UN PERRO ANDALUZ (SUPERANDO A BUÑUEL)

La verdad es que esta campaña electoral de las elecciones andaluzas está siendo alucinante. La película de Buñuel, la más significativa del cine surrealista, se queda muy corta. Mira que he visto cosas en mi experiencia política, muchas y muy flipantes, pero tanta tontería junta no la había visto en mi vida. Si no fuera porque estamos hablando de la vida y la hacienda de los ciudadanos de la comunidad autónoma más poblada de España, sería para partirse de la risa. Pero nada de esto es gracioso. Primero, como siempre, unas cifras, y luego pasamos al show.

Andalucía, después de Ceuta y Melilla, es líder en desempleo, con un 24%, a septiembre de 2018. Es la tercera por la cola en tasa de exclusión social (37,3%). La economía andaluza es la tercera economía de España en cuanto al tamaño de su producto interior bruto, pero su PIB ha caído por debajo del 75% de la media comunitaria, lo que la colocará nuevamente en el grupo de las regiones europeas menos desarrolladas. Hay que recordar que ha recibido más de 100.000 millones de euros en ayudas de la Unión Europea desde 1986, que no han servido de mucho, a la vista de los resultados. De los casos de corrupción ni hablo. Si contamos como gobierno la Junta preautonómica, el PSOE lleva gobernando desde 1978; diez legislaturas autonómicas, 6 presidentes diferentes, y la friolera de 40 años. Por ponerlo en perspectiva, la dictadura de Franco duró menos (36 años).

Ahora vamos al recreo. Se abre el telón, advierto de que esta presentación está basada en hechos reales.

  • El candidato que susurraba a las vacas (Juanma Moreno)

El candidato ha preguntado a una vaca si iba a votar al PP. “¿Tú vas a votar al PP o qué? ¡Di que sí, hombre!” El cachondeo en las redes sociales ha sido de traca. Ganador el tuitero que dijo: “Hubiera sido poético que se lo hubiera preguntado a un borrego…”

 

  • Burros con jornada de 8 horas en el programa electoral (Teresa Rodriguez)

Les juro que pensé que era una noticia de El Mundo Today. Pero no. La realidad siempre supera a la ficción. Retirar las subvenciones a los toros (¡en Andalucía!), cerrar los zoos y convertirlos en santuarios de animales (de los que no da más detalles), y además implantar jornadas de funcionario a los animales. No quedará ahí la cosa. Rodríguez incluso decretará cuál debe ser su jornada laboral y qué animales quedarán exentos de labores en el campo o de otra índole: sólo podrán trabajar un máximo de ocho horas la día, con su descanso para el bocadillo; descanso que será total para animales pequeños, fatigados o hembras preñadas. Supongo que por falta de tiempo no habrán podido regular las bajas laborales, los accidentes de trabajo y las pensiones de jubilación, creando también residencias de animales jubilados. Tampoco ha aclarado si el animal pertenece a otra comunidad autónoma será atendido.

  • Un candidato jedi (Juanma Moreno)

Este hombre no para. Ahora invoca a la fuerza de los jedi. El texto no tiene desperdicio: “Ayer nos recorrimos Córdoba de una punta a otra, del valle de los pedroches a la subbética. Me han contado que una candidata, se ha comprado tres dragones… pero lo que no sabe esa candidata es que la fuerza está conmigo”. No se pierdan el vídeo que no tiene desperdicio, con R2D2 y el maestro Yoda de fondo. Suponemos que no les habrá contratado como asesores. Y luego tenemos a los podemitas recordándole que los jedi luchaban por la república. Pero ellos, sin embargo, tienen a su Khaleesi, como veremos a continuación, que es una…¡reina!

 

  • La candidata Khaleesi (Teresa Rodríguez)

Esto se va pareciendo a un duelo de lumbreras. Esta mujer tampoco para. De hecho, es muy probable que al anterior no se le hubiera ocurrido semejante gilipollez si Teresa Rodríguez no hubiese parido lo siguiente: en un mitin en Marbella, la líder de Podemos argumentó que los integrantes de Adelante Andalucía han sido “la Guardia de la Noche durante mucho tiempo”.

“Hemos sido durante mucho tiempo la Guardia de la Noche”, reitera, en un momento en el que comienza a escucharse de fondo un extracto de la sintonía de la serie de HBO, cuyo sonido paulatinamente va subiendo a primer plano, mientras Rodríguez advierte de que “las últimas encuestas hablan, y especialmente en esta provincia” –en alusión a Málaga– “de que nos hemos comprado por lo menos tres dragones”.

“Quiera que no es más efectivo, porque la Guardia de la Noche hay que mantenerla, pero si llegan los tres dragones, pues acabamos antes con los Caminantes Blancos”, concluye Teresa Rodríguez. Por supuesto que al final se dice “2D is coming”.

¿Pero estos no odiaban a la monarquía? Espera, que ya se puede entregar la política económica de tu país a quien se gaste 600.000 euros en una casa de lujo. Pues entonces si la reina es nuestra, nos la quedamos. Además que Juego de Tronos le mola mucho al macho alfalfa.

Sé que no me creen. Dentro vídeo.

 

  • La campaña andaluza comienza en un puticlub (Juanma Moreno)

Como diría mi abuela, seguimos para bingo. El día en que Susana Díaz firmaba el decreto por el cual se adelantaba la convocatoria electoral, el presidente del PP andaluz y líder de la oposición convocó a la prensa de urgencia ante el edificio del antiguo prostíbulo Don Ángelo, de Sevilla, escenario de uno de los casos judiciales y políticos más lesivos para el Gobierno andaluz. Un juzgado de Sevilla y una  comisión parlamentaria investigan el gasto de 15.000 euros de fondos públicos en este club de alterne con cargo a una tarjeta de crédito de un ex directivo de la agencia pública de formación a parados Faffe, vinculada a la Consejería de Empleo.

Pero hombre, ¿era necesario celebrar el primer acto de campaña ahí?

  • Curro Jiménez con la BSO del señor de los anillos (Santiago Abascal)

Tenemos un competidor. De hecho, hay que reconocerle que fue el que destapó la caja de Pandora. Santiago Abascal, de Vox, fue el primero en lanzarse al ruedo a la reconquista de Andalucía con un vídeo que me recuerda más a Curro Jiménez con la sintonía equivocada que a otra cosa. En honor a la verdad, es el único que se declara populista, ya que cuando el presidente del banco Sabadell dijo que había que crear un Podemos de derechas, Santiago Abascal dijo que ya existía, y que era Vox.

Las parodias han sido innumerables en redes sociales: con Putin, Curro Jiménez, Pasión de Gavilanes…Hasta Buenafuente le dedicó la parodia “El señor de los Caudillos”, con Arévalo como ‘El Hobbit’, Federico Jiménez Losantos como Gollum, Juan José Padilla como Gothmog, Pedro Sánchez como Sauron, y Albert Rivera como ‘El mago blanco’.

El vídeo es este, también un poco sosaina.

  • Xenofobia venida de fuera (Teresa Rodríguez)

Aquí bajamos un poco el nivel, pero no deja de tener cierta gracia. Nuestra intrépida Khaleesi criticó las afirmaciones de Pablo Casado diciendo “que nadie venga a Andalucía a plantar odio y xenofobia porque no somos un pueblo racista ni xenófobo. (…) Si el señor Casado no aprende las costumbres locales, y en Andalucía somos fundamentalmente solidarios, quizás el que debería plantearse su visita a Andalucía sea él”. La xenofobia, por definición, va de dentro a fuera: es el odio o miedo de los naturales de un lugar por los extranjeros. Por eso la frase queda un poco rara, que la xenofobia venga de fuera a dentro. No deja de tener gracia además lo de las “costumbres locales”.

Y en esto iba a decir que ante tantas tonterías Juan Marín parece Churchill…cuando recibo un vídeo de Ciudadanos, que han tenido envidia y se quieren unir a la fiesta.

Surrealista y un poco sosaina, vamos, ni comparación con los anteriores. Algo más me esperaba yo de Juan Marín, ese doble de Joe Rígoli (aunque afirme no saber quién es), campeón de saltar de partido en partido (PP, entonces AP; Partido Andalucista; CIS y ahora C’s), que tranfugueó desde CIS a C’s (no dejó su acta de concejal, como exige el pacto antitransfuguismo, como hicieron cientos de concejales de los partidos localistas que en 2015 saltaron a Ciudadanos), que ha colocado a su cuñado y a la que era la dependienta de su tienda de relojería (como candidata a alcaldesa), y capaz de venderle una nevera a un esquimal.

Y me queda lo mejor. El vídeo de campaña del PSOE utiliza cifras en vez de porcentajes o proporcionalidad (número de hospitales, la comunidad que atiende a más dependientes, etc), algo lógico desde un punto de vista propagandístico, dado que se trata de la comunidad autónoma más poblada. Ya sabes, eso de esconder tus defectos y maximizar tus aciertos. Lean por favor el segundo párrafo de este artículo, y luego vean el siguiente vídeo. Finalmente, saquen sus conclusiones.

Con todo esto no he podido evitar acordarme de mi experiencia como adjunto al responsable de gestión electoral en UPyD en las elecciones andaluzas de 2015. Creo que lo puedo decir, porque ya se ha contado: la dirección de UPyD contrató como asesor de campaña a un timador profesional, Máximo Pradera, que aparte de venir hecho un guarro a las reuniones y marcarse un fontanero de forma habitual (y cobrar una pasta), él junto con otros pájaros lanzaron algunas ideas absurdas del estilo de lo que hemos visto más arriba. Una de las genialidades era sacar al candidato a la Junta de Andalucía limpiando las vallas de la entrada de la sede del Gobierno andaluz con unos trapos magenta, como si estuviéramos limpiando la corrupción como el mayordomo de la tele. Un candidato cabeza de cartel en su provincia con el que yo tenía muy buena relación me llamó por teléfono al móvil y sin saludar siquiera me dijo: “¿pero es que estamos gilipollas o qué?”

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PAYASOS, MOCOS Y BANDERAS

No me gusta Dani Mateo. El programa del rentista Wyoming me parece una auténtica basura, llena de mentiras, propaganda, bazofia, maniqueísmo, chabacanería (vamos, un perfecto resumen de lo que somos), y donde los dardos van dirigidos siempre hacia los mismos. No me hacen puta gracia sus presuntos chistes, y menos sus risas enlatadas. Pero otra cosa muy distinta es que alguien pueda ir a la cárcel por ser soez, maleducado y cobarde (cuando haga lo mismo con la bandera independentista o la del ISIS retiro lo dicho). El escarnio, la burla o la blasfemia (hablando de sentimientos religiosos, por dar otro ángulo distinto, que ya traté aquí) no deben ser protegidas como delitos. El mal gusto no debería delinquir, en mi opinión. Porque los sentimientos, en general, no deben ser protegidos especialmente desde el Derecho penal.

Como siempre, primero vamos a la ley. En España, el artículo 543 del Código Penal establece: “Las ofensas o ultrajes de palabra, por escrito o de hecho a España, a sus Comunidades Autónomas o a sus símbolos o emblemas, efectuados con publicidad, se castigarán con la pena de multa de siete a doce meses” de prisión.

Del mismo modo, insultar gravemente a la familia real, al consorte del rey o de la reina, al regente, a un miembro de la regencia o al príncipe o princesa de Asturias se condena con penas de cárcel de entre seis meses a dos años. Insultos menos graves pueden resultar en una multa o de seis a doce meses de prisión. Sin embargo, el Tribunal de Estrasburgo ya estableció, en sentencia de 13 de marzo de 2018, que quemar una foto del rey no era delito, quedando  incluido este comportamiento dentro del ámbito de la libertad de expresión, y no suponía incitar al odio. La sentencia se puede leer aquí.

Por comparar con otros países, en EEUU es perfectamente legal quemar la bandera. El Código de Banderas de los EEUU describe el protocolo que debe seguirse mientras suena el himno estadounidense. Sin embargo, estas reglas nunca son de obligado cumplimiento y no se castiga al que las viole. Ha existido una polémica con los jugadores de la NFL que se arrodillaban cuando sonaba el himno como protesta contra el racismo y la violencia policial, pero ninguno de esos jugadores ha sido procesado ni acusado de ningún delito, aunque alguno como Colin Kaepernick ha perdido su trabajo y arruinado su carrera de jugador profesional. En Reino Unido tampoco figuran penas por profanar la bandera nacional.

En Grecia, Alemania y Francia, por el contrario, sí que se castiga profanar la bandera nacional. El artículo 188 del código penal griego establece que si alguien insulta el himno nacional, destruye la bandera u otros símbolos nacionales griegos, podrá ir a la cárcel durante dos años o pagar una multa. Incluso penaliza el ultraje de banderas extranjeras (artículo 155). La ley alemana es muy estricta con cualquiera que “maltrate o dañe” la bandera federal alemana, con penas de prisión que pueden ascender a cinco años de prisión.

En Francia, desde julio de 2010, es delito profanar la bandera nacional en público e incluso distribuir imágenes de una acción de falta de respeto, aunque se haya llevado a cabo en un entorno privado. Una cláusula añadida a la ley francesa después de que escucharan silbidos mientras sonaba La Marsellesa durante un gran partido de fútbol hace que cualquier persona que “ultraje” el himno nacional francés o la bandera durante un acontecimiento regulado por las autoridades públicas tenga que pagar una multa de 7.500 euros.

Y con esto vamos con el nudo gordiano del asunto, que es si el Derecho Penal debe regular los sentimientos. Es evidente que cuando este payaso (según se ha descrito él mismo) se ha sonado las narices con la bandera de España ha habido gente que se ha sentido ofendida. Y creo, tanto en este caso como en otros, que no tiene sentido que sea delito ofender los sentimientos de la gente.

En mi opinión la conducta de este señor no encaja dentro del tipo penal de delito de odio del 510 del Código Penal, de lo que también se la acusa. Cuando el artículo dice “quienes lesionen la dignidad de las personas mediante acciones que entrañen humillación, menosprecio o descrédito” exige algo más que sentimientos ofendidos. No entiendo que al sonarse los mocos con la bandera esté humillando, menospreciando o desacreditando a los españoles, ni que se menoscabe su dignidad, entendida como concepto que establece la jurisprudencia del Tribunal Constitucional (sentencias 53/85 y 120/90, entre otras). Y si alguien que lea esto no está de acuerdo, que me lo explique. Si esto finalmente llega a juicio oral, estoy deseando leer el escrito de la acusación o el auto del juez de instrucción decretando la apertura del mismo para ver qué argumentos jurídicos utilizan, porque yo no veo dónde agarrarse. Sí que encaja claramente en el 543, pero estoy en desacuerdo con el texto del artículo. Eso sí, la ley es así, y si no nos gusta, pues hay que intentar cambiarla.

No estoy de acuerdo porque el Derecho penal es la última frontera. Las conductas que castiga son aquellas que son más reprobables y perseguibles para la convivencia social. Por su gravedad, el Estado dispone de unos medios coercitivos que no se utilizan en otros casos (policías y fiscales); no se puede interpretar de forma extensiva, sino restrictivamente; y la ley dota de una serie de garantías a los ciudadanos (igualdad de armas, podríamos decir: derecho a la tutela judicial, que no se pueda aplicar retroactivamente la ley penal, etc). Sólo unos pocos comportamientos son considerados delictivos, los más graves. Y entre ellos, pienso, no debería estar la ofensa a la bandera. Las consecuencias de este tipo de comportamientos deben quedar fuera del ámbito del Derecho penal: por ejemplo, si me ofende ese señor, con no ver su programa ni sus actuaciones es suficiente.

Para terminar, no podemos desconocer el contexto en que se produce todo. El bajo nivel de la política (bajo hasta decir barriobajero), la falta de cultura democrática y de crítica, el auge del populismo a la izquierda y a la derecha, el odio sembrado por todas partes, el guerracivilismo de personas que nacieron cuando Franco llevaba 20 años muerto. Y la apropiación de los símbolos nacionales por parte de la derecha, y su abandono por parte de la izquierda. Un tema del que hablé más extensamente aquí y que puede resumirse en “la bandera de España no merece ningún respeto, porque es la de Franco”. Aun así, defiendo el derecho de Dani Mateo a sonarse los mocos con la bandera de España, pero también el mío a no ver su careto nunca más, y a recomendar a los demás que hagan lo mismo. Y mi derecho, eso sí, a ciscarme en su puñetera madre.

EL NO IMPUESTO A LAS HIPOTECAS

Querida amiga Rosa, lo prometido es deuda.

He escuchado esta mañana en la radio a un profesor que decía que los alumnos (y las personas en general) cada vez escriben y hablan peor, a raíz de la noticia de que el 9,6% de las plazas de profesor de secundaria, FP o escuela de idiomas quedaron vacantes, por faltas de ortografía, redacción deficiente o contestar largamente a cosas que no se preguntaban. El profesor concluía que, como a la gente no le importa y además cada vez se lee menos, el resultado es la incapacidad para entender cuestiones complejas, desarrollar matices; y por otra parte, aceptar soluciones simples y maniqueas: blanco y negro, amigos y enemigos. Y eso es el populismo, en definitiva. Los móviles e internet, según cuenta Marta García Aller en este artículo, hace que se nos atrofie la parte del cerebro que nos permite hacer los procesos de comprensión más analíticos y complejos. Si se consideran ustedes afectados, no sigan leyendo, porque van a tener que leer mucho, y matices variados además.

Cuento esto por la escandalosa sentencia del Tribunal Supremo sobre el impuesto de Actos Jurídicos Documentados y el tsunami posterior. La gente no se ha preocupado lo más mínimo de informarse del asunto y se ha lanzado alegremente a hablar de lo que no sabe, políticos y tertulianos incluidos.

En primer lugar, dejar claro que la sentencia y el reculaje posterior son de vergüenza. El artículo que regula quién es el obligado al pago es muy claro, pero aún existiendo una interpretación diferente hay que ser consciente de las implicaciones de tomar esa decisión. El ridículo del Tribunal Supremo perjudica además la garantía del Estado de Derecho y la democracia, y da alas a aquellos que quieren acabar con todo ello. Díez-Picazo es un descerebrado y un sinvergüenza: no se puede firmar una sentencia diciendo expresamente que sienta doctrina y luego recular vergonzosamente, con la que está cayendo además. A partir de ahora, los populistas y la extrema izquierda van a poner en cuestión su legitimidad ante cualquier decisión contraria a sus intereses.

Dicho esto, quiero aclarar varias cosas fundamentales. Primero, no existe un impuesto a las hipotecas. El impuesto de Actos Jurídicos Documentados (en adelante, AJD) grava aquellos documentos notariales que tengan por objeto una cosa evaluable económicamente; que no estén gravados por el impuesto de transmisiones patrimoniales ni por operaciones societarias; y que sean inscribibles en algún registro público (registro de la propiedad, mercantil, bienes muebles o propiedad industrial). Es decir, además de las hipotecas hay otros muchos negocios jurídicos y documentos gravados con el impuesto. Por otro lado, también grava los documentos administrativos que sean anotables en un registro público y no vengan dictados de oficio, así como los documentos mercantiles, como letras de cambio, bonos, pagarés u obligaciones. Por lo tanto, la hipoteca es un sólo caso sujeto al impuesto.

En segundo lugar, la modificación de la ley perpetrada por el Gobierno (Real Decreto-ley 17/2018, de 8 de noviembre) modifica la redacción del artículo 29 del RDLeg. 1/1993, indicando que “será sujeto pasivo el adquirente del bien o derecho y, en su defecto, las personas que insten o soliciten los documentos notariales, o aquellos en cuyo interés se expidan”, y aclarando que “cuando se trate de escrituras de préstamo con garantía hipotecaria, se considerará sujeto pasivo al prestamista”, modificando la anterior redacción que decía “cuando se trate de escrituras de constitución de préstamo con garantía se considerará adquirente al prestatario”, supone varias chapuzas monumentales. Habiendo hecho el Supremo una chapuza, el Gobierno no se ha querido quedar atrás.

No está de más aclarar que el Gobierno que estableció que pagaran los prestatarios fue el del PSOE, al aprobar el Real Decreto 828/1995, de 29 de mayo. Por otro lado, este impuesto está delegado en su gestión y liquidación a las Comunidades Autónomas, que tienen un margen para aumentar o reducir el tipo impositivo y establecer bonificaciones y exenciones. Ya hemos visto que los adalides de la reforma gobernaron desde 1982 a 1996 y luego de 2004 a 2011. Nunca hicieron ninguna reforma en este sentido durante todos estos años. Pero además, tanto Podemos como sus socios del PSOE en los respectivos gobiernos autonómicos lo incrementaron: en Andalucía, la actual ministra de Hacienda, Mª Jesús Montero, un 50%; En Comunidad Valenciana y Aragón, otro 50%; en Extremadura un 20% y en Castilla-La Mancha el 25%. Todo muy coherente. Y aquí no pagaban los bancos, pagaban los ciudadanos.

La urgente y extraordinaria necesidad para regular mediante Decreto-Ley lo que habría que regular por Ley la justifican por la situación de incertidumbre que ha causado la peregrina sentencia ya comentada: “Respecto al presupuesto habilitante de urgencia en la aprobación de este real decreto-ley, es inaplazable poner fin de manera inmediata a la incertidumbre e inseguridad jurídica generada por los hechos descritos. La indeterminación en que se encuentra el régimen jurídico aplicable ha causado una paralización en el mercado hipotecario, cuya importancia socioeconómica es innegable. Es preciso poner fin a dicha situación”. Como veremos, no se ha puesto fin a la incertidumbre jurídica, y sí se han creado problemas que antes no existían (la especialidad de los políticos).

De entrada decir que la modificación por Real Decreto-Ley vulnera lo establecido en el artículo 86 de la Constitución: “(…)no podrán afectar al ordenamiento de las instituciones básicas del Estado, a los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos regulados en el Título I, al régimen de las Comunidades Autónomas ni al Derecho electoral general”. La sentencia del Tribunal Constitucional de 28 de octubre de 1997 considera que vulnera el mencionado artículo de la Constitución “toda intervención que altere la posición del obligado a contribuir”, como es el caso. En la exposición de motivos tratan de justificar la no vulneración del artículo 86 de la Constitución con el argumento de que se trata de una “modificación de alcance acotado, que afecta a un impuesto indirecto e instantáneo que grava una específica manifestación de capacidad económica, y no a un tributo global sobre la renta o sobre el consumo”. Se agarran a un clavo (jurídico) ardiendo, pero si alguien lo recurre, veremos.

De todos modos, es mentira que los bancos vayan a pagar ese impuesto. Lo pagarán todos sus clientes. Si yo tengo una empresa de velas y me suben el IVA de la cera, evidentemente repercutiré ese coste en mis clientes, como haría cualquier negocio. Son patéticas las apelaciones “a la responsabilidad” de la banca. Los bancos subirán las comisiones y punto, y más con lo bajos que están ahora los tipos de interés. De hecho, los ciudadanos van a pagar más que antes, ya que las exenciones previstas del impuesto en determinados supuestos (familias numerosas, subrogaciones y novaciones hipotecarias) no se van a aplicar. Y al contrario, el Real Decreto-Ley se olvida de un grupo financiero muy importante que concede hipotecas, que son las Cooperativas de Crédito, que representan un 5% del mercado hipotecario, y que incluso tienen un grupo (Banco de Crédito Social Cooperativo, S.A.) que es uno de los 12 grupos más significativos españoles para el Banco Central Europeo, y que están exentas de este impuesto desde 1994. Otra chapuza más, que crea una desventaja competitiva para un sector concreto y que ha sido olvidado por el Gobierno.

En tercer lugar, es curioso que quedan exentos los bancos de pagar en el caso de que el prestatario sea un partido político con representación parlamentaria (¡con un par!), la Iglesia o determinadas entidades (Cruz Roja, ONCE). Sin embargo, el Gobierno ya anunció tras el Consejo de Ministros que los bancos no podrán deducirse el pago del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados en el importe que deban abonar de Sociedades: es decir, que no se lo pueden deducir como gasto a la hora de calcular el impuesto de sociedades, como sí podrán hacer el resto de las empresas. Inexplicable.

Creo que casi nadie que vaya a manifestarse ante el Tribunal Supremo en el día de hoy es consciente de todo lo que acabo de contar. Uno de los problemas es que hay cosas que pasan por verdad y que no lo son en absoluto, y que inciden en la mala imagen de los bancos en España en general.

La más importante es la idea de que los bancos han sido rescatados. Eso es sencillamente falso. En España existían antes de la crisis dos tipos principales de entidades financieras: los bancos, que son entidades privadas, y que en la mayoría de los casos cotizan en Bolsa y cuentan con miles o millones de accionistas, según su tamaño. Y las cajas de ahorros, que eran entidades públicas gestionadas entre otros y sobre todo por políticos y sindicalistas. Ningún banco privado ha sido rescatado con dinero público, salvo la excepción del Banco de Valencia, que era una filial de Bancaja (nombre comercial de la Caja de Ahorros de Valencia, Castellón y Alicante), y por tanto era un banco semipúblico. Los gestores del Banco de Valencia eran elegidos por los políticos y sindicalistas que gestionaban Bancaja. Todas las entidades que han recibido ayudas públicas eran cajas de ahorros, y por tanto estaban gestionadas por políticos y sindicalistas: Bankia (Caja Madrid, Bancaja, Caja de Canarias, Caixa Layetana, Caja Rioja, Caja Ávila y Caja Segovia), Caja Castilla la Mancha, Caja de Ahorros del Mediterráneo, Caixa Catalunya, Novacaixagalicia (Caixa Galicia y Caixanova), Unnim (cajas de ahorros de Sabadell, Tarrasa y Manlleu), etc. Todas las ayudas públicas fueron destinadas a estas entidades. Y los casos de corrupción se produjeron todos en las cajas de ahorros (tarjetas black, salida a bolsa de Bankia, caso Caja Segovia, preferentes, etc).

Actualmente ya sólo quedan dos cajas de ahorros muy pequeñas y con carácter testimonial (Caja de Ontiyent y Caixa D’Estalvis de Pollensa). El resto fueron obligadas a convertirse en bancos (Caixabank, Unicaja Banco, etc). En los últimos años han desaparecido varios bancos que antes de la crisis cotizaban en Bolsa, absorbidos por otros bancos. El Banco Popular absorbió a sus filiales (Banco de Andalucía, Banco de Castilla, Banco de Vasconia, Banco de Galicia y Banco de Crédito Balear) y al Banco Pastor, que ahora han sido absorbidos por el banco Santander. El Banco Sabadell absorbió al Banco Guipuzcoano. Ninguno de ellos (ninguno) recibió ayudas públicas. Este artículo del Blog Salmón explica varios puntos de los tratados aquí, y también aquí.

Por eso las propuestas de Podemos de crear una banca pública es como mínimo para tentarse la ropa. El partido morado pide un modelo “sustentado en el desarrollo de una banca pública de ahorro que permita a los depositantes tener una banca segura y centrada en la protección de los depósitos y en la atención a las necesidades de financiación de los minoristas”. Parece la definición exacta de caja de ahorros. Pero es el modelo de las cajas de ahorros el que fracasó y el que nos ha traído hasta aquí.

En resumen, el doctor Sánchez aplica la táctica de aparentar ser como Robin Hood (por cierto, Robin Hood robaba al Estado los excesivos impuestos que cobraba a los ciudadanos y se los devolvía, nada que ver con estas cosas), haciendo que la malvada banca pague y deje de hacerlo “el pueblo”. Pero en realidad nos van a cobrar un mayor impuesto por vía indirecta, ya que los bancos subirán las comisiones y nos lo madrugarán por otro lado. Intenten coserse los bolsillos.

Parece que las autovías van por el mismo camino: el ministro Ávalos anuncia que la autopista A1 en el tramo que se paga (de Vitoria a Burgos) será gratuita a partir del 1 de diciembre, al finalizar el plazo de la concesión (Robin Hood). Pero paralelamente se estudia el sistema de que paguemos para todas las autovías que ahora son gratuitas (el palo), afirmando que hay desigualdades entre autonomías (¿sólo en el pago de las autovías?) y que hay que obtener recursos para su mantenimiento. Obviando que es la Generalitat la que determina los precios de sus autovías, y que con lo recaudado por impuestos a los automóviles y al combustible habría más que de sobra para su mantenimiento. De hecho, sólo un 60% de los impuestos del automóvil va a las carreteras.

Los móviles son cada vez más inteligentes, pero las personas cada vez lo parecen ser menos.

ME SIENTO CADA VEZ MÁS HUÉRFANO

Que me disculpen mis suscriptores, pero el panorama político es cada vez más desolador. Me cuesta mucho escribir sobre este tema. Pero bueno, allá voy.

Tras darle los cien días de rigor, al Gobierno le voy a dedicar tres párrafos. Puedo afirmar que éste está pagando el precio del apoyo de batasunos, independentistas y la extrema izquierda: purga en RTVE, subidas de impuestos, presiones a la judicatura y a la abogacía del Estado en favor de los golpistas catalanes (podemos escuchar a Pedro Sánchez decir que ha existido un delito claro de rebelión aquí). Y no se pierdan el numerito en la rueda de prensa de la señora Carmen Calvo diciendo que Pedro Sánchez y el presidente del Gobierno son personas distintas. Y gracias señora por recordarnos que el indulto es una figura prevista en la ley. Yo le recuerdo que existe (teóricamente) separación entre los poderes del Estado. Como ha escrito Tsevan Rabtan; “Rivera le ha preguntado a Sánchez machaconamente si ha prometido el indulto a los golpistas secesionistas para el caso de condena. Sánchez se ha amparado en su derecho constitucional y ha decidido no incriminarse”. Por otro lado, ha descongelado las cuentas de la Generalitat, ha celebrado encuentros bilaterales que no han servido para nada, y ha ofrecido un referendum para volver al Estatuto previo a la anulación de algunos artículos por el Tribunal Constitucional.

Aparte han demostrado de sobra ser unos jetas a los que sólo les importa seguir en el poder. Como sólo cuentan con 84 diputados, esto lo ha llevado a gobernar a base de decreto-ley, pese a ser un instrumento normativo previsto para regular situaciones de extraordinaria y urgente necesidad. Los que acusaron a Rajoy de batir el récord de gobernar por decreto-ley, en solo un trimestre ha firmado siete, entre los cuales se encuentran algunos muy polémicos: el de renovación del consejo de administración de RTVE, el de recuperación de la sanidad universal, el de violencia de género y el de la exhumación de Franco del Valle de los Caídos. Pedro Sánchez prometió justo antes de la moción de censura (maldita hemeroteca) que convocaría elecciones si prosperaba, para luego afirmar sin rubor alguno que agotaría la legislatura. Ah y se me olvidaba lo de “con el populismo no vamos a pactar ni antes, ni durante, ni después“. Aparte de las contradicciones, hay cuestiones de mínima higiene moral, como las mentiras de su doctorado y las palabras repugnantes de la ministra de Justicia respecto de prostitución de menores y sus comentarios al respecto. A lo mejor eso también lo consideran humor.

Lo peor es la sensación de gobierno de Pepe Gotera y Otilio: el ridículo de no aprobar el nombramiento del consejo de administración de RTVE por dos votos erróneos y dos ausencias, provocando una situación que nunca se había dado, y teniendo que nombrar una administradora. Las devoluciones en caliente a 116 personas que saltaron la valla de Ceuta, después del circo mediático que montaron con el Aquarius. Las rectificaciones del presidente a varios ministros (impuesto al diesel, demanda contra el juez Llarena); las mentiras de Carmen Calvo respecto de su visita al Vaticano.

Pero es que lo que tenemos enfrente es para echarse a llorar: el PP condenado por corrupción que no ha hecho limpieza, tiene un líder al que no le cuadran los créditos de la licenciatura (aprobando la mitad en cuatro meses), con Cospedal salpicada por los audios de Villarejo; actuando como un boxeador sonado, que todavía no ha asimilado que les han robado la merienda, por no haber convocado elecciones cuando pudieron hacerlo. Ciudadanos, que fue el responsable de la moción de censura retirando su apoyo al PP, y por tanto el principal responsable de que tengamos este Gobierno, precisamente por cálculos electoralistas, dando bandazos a diestro y siniestro, como el último de permitir la posible aprobación de los presupuestos sin el control del Senado. Y de Vox ni hablo, junto a alguna medida sensata, como la devolución de las competencias de sanidad, educación y justicia al Estado central, en sus cien medidas hay una mezcla de cosas casposas e imposibles (suprimir las autonomías: qué vamos a hacer con el millón trescientos mil de empleados públicos autonómicos, que eso no lo explican).

Sin embargo, lo que me ha hecho saltar al teclado y escribir es la percepción de que la gente no entiende en qué consiste verdaderamente la democracia, y que cada vez va ganando terreno el eslogan y los sentimientos sobre la reflexión y el análisis. Voy a poner un ejemplo de ayer: tuve este intercambio en twitter al hilo de la “actuación” de Dani Mateo estornudando en la bandera de España:

tweet Dani Mateo

Es decir, en este caso la izquierda ha igualado respetar la bandera de tu país con ser un corrupto. Pero ojo, que el activismo consiste en escribir un tweet. Sin entrar en el tema de Dani Mateo, que merecería otra entrada, está consolidándose la idea de que si estás contra el independentismo y a favor de la Constitución eres un corrupto. Y eso la culpa en primer lugar la tienen los señores del PP y del PSOE. Y el independentismo (y los populismos de ambos extremos) han sabido recoger esa frustración de las personas ante la corrupción. De modo que estar por la independencia de Cataluña o el País Vasco, o en contra de la monarquía o a favor de la república es estar en contra de la corrupción (no deja de tener gracia que eso lo piensen miembros del único partido que ha tenido que cambiar de nombre y de CIF por tener todas sus sedes embargadas por corrupción, estoy hablando de CiU, por si hay algún despistado). Señores del PP y del PSOE, eso es lo que han conseguido ustedes. Disfruten de lo sembrado durante 40 años.

Y sin embargo hay personas como yo que no sólo están en contra de la corrupción, sino que lucharon activamente contra ella, y están a favor de la Constitución y de la ley. Claro que hay cosas que no me gustan, pero intentaré o propondré cambiarlas dentro de los mecanismos legales existentes. Recuerdo aquí algo muy obvio: negociación fuera de la ley = chantaje; negociación dentro de la ley = diálogo. Analizaré cada cuestión detenidamente antes de opinar. Personas como yo estamos de más, y cada vez somos menos.

Me siento cada vez más huérfano.