón: “Ahora miras a tu país y vuelves a ver hablar a las bestias. Pero son de otro tipo. Carroñeros, víboras, hienas. Bestias con forma humana, sin embargo, que destilan odio. Un odio perturbado, nauseabundo, como de dentadura postiza con moho, contra todo lo que representa la lengua. Están aquí, entre nosotros. Les repugna cualquier expresión de catalanidad. Es una fobia enfermiza. Hay algo freudiano en estas bestias. O un pequeño bache en su cadena de ADN. ¡Pobres individuos!”.

Del siglo XIV antes de Cristo al siglo XXI de nuestra era. Porque sin el odio, los brazos no tienen fuerza para levantar las armas.

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CABALGANDO UN TIGRE

Como diría mi amiga Elena, Jose ha vuelto. En el fondo estoy disfrutando. Lo reconozco. Aunque sí que estoy preocupado. En un primer vistazo, diría que hemos tenido la mala suerte de tener el peor Gobierno y la peor oposición, además de estar seguro que ninguno de los cuatro partidos principales han actuado en esta situación pensando en los problemas de los españoles, sino en sus propios intereses. En una segunda reflexión, tenemos el parlamento que nos merecemos, es el que la gente ha votado, y creo que constituye un buen resumen de lo que somos como país.

En primer lugar, me ha asombrado el desconocimiento de la propia Constitución por supuestos profesionales, sobre todo Ciudadanos, que se ha cubierto de gloria proponiendo cosas imposibles, como convocar elecciones con una moción de censura en trámite, o proponer independientes que no presenta ningún grupo parlamentario.

Lo gracioso es que Rivera es el que ha desencadenado todo el proceso que ha culminado con Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, anunciando que retiraba su apoyo al Gobierno de Rajoy tras la sentencia de la Gürtel. Y el punto de inflexión se produjo cuando, tras la presentación de la moción de censura por el PSOE, Pablo Iglesias anunció que si fracasaba, él presentaría otra inmediatamente después, con el objetivo teórico de convocar elecciones. Rivera dijo que apoyaría esa segunda, para que los españoles hablaran en las urnas. Este hecho ha sido la clave para que el PNV haya apoyado a Pedro Sánchez, a cambio de respetar los presupuestos del PP (con unos acuerdos muy ventajosos para ellos) y agotar la legislatura (sería hasta verano de 2020), porque quieren la fecha de nuevas elecciones generales lo más lejos posible.

Es cierto que Rajoy pudo haber dimitido durante la tramitación de la moción de censura, pero hubiéramos vuelto al punto de partida, porque en el caso de la dimisión del presidente del Gobierno la moción decae, pero el Parlamento tiene que volver a elegir presidente, con lo cual habría habido ronda de contactos con el Rey, y el PP hubiera tenido que presentar un candidato que hubiera tenido que ganar la confianza de la Cámara. Y durante este tiempo no hubiera podido convocar elecciones, porque la ley del Gobierno establece que ningún Gobierno en funciones pueda hacerlo. Si habiendo sesión de investidura fracasara, ahí sí que entra en juego el plazo de dos meses para que el Rey disuelva las Cortes y se convoquen elecciones.

Con este panorama, el PNV ha hecho los cálculos y ha tomado la decisión más ventajosa, rápida y fiable para ellos. Y Pedro Sánchez, que yo creo que sinceramente no pensaba ni por lo más remoto cuando presentó la moción que podría ganar (le pidió como seis veces a Rajoy que dimitiera durante el debate, supongo que para ahorrarse el trago del que ahora disfruta) se ha quedado subido encima de dos tigres: Podemos y sus confluencias, más los independentistas. Es decir, aquellos que quieren devorarles políticamente, y aquellos que lo único que quieren es destruir el Estado como tal, y con ello a su Gobierno…es decir, al de Pedro Sánchez. Como muestra, dos botones: primero la aclaración del apoyo de Bildu, por si algún inocente no se lo imaginaba:

Y este va dedicado especialmente a Pedro Sánchez, para que vaya tomando nota:

Lo que subyace debajo es más grave. Es la equidistancia que se ha implantado en el PSOE desde Zapatero y sus mariachis (como Patxi López, por ejemplo). Es decir, entre los nacionalistas y el PP estamos nosotros, que no somos ni lo uno ni lo otro. Como dijo en una entrevista a Gara el anterior presidente del Congreso de los Diputados: “Por lo tanto, todo requiere mucha voluntad política para saber que el adversario tendrá su parte de razón y que por encima tenemos que poner lo que nos une”. Como dice José García Domínguez, “Ese ha sido, de hecho, el supremo triunfo histórico de los micronacionalistas periféricos: lograr que la izquierda toda haya interiorizado la falacia de que cualquier repudio del nacionalismo solo puede proceder de otro nacionalismo simétrico y opuesto”.

Adriana Lastra ya puso como ejemplo de “nación de naciones” a Bolivia como modelo territorial del Estado defendido por el PSOE tras su trigésimo noveno congreso (la “plurinacionalidad”). La mejor definición creo que la proporcionó un profético Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, en una entrevista para Cuatro el 10 de mayo de 2017:

“Yo no estoy dispuesto a ponerle precio al país, y hay gente que está diciendo que con tal de quitar al PP, da igual que España se vaya al garete, y dicen que España es un estado plurinacional, cuando no es verdad. Para resolver un problema, se están inventando un país que no existe”, ha lamentado el dirigente socialista extremeño, quien ha alertado de que “el proyecto de país que se está defendiendo es el de un estado plurinacional”, lo que “no quiere decir que Cataluña sea una nación, sino que lo es también Madrid, La Rioja o Extremadura”.

No se dan cuenta además que no se puede dialogar ni negociar con un tigre: el nacionalismo supremacista y xenófobo (que no racista en mi opinión) nunca tendrá suficiente.

Por otro lado, está el otro tigre, el podemita, que va a seguir intentado aplicar la táctica del salchichón con el PSOE, ya explicada en estas páginas con anterioridad. Pidiendo de forma descarada entrar en el Gobierno y con mil tácticas más que iremos descubriendo para ir cortando el salchichón socialista en la medida de lo posible. Como ya hicieron con IU.

Ahora se nos plantea un escenario apasionante y peligroso, con un Gobierno sostenido por sólo 84 diputados de 350, con una oposición de PP + Cs de 166 diputados, con un tigre de 67 diputados (71 con Compromís) y otro de 24 (que van a ser decisivos), y con un Senado con mayoría absoluta del PP.

Creo que vamos hacia una guerra de trincheras donde habrá que votar ley por ley con mucha cautela; donde el PP va a hacer una oposición feroz; C’s tendrá que volver al colegio a repasar algunas lecciones; será complicado aprobar presupuestos en 2019 (y eso puede precipitar la convocatoria de elecciones); y donde el Gobierno del PSOE, que hace muy bien en mi opinión en gobernar en solitario, aunque puede tomar alguna decisión populista para contentar a sus bases, va a ser muy cuidadoso con lo que va a hacer, sobre todo al principio. Y la gran incógnita es cómo va a gestionar de verdad el ya abierto  y descarado secesionismo en Cataluña.

No quiero concluir sin darle a cada uno lo suyo. Mariano Rajoy debió haber convocado elecciones y posteriormente dimitir en cuanto se supo el contenido de la sentencia de la Gürtel. Es cierto que no se ha condenado a ningún ministro de su actual Gobierno, y que no se ha probado que el PP como partido delinquiera, el famoso “condenado a título lucrativo”: es quien se beneficia del delito cometido por otra persona, sin conocer ni dicho delito ni que su beneficio procede del mismo. No es responsable penal de ningún delito, ni como autor ni como cómplice, sino que es responsable civil. Si conociera la procedencia ilícita de lo recibido, sí estaría siendo responsable penal de un delito de blanqueo de capitales.

Aun siendo así, el hecho de haberse estado financiando ilegalmente de 1999 a 2005 (y que me resulta increíble que no se supiera nada por parte de sus dirigentes, otra cosa es que no se haya podido probar) me parece gravísimo, una vergüenza, y más que suficiente para que este señor deje la política. Lo más importante de todo es que estos hechos vergonzosos proporcionan armas y argumentos a aquellos que quieren la destrucción del Estado tal y como lo conocemos, como si sólo pudiéramos elegir entre corruptos por un lado, y comunistas y nacionalistas por el otro, con los ilusos equidistantes por el medio, también afectados por la corrupción. A lo mejor es que, tristemente, es así.