PILDORITAS DE LA SEMANA (II)

EL CURA AMANCEBADO DANDO LECCIONES DE MORAL

Que Pablo Iglesias se compre un chalet por 600.000 euros no es la cuestión en sí misma. Lo reprobable es que el autor de frases como “que la política económica la dirija un millonario es como entregar a un pirómano el Ministerio de Medio Ambiente”, o “¿entregarías la política económica de un país a quien se gasta 600.000 euros en un ático de lujo?”, o “Podemos no depende de los bancos” obtenga una hipoteca en unas condiciones objetivas que ninguna persona más conseguiría (por más del 80% del valor de tasación del inmueble y a dos personas con contrato temporal, objetivamente préstamo de alto riesgo, ya que los ingresos no fijos de los libros y la televisión no puntúan en el scoring de la valoración de riesgos). El cura amancebado dando lecciones de moral (o de casta).

Y no me digan que el señor Iglesias es profesor en la Universidad: era interino con un contrato de sustitución de una profesora titular que ya se ha reincorporado a su puesto. Que no le faltaría trabajo si saliera de la política no tengo duda…como los castuzos de las puertas giratorias que tanto critica.

Como dijo Javier Benegas, “la cuestión no es que un comunista se compre una casa de 600.000 euros. La cuestión es si se la podría haber comprado si, en vez de parasitar de la política tuviera un trabajo acorde a sus capacidades”. Y además Caja de Ingenieros es una entidad con claros vínculos con el independentismo catalán. ¿A cambio de qué ha obtenido ese préstamo que no nos darían a ninguno de nosotros en sus mismas circunstancias objetivas? Y sobre las cacareadas virtudes éticas por Pablo Iglesias de Caja de Ingenieros, esto.

Y esto de Kichi. Será lo que quieran, pero por lo menos es coherente. Qué menos.

BARRA LIBRE

Y seguimos de campaña electoral, si es que alguna vez nos habíamos ido. El populismo se extiende como el ébola. Toreros a la derecha, entrenadores de baloncesto a la izquierda, y mentiras por todas partes. Como dice la canción, “Clowns to the left of me, jokers to the right, Here I am, stuck in the middle with you”.

Lo de las armas de Vox es una estrategia en la más nítida línea de Trump: que hablen de nosotros todo el tiempo, aunque sea mal. Tsevan Rabtan lo explica muy bien aquí. Y luego fichan para economía al señor que hizo el informe pericial de Bankia diciendo que todo estaba bien antes de salir a bolsa…Ay señor señor. Y el numerito de Albacete…

Señor Casado, deje de hablar, que cada vez que lo hace sube el pan. Qué tendrán que ver las pensiones con el aborto. Después de rechazar una propuesta sobre el Senado, él y Rivera empiezan con las tonterías de peleas de patio de colegio haciéndose ministros unos a otros. Y el del párrafo anterior con la derechita cobarde. Y estos quieren echar a Sánchez…

Según el PSOE, la exhumación de Franco es de extraordinaria y urgente necesidad y va por Real Decreto-Ley, pero el ingreso mínimo vital o el dentista gratis no debe serlo y solamente va en el programa electoral (copyright @Proserpinasb). Y según Iceta, si los independentistas llegan al 65%, habrá que reformar la Constitución para darles la independencia. También si a mi mujer le empiezan a salir garras y colmillos de 13 centímetros, me mira con otros ojos y se empieza a poner verde es posible que se esté convirtiendo en un tiranosaurio. Habrá que decir en justicia que Iceta y el PSC algo de responsabilidad tendrán en que en 1980 eran un 10% y ahora sean un 47%. 

Podemos, qué solo estabas y cuánta competencia te ha salido últimamente…

LA DEMOCRACIA ROBADA

Ayer me regalaron para mi cumpleaños (gracias Elena e Isma) el libro La democracia robada, de Carlos Martínez Gorriarán. Literalmente me lo estoy bebiendo. Llevo 65 páginas y ya lo tengo lleno de banderitas y subrayados. Es realmente sensacional. No se trata de un relato nostálgico sobre los viejos buenos tiempos (que a veces también, porque uno tiene su corazoncito), sino un tratado de política con mayúsculas, de lo que fue y de lo que debería ser. Por su importancia y profundidad le dedicaré un post monográfico cuando lo termine. No obstante, dejo alguna píldora con sustancia:

“El poder tiene mala prensa en general: suena a tiranía, despotismo y opresión, y a menudo lo es. Hoy se prefiere hablar de “empoderamiento” y de “gobernanza” en vez de poder y gobierno, pero son eufemismos políticamente correctos para embellecer el núcleo del problema: que el poder genera desigualdad incluso en una asociación de iguales. Unos tienen poder y otros obedecen. La democracia es un difícil intento de compensar esa desigualdad seminal mediante instituciones de contrapeso como el voto para la sustitución de gobiernos en elecciones libres, la separación de poderes y la limitación del poder de tales poderes. Son correcciones limitadas conducentes a repartir y descentralizar el ejercicio del poder, buscando que circule en lugar de concentrarlo en unas pocas manos. La utopía ácrata de una sociedad sin ninguna clase de poder es una quimera; la totalitaria del poder absoluto de una minoría dirigente es insoportable.

Es mucho mejor concebir el poder como la “capacidad de hacer cosas”, de llevar proyectos de la idea a la práctica. Es una manera mucho más constructiva de enfocar el fenómeno que la nuda imposición y mando de unos sobre otros. Pero mientras un grupo afortunado puede llevar sus proyectos a la práctica, otros solo pueden oponerse. La democracia viene al rescate estableciendo reglas limitativas para que la mayoría no pueda aplastar a las minorías, ni éstas usurpar el derecho de la mayoría”. 

La presentación del libro será en Madrid el próximo viernes 5 de abril en la librería Los editores, calle Gurtubay, 5, a las 19.30 horas. Allí nos veremos.

 

 

 

 

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CABALGANDO UN TIGRE

Como diría mi amiga Elena, Jose ha vuelto. En el fondo estoy disfrutando. Lo reconozco. Aunque sí que estoy preocupado. En un primer vistazo, diría que hemos tenido la mala suerte de tener el peor Gobierno y la peor oposición, además de estar seguro que ninguno de los cuatro partidos principales han actuado en esta situación pensando en los problemas de los españoles, sino en sus propios intereses. En una segunda reflexión, tenemos el parlamento que nos merecemos, es el que la gente ha votado, y creo que constituye un buen resumen de lo que somos como país.

En primer lugar, me ha asombrado el desconocimiento de la propia Constitución por supuestos profesionales, sobre todo Ciudadanos, que se ha cubierto de gloria proponiendo cosas imposibles, como convocar elecciones con una moción de censura en trámite, o proponer independientes que no presenta ningún grupo parlamentario.

Lo gracioso es que Rivera es el que ha desencadenado todo el proceso que ha culminado con Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, anunciando que retiraba su apoyo al Gobierno de Rajoy tras la sentencia de la Gürtel. Y el punto de inflexión se produjo cuando, tras la presentación de la moción de censura por el PSOE, Pablo Iglesias anunció que si fracasaba, él presentaría otra inmediatamente después, con el objetivo teórico de convocar elecciones. Rivera dijo que apoyaría esa segunda, para que los españoles hablaran en las urnas. Este hecho ha sido la clave para que el PNV haya apoyado a Pedro Sánchez, a cambio de respetar los presupuestos del PP (con unos acuerdos muy ventajosos para ellos) y agotar la legislatura (sería hasta verano de 2020), porque quieren la fecha de nuevas elecciones generales lo más lejos posible.

Es cierto que Rajoy pudo haber dimitido durante la tramitación de la moción de censura, pero hubiéramos vuelto al punto de partida, porque en el caso de la dimisión del presidente del Gobierno la moción decae, pero el Parlamento tiene que volver a elegir presidente, con lo cual habría habido ronda de contactos con el Rey, y el PP hubiera tenido que presentar un candidato que hubiera tenido que ganar la confianza de la Cámara. Y durante este tiempo no hubiera podido convocar elecciones, porque la ley del Gobierno establece que ningún Gobierno en funciones pueda hacerlo. Si habiendo sesión de investidura fracasara, ahí sí que entra en juego el plazo de dos meses para que el Rey disuelva las Cortes y se convoquen elecciones.

Con este panorama, el PNV ha hecho los cálculos y ha tomado la decisión más ventajosa, rápida y fiable para ellos. Y Pedro Sánchez, que yo creo que sinceramente no pensaba ni por lo más remoto cuando presentó la moción que podría ganar (le pidió como seis veces a Rajoy que dimitiera durante el debate, supongo que para ahorrarse el trago del que ahora disfruta) se ha quedado subido encima de dos tigres: Podemos y sus confluencias, más los independentistas. Es decir, aquellos que quieren devorarles políticamente, y aquellos que lo único que quieren es destruir el Estado como tal, y con ello a su Gobierno…es decir, al de Pedro Sánchez. Como muestra, dos botones: primero la aclaración del apoyo de Bildu, por si algún inocente no se lo imaginaba:

Y este va dedicado especialmente a Pedro Sánchez, para que vaya tomando nota:

Lo que subyace debajo es más grave. Es la equidistancia que se ha implantado en el PSOE desde Zapatero y sus mariachis (como Patxi López, por ejemplo). Es decir, entre los nacionalistas y el PP estamos nosotros, que no somos ni lo uno ni lo otro. Como dijo en una entrevista a Gara el anterior presidente del Congreso de los Diputados: “Por lo tanto, todo requiere mucha voluntad política para saber que el adversario tendrá su parte de razón y que por encima tenemos que poner lo que nos une”. Como dice José García Domínguez, “Ese ha sido, de hecho, el supremo triunfo histórico de los micronacionalistas periféricos: lograr que la izquierda toda haya interiorizado la falacia de que cualquier repudio del nacionalismo solo puede proceder de otro nacionalismo simétrico y opuesto”.

Adriana Lastra ya puso como ejemplo de “nación de naciones” a Bolivia como modelo territorial del Estado defendido por el PSOE tras su trigésimo noveno congreso (la “plurinacionalidad”). La mejor definición creo que la proporcionó un profético Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, en una entrevista para Cuatro el 10 de mayo de 2017:

“Yo no estoy dispuesto a ponerle precio al país, y hay gente que está diciendo que con tal de quitar al PP, da igual que España se vaya al garete, y dicen que España es un estado plurinacional, cuando no es verdad. Para resolver un problema, se están inventando un país que no existe”, ha lamentado el dirigente socialista extremeño, quien ha alertado de que “el proyecto de país que se está defendiendo es el de un estado plurinacional”, lo que “no quiere decir que Cataluña sea una nación, sino que lo es también Madrid, La Rioja o Extremadura”.

No se dan cuenta además que no se puede dialogar ni negociar con un tigre: el nacionalismo supremacista y xenófobo (que no racista en mi opinión) nunca tendrá suficiente.

Por otro lado, está el otro tigre, el podemita, que va a seguir intentado aplicar la táctica del salchichón con el PSOE, ya explicada en estas páginas con anterioridad. Pidiendo de forma descarada entrar en el Gobierno y con mil tácticas más que iremos descubriendo para ir cortando el salchichón socialista en la medida de lo posible. Como ya hicieron con IU.

Ahora se nos plantea un escenario apasionante y peligroso, con un Gobierno sostenido por sólo 84 diputados de 350, con una oposición de PP + Cs de 166 diputados, con un tigre de 67 diputados (71 con Compromís) y otro de 24 (que van a ser decisivos), y con un Senado con mayoría absoluta del PP.

Creo que vamos hacia una guerra de trincheras donde habrá que votar ley por ley con mucha cautela; donde el PP va a hacer una oposición feroz; C’s tendrá que volver al colegio a repasar algunas lecciones; será complicado aprobar presupuestos en 2019 (y eso puede precipitar la convocatoria de elecciones); y donde el Gobierno del PSOE, que hace muy bien en mi opinión en gobernar en solitario, aunque puede tomar alguna decisión populista para contentar a sus bases, va a ser muy cuidadoso con lo que va a hacer, sobre todo al principio. Y la gran incógnita es cómo va a gestionar de verdad el ya abierto  y descarado secesionismo en Cataluña.

No quiero concluir sin darle a cada uno lo suyo. Mariano Rajoy debió haber convocado elecciones y posteriormente dimitir en cuanto se supo el contenido de la sentencia de la Gürtel. Es cierto que no se ha condenado a ningún ministro de su actual Gobierno, y que no se ha probado que el PP como partido delinquiera, el famoso “condenado a título lucrativo”: es quien se beneficia del delito cometido por otra persona, sin conocer ni dicho delito ni que su beneficio procede del mismo. No es responsable penal de ningún delito, ni como autor ni como cómplice, sino que es responsable civil. Si conociera la procedencia ilícita de lo recibido, sí estaría siendo responsable penal de un delito de blanqueo de capitales.

Aun siendo así, el hecho de haberse estado financiando ilegalmente de 1999 a 2005 (y que me resulta increíble que no se supiera nada por parte de sus dirigentes, otra cosa es que no se haya podido probar) me parece gravísimo, una vergüenza, y más que suficiente para que este señor deje la política. Lo más importante de todo es que estos hechos vergonzosos proporcionan armas y argumentos a aquellos que quieren la destrucción del Estado tal y como lo conocemos, como si sólo pudiéramos elegir entre corruptos por un lado, y comunistas y nacionalistas por el otro, con los ilusos equidistantes por el medio, también afectados por la corrupción. A lo mejor es que, tristemente, es así.

TERCERISMOS EQUIDISTANTES (Y PABLO SE CUELA EN EL MUSEO)

Hoy quiero empezar con una anécdota que me contó un amigo. Estaba de viaje por Europa y conoció a unas chicas austríacas. Éstas querían entrar en un museo y no tenían dinero suficiente. Entonces mi amigo les dijo que iban a hacer algo para entrar gratis: se puso en la salida a mirar postales y muy poco a poco se fue aproximando a la salida, dando pasos hacia atrás con disimulo, y de repente ¡bingo! Se había colado en el museo, ante la atónita mirada de las dos austríacas, que acababan de descubrir la gichada made in Spain.

Me recuerda mucho a la táctica que está utilizando Podemos y por extensión su líder Pablo Iglesias con la crisis en Cataluña. En 2012 apoyaba claramente a los independentistas: “Si yo fuera catalán querría ser independiente”, afirmó. En junio de 2014, poco después de conseguir su acta de eurodiputado, matizó. “¿Quiero que Catalunya se vaya? No quiero, pero sé que la casta española ha insultado a los catalanes”.En 2015 defendió que, si la Generalitat iniciaba un proceso de independencia de forma unilateral se abriría una situación que “no dependería del Gobierno, sino de la aplicación de la justicia y eso lo hacen los tribunales”. Destacó entonces que el derecho “no lo aplica en el Gobierno ni el presidente, sino los tribunales de justicia”. Dos años después, manifiesta lo contrario: “No utilicemos ni a la policía ni a los jueces para resolver un problema político. Un dirigente que se escuda detrás de los jueces o detrás de la ley es irresponsable”. Consciente del desgaste electoral que supone apostar por la independencia de Cataluña directamente en el resto de España, ha estado bailando la yenka y tratando de no asomar la patita, hasta ahora, tratando de hacer equilibrios entre todas las mareas, círculos y convergencias.

Primero dijo en julio de este año que no participaría en el 1-O; y en septiembre reclamó una Cataluña “libre y soberana”, se desdijo de su opinión en verano, y admitió que no debería haber dicho que no votaría.

En realidad a Pablo Iglesias Cataluña o su independencia le importa un pimiento: lo que Podemos está haciendo es tratar de utilizar la crisis catalana como palanca para demoler el Estado de Derecho, en la más pura tradición bolchevique. Tal y como explica magníficamente Antonio Elorza en este artículo, el verdadero objetivo de Podemos es aprovechar la situación para crear un contrapoder, un poder alternativo al legal, que han definido como una “asamblea extraordinaria” de diputados, senadores, eurodiputados y alcaldes de ciudades de más de 50.000 habitantes, “formar un bloque político que defienda las libertades y contra la vulneración de derechos”. Es decir, deslegitimar a las instituciones de Estado y sustituirlas por otras más “legítimas”: ¿a qué me sonará esto? ¿Todo el poder para los soviets? ¿Asamblea constituyente de Venezuela? Y aprovechando que en el PSOE manda un señor que no tiene muy claro eso de la Constitución y las leyes, intentar crear una mayoría ajena en ese sentido.

En este sentido, me encantó la respuesta de Alvise Pérez en twitter a Íñigo Errejón:

Errejon

Con la excusa de las actuaciones judiciales contra el golpe de Estado soberanista, el pretexto es que ya no se respetan las libertades de asociación y de reunión. Supongo que la policía no puede detener a una cuadrilla de ladrones que estaban haciendo un butrón porque vulnerarían su derecho de reunión y asociación.

En primer lugar, cuando hay un Gobierno autonómico que desobedece consciente y deliberadamente (desde hace muchos años) las sentencias de los tribunales y las leyes de rango superior (y por encima de todas la Constitución), se está produciendo de hecho un golpe de Estado, y éste, que somos todos, tiene que defenderse con los instrumentos legales de que dispone. Como ya comenté en otro artículo anterior, a JFK no le tembló la mano en mandar al ejército contra el Gobierno de Mississippi. Cuando hay un delito, del tipo que sea, los jueces actúan. La Constitución y las leyes no son las tablas de la Ley de Moisés ni la Biblia, claro que se pueden cambiar, pero mediante los procedimientos de modificación en ellas establecidos, que para eso son las normas que nos hemos dado democráticamente. Si no es así, entramos ya en el reino de la turba, el linchamiento y la ley del Oeste, como explica muy bien Tsevan Rabtan en este artículo.

Y en segundo lugar, y con esto entro ya en el terreno del tercerismo buenista, en democracia no hay una tercera vía de negociación “política” al margen de la “judicialización”. Hay dos tipos de personas: los que respetan la ley y los que se la saltan. No puede haber una tercera posición legal ni legítima, porque el que me llama inmovilista y dice que hay que negociar y dejar espacio a la política ya se ha situado fuera de la ley, igual que el golpista. Mirar para otro lado, barrer debajo de la alfombra y hablar catalán en la intimidad nos ha llevado hasta aquí, igual que ceder las competencias de educación y sanidad (que por cierto pueden volver al Estado sin reformar la Constitución).

El problema es que se junta la ignorancia con los complejos no curados de la inmensa mayoría de la izquierda de este país, como por ejemplo el triple salto mortal con tirabuzón entre otros de aplicar el principio de libre autodeterminación de los pueblos a la Europa democrática actual; o lo paradójico de defender privilegios para algunos (los sueldos del Gobierno de la Generalitat son los más altos de España) mientras se cierran quirófanos o no se paga la dependencia; o se apoya a la derecha más racista y corrupta de Europa (el único partido que yo sepa que ha tenido hasta que cambiar de CIF para que no les sigan embargando bienes). Igual que Arzalluz prefería a un negro que hablase euskera que al vasco que no lo hable, la izquierda oficial no tiene problema en defender a un facha corrupto, pero sólo si es nacionalista catalán. El caso es no salir en la misma foto que el PP, no vaya a ser que nos llamen fachas…

Si la Historia de España (pongamos desde la anexión de Navarra en 1512) durase 24 horas, la democracia empezaría a las 10 y 10 de la noche. Que la gente no sepa distinguir los fundamentos de la democracia y carezca de una cultura democrática básica es responsabilidad de todos, pero en primer lugar de quien tiene la obligación de hacer pedagogía. Y juntemos eso con la renuncia al concepto laico de nación, de unión de ciudadanos libres e iguales, tanto en derechos como en obligaciones, vivan en el lugar que vivan, por complejos guerracivilistas (uno escucha a Alberto Garzón a menudo y acaba pensando que los nazis ganaron la Segunda Guerra Mundial, y Franco sigue vivo y gobernando), y tendremos un sudoku que se me antoja de imposible solución, al menos a corto plazo.

PEDRO, LA TÁCTICA DEL SALAMI Y EL CULTIVO DEL ODIO

Está todo en la Historia y en los libros. O casi. La demonización que estamos viendo estos días contra los diputados del PSOE y la propia gestora por abstenerse para permitir la formación de un Gobierno después de prácticamente un año me ha recordado los sucesos en la Europa del Este después de la Segunda Guerra Mundial. Y más concretamente la táctica del salchichón.

En Hungría el secretario general del Partido Comunista húngaro, Mátyás Rákosi (hijo de carnicero), acuñó la expresión “táctica del salchichón”: cualquier pieza de salchichón, por grande que sea, si se va cortando rodaja a rodaja se acaba con ella. Lo mismo hizo él con el resto de partidos políticos, tal y como cuenta Alicia Delibes en este artículo. En noviembre de 1945, en las primeras elecciones libres, el partido comunista sólo obtuvo el 17% de los votos. Mediante cazas de brujas, acusaciones de fascistas, purgas y persecuciones, obligaron al resto de partidos a desaparecer. En 1949 ya sólo había un partido, que ganó las elecciones de la ya entonces “República Popular”.

Podemos ha ido aplicando esta táctica primero en IU, cortando las rodajas de Llamazares, Cayo Lara, Luis García Montero; o expulsando a 5.000 afiliados de la Comunidad de Madrid. El resultado lo tenemos a la vista: Alberto Garzón en el número 6 de la lista por Madrid y con pocas palancas de poder dentro de Podemos. El siguiente paso es el PSOE: con Pedro Sánchez como cuchillo cortador ya han comenzado el corte del salchichón socialista. Mafia, IBEX 35, golpe de Estado, fascistas, burgueses, neoliberales, traidores, son algunas etiquetas aplicadas. Sobre el tema de las etiquetas, cito literalmente de la tesis doctoral de Íñigo Errejón:

“El proceso de construcción de hegemonía se revela así como una dinámica de permanente negociación, hibridación y pugna por la institución del sentido y por la fabricación y apropiación de los significantes reconocidos como valiosos por la comunidad política – “patria”, “justicia”, “cambio”- así como por la atribución al adversario de los significantes denostados, que aíslan y estigmatizan: “élites tradicionales”, “corruptos”, “neoliberales”, vendepatrias”. No se trata de un juego de suma cero, de una confrontación “plana” y absoluta, sino de innovación y construcción. Es una “guerra de posiciones” en el sentido más literal del término gramsciano: una lucha por realinear las posiciones, ordenar el campo político de tal forma que genere consenso para el actor hegemónico y la obligación para los adversarios integrarse como subordinados o permanecer en los márgenes del consenso social. “ [ps.580-581 de su tesis doctoral sobre «La lucha por la hegemonía durante el primer gobierno del MAS en Bolivia (2006-2009): un análisis discursivo».]

Y Pedro Sánchez hará como Alberto Garzón o Tania Sánchez, y tratará de entregar el PSOE a Podemos presentándose de nuevo a secretario general. Pero creo que el PSOE va a ser un salchichón más duro de cortar que IU. El por qué en las negociaciones anteriores con el PSOE para formar Gobierno Podemos quería el ministerio del Interior es por lo mismo que el partido comunista checo tras la Segunda Guerra Mundial quería controlar la policía, el ejército y la administración pública.

Por cierto, que el salchichón se puede cortar hacia dentro también. Así que Errejón que se vaya tentando la ropa, por si acaso.

Por otra parte, la Coordinadora 25S montada contra la investidura de Rajoy no es más que un movimiento golpista que trata de presionar para imponer la voluntad de unos pocos sobre los votos de todos los españoles. Nos guste o no, la decisión del PSOE no la han tomado siniestros personajes en oscuros despachos, sino representantes del PSOE legítima y democráticamente elegidos por los afiliados, y en su elección se han cumplido escrupulosamente sus estatutos. Qué pereza tener que volver a explicar que abstenerse para que pueda haber un Gobierno después de un año, y no tener que ir a las urnas de nuevo, no es apoyar a la derecha, y que el PSOE estaba en una situación muy buena para poder influir en la política de ese Gobierno. Ya lo expliqué con detalles aquí. Y a mí me fastidia mucho que el PP sea el partido más votado, pero si jugamos según las reglas hay que respetarlas. Tsevan Rabtan, en un post sensacional (léanlo despacio, merece mucho la pena) rebate los argumentos del manifiesto uno por uno. Entresaco este párrafo:

La posibilidad de un Gobierno alternativo al actual del Partido Popular ha provocado los movimientos de la oligarquía [la oligarquía son los señores diputados escogidos por los españoles en elecciones libres y secretas. En dos. En las segundas hay más diputados del PP que en las primeras] que han actuado en Ferraz primero [los que han actuado en Ferraz son representantes de los afiliados de un partido político, elegidos en un congreso de ese partido] y en el propio Congreso de los Diputados después [los que actuarán en el Congreso son diputados elegidos por los españoles hace apenas tres meses con todos esos datos —esa mafias en las que tanto se hace hincapié— conocidos por los ciudadanos: pueden votar lo que les dé la gana. Son completamente libres. Como lo son los diputados de Podemos e IU —los que no han obtenido mayoría para gobernar— también elegidos por los ciudadanos libremente]. El objetivo es el mismo que cuando el PSOE se alió con el PP para la reforma del artículo 135 de la Constitución: una gran alianza para blindar el Régimen del 78 ahora que se tambalea [se tambalea porque la gente se resiste a votar a los que se lo quieren cargar, naturalmente; de haber obtenido Unidos Podemos mayoría absoluta con este régimen eso demostraría que la democracia funciona y ese Gobierno con Pablo Iglesias de Presidente sería perfectamente legítimo] .

Y el señalamiento en las redes sociales ha comenzado. Este es el tweet que le han dedicado a Jaime Berenguer:

democraciavsmafia

Y si alguien tiene dudas, la prueba del algodón: los aplausos de sus líderes tanto a Rufián como al representante de Bildu (justificando los asesinatos de ETA). Lo de Rufián merece capítulo aparte. Un discurso para simples mentales, lleno de faltas de ortografía, que un buen samaritano tuvo la cortesía de corregir y devolver, a ver si aprendía algo el muchacho. Un relato en el que mezcla churras con merinas, al más puro gusto de la demogogia populista. Por ejemplo, cuando se puso a recitar supuestos mensajes de “militantes socialistas”: “cobro 884 € por 168 horas al mes. Vivan con esto una temporada y se les pasarán las ganas de apretar ese botón”. A ver. Tendremos que saber qué hace este señor, qué estudios y qué experiencia tiene, y qué pasos ha dado por mejorar su situación laboral. Pero aparte es como si fuera el PP el que le paga. Si gana ERC Rufián (que gana algo más de 884 € al mes) seguro que le complementa el sueldo a este señor. O si Cataluña es independiente se lo suben a 2.000 al día siguiente. O si hay un Gobierno Frankenstein. O si mañana se proclama la República. Y que haya gente que se trague estas patrañas…

Pérez Reverte lo clavó cuando escribió lo siguiente:

Y no sólo eso. Porque en el caso Rufián, y de tantos como él, se da otra circunstancia aún peor: el abandono de la gente, de los ciudadanos decentes, en manos de la gentuza política local. A cambio de gobernar de cuatro en cuatro años, los sucesivos gobiernos de la democracia han ido dando vitaminas a los canallas y dejando indefensos a los ciudadanos. Y ese desamparo, ese incumplimiento de las leyes, esa cobardía del Estado ante la ambición, primero, y la chulería, después, de los oportunistas periféricos, dejó al ciudadano atado de pies y manos, acosado por el entorno radical, imposibilitado de defenderse, pues ni siquiera las sentencias judiciales sirven para una puñetera mierda. Así que la reacción natural es lógica: mimetizarse con el paisaje, evitar que a sus hijos los señalen con el dedo. Tú más catalán, más vasco, más gallego, más valenciano, más andaluz que nadie, hijo mío. No te compliques la vida y hazte de ellos. Así, gracias al pasteleo de Aznar, la estupidez de Zapatero, la arrogancia de Rajoy, generaciones de Rufiancitos han ido creciendo, primero en el miedo al entorno y luego como parte de él. Y van a más, acicateados por la injusticia, la corrupción y la infamia que ven alrededor.

Y todo esto construyendo un discurso del odio, sacando a pasear a Franco otra vez, tratando de ganar la Guerra Civil con casi 80 años de retraso. Sin aportar soluciones a los problemas de los españoles y creando otros donde no los había. Lo de Ada Colau y la estatua de Franco sin cabeza es de película de Berlanga. Qué ganas de poder hablar de cómo reducir el desempleo, cómo acabar con las muertes por violencia de género, de qué forma conseguir que no haya personas en riesgo de exclusión social, o de qué manera podemos conseguir que el empleo deje de ser precario.

Pero es más fácil dejarse llevar por el odio, crear muñecos de pim-pam-pum a los que aporrear convenientemente, repetir eslóganes como loros; y “cabalgar contradicciones”, como estar a favor de las renovables y al mismo tiempo de las subvenciones al carbón (responsable del 70% de las emisiones de CO2); estar en contra de la inversión-pelotazo y especular con la venta de una vivienda protegida, pagada seguramente por su padre procesado por las tarjetas black (Ramón Espinar); odiar a los mercados y amar la emisión de deuda pública (afirmando acto seguido que la que se considere “odiosa” no se va a pagar); acceder al Parlamento Europeo con un programa electoral proponiendo la salida de la UE, la desobediencia a Bruselas, y luego afirmar que son profundamente europeístas, y lamentar el Brexit.

Y en el fondo la culpa de todo la tienen el PP y el PSOE. Tolerando y amparando su corrupción, y permitiendo la de CiU en Cataluña, muchas personas de buena fe han caído en estas maniobras. Pero el pueblo es soberano. Aún así, el 70% del Congreso es PP-PSOE- C’s (muy tocado al “régimen” no lo veo).

Y para finalizar, decir que me encanta el tweet que ha fijado en su perfil mi amigo Jaime Berenguer: en España sí hubo un partido político decente. No solamente no robó sino que además persiguió la corrupción. Sólo tiene 47 retweets y 41 me gusta. El pueblo, nuevamente, ha hablado.

decente

DOCE DE OCTUBRE: ¿NADA QUE CELEBRAR?

No me he podido resistir a escribir brevemente unas palabras acerca de las reacciones a la celebración de la fiesta nacional el 12 de octubre. En primer lugar, decir que en mi opinión la fiesta nacional, en consonancia con otros países de nuestro entorno como Francia o EEUU, debería situarse en una fecha significativa para el país, como el 6 de diciembre o el 2 de mayo, mejor que el 12 de octubre, declarada como tal por el régimen franquista en 1958.

Dicho esto, recojo las razones por las cuales la extrema izquierda y los nacionalistas repudian la celebración del 12 de octubre: es una fiesta instituida por Franco; que celebra un estado monárquico; festeja el genocidio de los pueblos indígenas de América y la explotación colonial. Pablo Iglesias dijo que su lugar está “con la gente”, trabajando “en la defensa de los derechos y la justicia social en este país”, y no en celebraciones “comiendo canapés” mientras la ciudadanía sufre. [Pues le recuerdo al señor Pablo Iglesias fue con esmoquin a comer canapés…a la gala de los premios Goya. Debe ser que los canapés de los Goya no hacen sufrir a la gente. Por cierto, ya he descubierto de qué gente habla este señor, y es de la gente que le vota a él.]

De los nacionalistas ni hablo: su objetivo es destruir España, cualquier excusa les sirve, y en ello están mientras se les permita, infringiendo la ley a voluntad, como ha ocurrido hoy en el Ayuntamiento de Badalona. Mientras sean las leyes vigentes las que se infringen, tiene que haber consecuencias, y espero que las haya. Lo más triste es la izquierda que les jalea y les ríe las gracias, no vaya a ser que me llamen facha…Y así nos va.

Sobre el tema de la fiesta instituida por Franco ya he manifestado mi opinión: debería ser otra fecha, pero cambiarla exige consensuarlo entre todos los partidos políticos. Sin embargo, ya que en la actualidad es el 12 de octubre, sí creo que es algo a celebrar el hecho de compartir una misma lengua y cultura 560 millones de hispanohablantes.

El tema del descubrimiento de América es otra cosa. Es de una ignorancia supina propagar estos argumentos.

En primer lugar, la Historia ha progresado mediante la guerra y la conquista. Avergonzarse del descubrimiento de América sería como si los griegos se avergonzaran de las guerras del Peloponeso o los romanos de la guerra de las Galias, o de las guerras púnicas. Los dos grandes imperios a la llegada de los españoles, aztecas e incas, no se caracterizaban por una civilización exquisita: entre los aztecas el canibalismo era parte de la religión oficial y algo institucionalizado; la esclavitud era algo habitual, así como las torturas, los sacrificios humanos y las violaciones.

En segundo lugar, comparativamente, España fue el país colonial que más y mejor se preocupó de los indígenas y de las personas que vivieron allí: España creó 23 universidades (por ninguna Portugal e Inglaterra), leyes protectoras de los indígenas (las Leyes Nuevas en 1542 prohibieron la esclavitud de los indios: en 1547 Carlos I, tras 50 años de existencia de la encomienda, considera que los indios han adquirido el suficiente desarrollo social como para que todos deban ser considerados súbditos de la Corona como el resto de españoles), y varias ciudades (México, Lima, Santa Fe de Bogotá) que podía rivalizar con las más importantes del mundo. El 95% de la población indígena pereció por las enfermedades que llevaron allí los españoles y para los que no tenían defensas. Todas las comparaciones son odiosas, pero los EEUU tienen bastante más de qué avergonzarse en la forma en que colonizaron y exterminaron a los indios norteamericanos: la matanza deliberada de 75 millones de bisontes que constituían su sustento; su exterminio y paulatino arrinconamiento en reservas; y las deplorables condiciones de vida en ellas. Nada que ver con el trato de los indígenas en los territorios españoles, donde eran súbditos de la Corona, que fueron eso sí obligados a asimilar la cultura española, pero donde el propio mestizaje es un síntoma de integración. De hecho, en las Cortes de Cádiz estaban representados lo que no eran colonias españolas, sino territorios de Ultramar. Esta es la lista de los 69 diputados de Ultramar de las Cortes de Cádiz, cada uno de ellos elegido por su provincia correspondiente. Además los indios tenían derecho a la propiedad de las tierras. Igual que al norte del Río Grande, vaya.

En tercer lugar, los que realmente explotaron y marginaron a los indígenas (y en fechas más recientes) fueron los criollos, ya siendo estos países independientes de España. De hecho desde su independencia, las nuevas repúblicas anularon estas leyes y quitaron a las comunidades indígenas las tierras que la Corona Española les había reconocido como propias desde que fueron conquistadas. Solamente un ejemplo, y hay muchos más: el pensamiento antiindio se hizo doctrina oficial en la Argentina del siglo XX, justificando el genocidio, el destierro y el saqueo. En un libro de geografía, aprobado como texto escolar por el Ministerio de Educación, y escrito en 1926 por el profesor Eduardo Acevedo Díaz, se podía leer (…) “La República Argentina no necesita de sus indios. Las razones sentimentales que aconsejan su protección son contrarias a las conveniencias nacionales”. El general De Rosas llevó a cabo un exterminio sistemático de los indígenas de la Patagonia en el siglo XIX. Más adelante, en 1878 el gobierno de Avellaneda, a través del ministro de Guerra, Adolfo Alsina, impulsó una campaña para el aniquilamiento de las comunidades indígenas a través de una guerra ofensiva y sistemática.

En el fondo lo que subyace, aparte de los complejos y la obsesión de la izquierda con la dictadura y con Franco, como ya he comentado en otra ocasión, es el mantra de que Occidente tiene la culpa de todos los males del Tercer Mundo. Y eso perdone usted, pero con matices. Primero, no se puede asimilar el proceso colonizador de los siglos XIX y XX al descubrimiento de América, porque no tiene nada que ver; segundo, hay que analizar la responsabilidad de cada país una vez alcanzada la independencia: en Sudamérica hay Chiles y hay Venezuelas. Y tercero, no se puede hacer un totum revolutum abarcando continentes distintos y épocas separadas por cientos de años, y mucho menos aplicar el sofisma de analizar civilizaciones con siglos de diferencia a los ojos de hoy. Platón, desde ese punto de vista, nos va a parecer en La República que hace apología del nazismo. Y no es eso. No es eso.

REFERENDUM, BREXIT, Y DOS Y DOS NO SIEMPRE SON CUATRO (II)

Vamos a intentar en esta segunda parte desentrañar dos cuestiones muy interesantes: una, si es posible que haya habido un pucherazo electoral en las elecciones del 26-J; dos, el misterio del más del millón de votos desaparecidos para Unidos Podemos.

El primer punto ha surgido a raíz del caso del ministro de Interior y las grabaciones que se le hicieron en las que presuntamente ha conspirado para desprestigiar a políticos soberanistas. Sin entrar en el fondo del asunto, que me parece muy grave, con la excusa de que no nos podemos fiar del actual ministro del Interior, de ahí damos un triple salto con tirabuzón y los líderes de Podemos, en la última semana de campaña electoral, dijeron que no se fían de que las elecciones sean limpias y que esperan que no haya un pucherazo. Después del 26-J y a la vista de los resultados electorales, se recogen firmas y se dice sin pudor que ha habido un pucherazo electoral, con la misma naturalidad que se afirma que la llegada del hombre a la luna se rodó en un plató de Hollywood.

David Fernández, en un extraordinario artículo, rebate todos y cada una de los argumentos conspiranoicos de aquellos que afirman que ha existido el pucherazo. Por favor, léanlo entero: para conocer algo en profundidad hay que dedicarle un poco de tiempo. He sido apoderado de UPyD en 2008, 2009, 2011 (dos veces), 2014 y 2015 (tres veces), y responsable de gestión electoral nacional de 2012 a 2015, con tres procesos electorales a mis espaldas. Y sinceramente no le doy el más mínimo crédito a las acusaciones.

Son tantas las tonterías que se están escribiendo que sólo voy a hacer un matiz sobre una de ellas: están diciendo en Facebook que hay actas de algunas mesas que no coinciden con los resultados del Ministerio del Interior: pues claro que pueden no coincidir. El recuento (artículo 103 de la LOREG) se realiza el tercer día siguiente a la votación en la Junta Electoral correspondiente (normalmente la provincial), es público y ahí los partidos pueden impugnar actas en las que haya errores, que para eso tienen apoderados e interventores en las mesas el día de la votación y piden copia de las mismas (incluido Podemos). Así, errores típicos que se pueden producir, como apuntar los votos de una candidatura a la del renglón inferior se pueden reclamar. Lean este artículo de Tseban Rabtan en el que transcribe los artículos correspondientes de la LOREG y luego me cuentan.

Vamos con la segunda cuestión, mucho más complicada de resolver. De una suma de 6.139.494 votos de las generales de 2015 (sumando los de Podemos y los de IU) a los 5.049.734 de 2016, cuando se han presentado en coalición. A estas horas, los altos cargos de Podemos, casi todos politólogos, están reunidos intentando saber qué ha pasado.

Yo modestamente voy a intentar ayudarles a entender lo que ha pasado, desde mi punto de vista. Este es un ejemplo de que en política dos y dos no siempre suman cuatro. Las causas las ordeno de mayor a menor importancia.

En primer lugar, es obvio que mucha gente que había votado IU en 2015 o pensaba hacerlo en 2016 no ha votado a Unidos Podemos en estas elecciones, algunas personas cercanas a mí. Incluso se habla que gente del PCE ha votado y pedido el voto para el PSOE, y que el escaño de Eduardo Madina por Madrid se debe a los votos comunistas. Y el PSOE por su parte ha recogido el guante durante la campaña: Susana Díaz ha afirmado sentirse orgullosa de “ese PCE de Santiago Carrillo”. Y Pedro Sánchez acusa a Pablo Iglesias de “insultar a los comunistas de corazón (…) Frivolizar sobre lo que representa el comunismo, como si fuera una moda de juventud, me parece un insulto a la memoria de esos comunistas que incluso se dejaron la vida por que hubiera democracia y libertad en nuestro país”. Creo que no han calculado que el PSOE es un pez mucho más grande que IU para tragárselo.

Lo cierto es que la jugada de Pablo Iglesias de aparentar haber pasado de comunista a socialdemócrata (como la entrevista que le hizo Carlos Herrera en la Cope, a partir del minuto 36:45) en mi opinión le ha salido muy mal: los que no son comunistas le siguen viendo como tal, no como un socialdemócrata; y los que lo son se han sentido traicionados. Por supuesto que hay gente que se lo ha creído, me consta personalmente (mi amiga del artículo anterior se ha tragado la caña con anzuelo y todo). Pero otras muchas personas, que no se avergüenzan de llamarse comunistas, y votantes del PCE de toda la vida, no me extraña nada que no le hayan votado (yo me jugaría una caña a que Cayo Lara o Gaspar Llamazares no han votado a Unidos Podemos).

Otra cuestión muy relacionada con ésta es la OPA hostil de Podemos a IU, muy en la línea de la que hizo Ciudadanos a UPyD. La expulsión de 5.000 militantes de IU en Madrid, que culminó con la expulsión de la federación madrileña al completo de IU y una demanda en los juzgados, por vulneración del artículo 22 de la constitución; las acusaciones de Gaspar Llamazares (“la unidad popular no es subordinarse a la estrategia de Podemos”) y Luis García Montero hacia Alberto Garzón de tener ya un pacto hecho con Podemos y haber engañado a los militantes; la jugada de Tania Sánchez, que se presentó a las primarias en IU después de decir varias veces seguidas que no se iría a Podemos. Todos estos hechos explican en parte la fuga de votos que se ha ido a la abstención o a otras opciones (PACMA, los verdes).

En Madrid, por ejemplo, IU más Podemos obtuvieron en las generales de 2015 189.265 (IU) y 750.607 Podemos (total 939.872, un 26,12%). En 2016 han obtenido en total 729.870 votos, un 21,23% (210.002 votos menos). Ha pensado Pablo Iglesias que la gente olvidaría. Mal hecho. Yo a Nacho Prendes, Irene Lozano o Toni Cantó no les olvido, por ejemplo. Votaría antes al PACMA. Garzón ha conseguido (con el contrato de su hermano en el Ayuntamiento de Madrid como parte del trato) lo que no consiguió Irene Lozano.

Un tercer factor son los que llamaremos los desengañados con Podemos: tanto aquellos miembros de las organizaciones sociales que contribuyeron al 15M (como por ejemplo el deterioro de la relación de la PAH Madrid con el Ayuntamiento de Manuela Carmena), como aquellos antiguos votantes del PSOE que, hastiados de la corrupción en Andalucía, votaron a Podemos como castigo.

Además, han ayudado las denuncias de nepotismo en los diversos ayuntamientos que han gobernado, junto con un factor que yo he considerado crucial desde primera hora: la dificultad que implica la gestión de Ayuntamientos como Madrid o Barcelona. Siempre digo que gobernar el Ayuntamiento de Madrid es mucho más complejo que cualquier CCAA. Y que iba a pasar como pasó con Bildu en el País Vasco, que sus errores en la gestión les harían perder votos al poco tiempo. Porque aquí no valen los discursos bonitos, sino que o sabes o no sabes. Y estos señores no saben. Punto. Aparte comportamientos como los de Kichi en Cádiz (amenazando públicamente a miembros del PSOE, humillando al cónsul alemán) o en Madrid (el ridículo del cambio del callejero donde Celia Mayer se ha cubierto de gloria); los problemas con la empresa Wanda; o las maniobras propagandísticas sin ningún fondo real, como la oficina antidesahucios o los refugiados han contribuido a aumentar el número de desengañados. Por no hablar de otros gestos para la galería, como la foto sin coche oficial el primer día para no bajarse luego de él; los viajes gratis a la final de la Champions; el diputado Ramón Espinar viendo una serie un lunes laborable a las 10 de la mañana y tuiteándolo sin pudor ninguno; la colocación de maridos/esposas y demás parientes; y la doble vara de medir con los propios, como en los casos de Rita Maestre, Errejón o Monedero. Para votar a un PSOE dos ya tengo al original.

Hay también votantes de izquierda, aunque son los menos, que no ven con buenos ojos la actitud de Podemos con el nacionalismo vasco y catalán: es curioso, pero no inesperado, que en estas elecciones en el País Vasco Podemos haya obtenido más diputados (6) que el PNV (5), y que en Cataluña sea primera fuerza. Eso ha frenado el trasvase de votantes del PSOE con mucha probabilidad. No se puede sorber y soplar a la vez.

En cuarto lugar, hay que señalar un epílogo post electoral que seguramente no va a ayudar a incorporar nuevos votantes: la reacción de insultar a aquellos que no les han votado, sobre todo a los ancianos. Las acusaciones de que todo va a seguir igual por no haberles votado: primero, presuponiendo que ellos van a solucionar los problemas, cosa que yo dudo mucho, pero que el propio Iglesias dijo públicamente (en inglés, minuto 46:40) que no están para solucionar problemas, sino para que la gente participe. Es o el PP (el caos) o nosotros. Pero es que el caos podemos ser nosotros también.

Finalmente, las explicaciones que hemos escuchado hasta ahora: “la gente nos quiere, pero pensaron que íbamos a ganar y eso les acojonó un poquito”. O Echenique, en la mejor tradición de Beria, diciendo que extirparán (o sea, arrancarán de cuajo según la RAE) las malas hierbas. Puede que no hayamos conseguido comunicar correctamente, he escuchado hoy en la televisión. Y la rueda de prensa final del 4 de julio, en la que tanto Pablo Iglesias como Errejón han reconocido que Podemos ya se ha convertido en otra cosa: ha apuntado que parte del electorado les ha pedido “darle un poco al ralentí”, “bajar el ritmo” y “desacelerar”. Cree que mucha gente ha pensado: “hasta aquí ha llegado la maquina de guerra electoral, quiero ver otra cosa, quiero ver qué sois capaces de hacer para votar en clave de Gobierno”.

Lo que han conseguido es que el voto al PP aumente espectacularmente, eso sí que por miedo a Podemos. El efecto perverso de esas encuestas que les daban empate técnico con el PP ha sido que la gente se ha creído que podían ganar, tanto sus adeptos como los demás. Y ante esa perspectiva, mucha gente ha pensado en clave voto “útil” y ha preferido votar al único partido imputado por corrupción (ya hemos dicho aquí que ese no es un tema relevante a la hora de votar) como dique de contención de lo que vendría si gobernaba Podemos. También conozco a varias personas que lo han hecho así. Sus integrantes, miembros todos ellos de la fundación CEPS, estuvieron cobrando de Venezuela ingentes cantidades de dinero como asesores, y que quieren que les diga, no es una tarjeta de presentación muy buena que digamos pensando en España de aquí a diez años. Y no solo cobrando, sino defendiendo ese modelo como exportable al sur de Europa, y ocultando o minimizando sus defectos (pobreza, inflación galopante, hambre, falta de alimentos y medicamentos, criminalidad extrema, presos políticos). Hay miles de videos en youtube, no hace falta poner ejemplos.

Ellos intentan ahora, con Errejón a la cabeza, alejarse de su propio pasado (“yo no he cobrado de ningún gobierno extranjero”) y convertirse en un partido “de Gobierno”. Hasta qué punto es sincero ese intento, y cómo conseguirán mantener el equilibro entre su pasado y lo que pretenden llegar a ser, el tiempo lo dirá. La prueba del algodón, como señalaba al principio, son sus votaciones en los parlamentos y ayuntamientos, y las decisiones que tomen al frente de las instituciones. Yo por mi parte pienso claramente que su único objetivo es la conquista del poder, y ahí tenemos dos tendencias, Iglesias y Errejón, que chocarán más pronto que tarde en el cómo. Además está el riesgo de desintegración de sus múltiples componentes (la coalición la han formado 16 partidos) en cuanto las cosas vayan mal. Veremos qué pasa ahora.

PRESOS POLÍTICOS, PRESOS Y POLÍTICOS (I)

Con la salida de la cárcel de Arnaldo Otegi después de cumplir los 6 años de condena que le impuso el Tribunal Supremo (rebajando los 10 años a que le condenó la Audiencia Nacional), asistimos a un intercambio en twitter de lo más suculento entre Albert Rivera y Pablo Iglesias, al que ya hice referencia en la entrada anterior.

En esta primera parte, trataré de argumentar por qué creo que la condena es justa. En otra entrada posterior, me extenderé sobre la cuestión desde el punto de vista puramente político.

Primero vamos con los hechos, relatados por mi amigo Manolo de su Facebook:

1- La Audiencia Nacional condenó en 2011 a 10 años de prisión a Otegui por integración en ETA en calidad de dirigente al intentar reconstruir Batasuna. Aquí la sentencia completa.

2- En mayo de 2012, el Tribunal Supremo rebajó de diez a seis años y medio la pena impuesta a Otegui por el delito de pertenencia a organización terrorista que le había puesto previamente la Audiencia Nacional, al considerar que no debería haber sido condenado en grado de dirigente (muy discutible leyendo la sentencia de la AN).

3- En julio de 2014, el pleno del Tribunal Constitucional ratificó la condena a Otegui por el TS a seis años de prisión por un delito de integración en organización terrorista.

Y estos son sus otros antecedentes, ya que esta no era su primera vez:

  • 21 de febrero de 1989: fue condenado a seis años de prisión por el secuestro del director de Michelín en Vitoria, Luis Abaitua Palacios, al que torturaron jugando a la ruleta rusa. Estuvo en prisión en total 3 años (1989-1990/1991-1993).
  • 26 de marzo de 2005: ingresó en prisión preventiva acusado de un delito de pertenencia a banda armada. Salió de prisión tras depositar una fianza de 400.000 euros.
  • 29 de marzo de 2006: el juez Grande Marlaska ordena su ingreso en prisión, acusado de inducir más de cien actos violentos durante la huelga celebrada en el País Vasco y Navarra aquel mismo mes. Salió a los pocos días tras depositar una fianza de 250.000 euros.
  • 8 de junio de 2007: ingresa en prisión, en Martutene, para cumplir la condena de 15 meses de cárcel impuesta por la Audiencia Nacional por su participación en el homenaje al histórico miembro de ETA José Miguel Beñarán, Argala, en diciembre de 2003. Salió el 30 de agosto de 2008.
  • Fue absuelto, en cambio, de otros como el secuestro del embajador y destacado miembro del PP Javier Rupérez o del intento de secuestro e intento de asesinato de Gabriel Cisneros, uno de los padres de la Constitución.

Ciñéndonos estrictamente a los hechos por los que en 2011 se le condenó, los que nos dicen que Otegi es una víctima y que ha sido encarcelado “sólo por opinar”, como ha afirmado Raul Romeva, o por sus ideas, como escribió Pablo Iglesias, es que las sentencias de la Audiencia Nacional, del Tribunal Supremo y del Constitucional no prueban el hecho por el que se le condena, que es su pertenencia a ETA.

Iker Armentia escribió en 2013 este artículo (Diez razones para excarcelar a Arnaldo Otegi) en el que argumenta los motivos por los cuales según él no debería haber sido condenado. Estas son las razones por las que pienso que está equivocado:

1.- “Hacia la estrategia independentista de la nación organizada”: Armentia afirma que este documento de ETA se usó como base para la condena, y que en la sentencia de 5 de mayo de 2011 del Tribunal Constitucional por la que se estima el recurso contra la sentencia del Tribunal Supremo que anulaba las candidaturas de Bildu se consideró insuficiente ese mismo documento para la ilegalización.

Aparte de no ser cierto que constituya la base de la condena, ya que es sólo un elemento probatorio más, tal y como demuestra Javier Tajadura Tejada en un excelente y detallado artículo, esa sentencia se trata de un caso de extralimitación de funciones y competencias del Tribunal Constitucional, vulnerando de forma flagrante la propia Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, al entrar a valorar la prueba practicada con anterioridad. No puedo extenderme por cuestión de espacio, pero esta sentencia es todo un ejemplo de pucherazo político y de cómo el TC se salta toda su propia jurisprudencia y la misma ley que lo regula. Además, es sólo una sentencia y hay muchas argumentadas en sentido contrario. Debe ser un ejemplo de las togas manchadas por el polvo del camino, no vayamos a crear un Guantánamo electoral…

2.- El hecho de que ETA y Otegi discrepen en detalles de la estrategia no es óbice para que éste finalmente siga la estrategia de la banda terrorista. Finalmente lo hace, pese a que el periodista sostiene lo contrario.

3.- La no condena a ETA no es un argumento jurídico para incriminarle: pero lo que omite el periodista es que la sentencia del TC 126/2009 dice per se (“La negativa a condenar expresamente el terrorismo no es, por tanto, indicio bastante para acreditar per se una voluntad defraudatoria (electoral”). Por sí misma no es suficiente, pero sí lo es si viene acompañada de otras pruebas, como es el caso. Y aparte de este argumento, ¿cómo me voy a creer que alguien no obedece a ETA si no reniega de su estrategia, su existencia y su historia anteriores?

4.- Es falso asimismo que la Declaración de Alsasua y otros documentos no sean tenidos en cuenta por ser posteriores a su detención. Obviando la cuestión de si los procesados son los autores o no del documento, la verdadera razón que da la sentencia es la siguiente: “En cualquier caso, ni en aquel primer documento, ni en los dos restantes, aparece de manera diáfana una condena a la violencia de ETA, sino que expresamente se recoge un reparto de roles entre la Izquierda Abertzale y ETA, pues aquel conjunto de formaciones sectoriales se encargaría de las iniciativas de índole político-institucional, en tanto que la organización terrorista sería la que negociaría con el Estado el fin de la violencia que ejerce. Ello constituye una reiteración de los dos planos (político y militar) en que siempre se ha desenvuelto ETA”.

5.- Afirma el autor que como el tribunal no puede probar que Otegi pertenezca a Bateragune, “crea un órgano nuevo, sin nombre, y le resta importancia a que los acusados pertenecieran o no a Bateragune”. Lo que dice la sentencia es que da como hecho probado la existencia de un “órgano o comisión de coordinación y dirección de la Izquierda Abertzale compuesto por los aquí acusados, encargados por ETA de planificar y gestionar la nueva estrategia de acumulación de fuerzas soberanistas tutelada por la mencionada organización terrorista”, sin que se pueda probar que se llame Bateragune. Pero que cumple la misión que ETA le ha encomendado, y así queda probado en autos.

6.- Con independencia del testimonio de un agente del CNI que cita el autor, los textos que la sentencia de la AN considera de la ponencia “Clarificando la fase política y la estrategia” son inequívocos respecto de la subordinación de la izquierda abertzale a ETA, y esa valoración, como la de toda la prueba, le corresponde al tribunal, no al testigo ni al periodista.

7.- Queda probado en la sentencia de la AN que Otegi, “en su calidad de portavoz y corresponsable del grupo extraído de la Izquierda Abertzale” estaba “encargado de elaborar la nueva estrategia de ETA diseñada en diciembre de 2008, donde hacía primar la faceta política sobre la militar, sin abandonar esta última”.

8.- Hay un nuevo elemento de juicio: la confesión que realizaron los 35 acusados de pertenecer a ETA a través de las ilegalizadas Batasuna, PCTV y ANV, por la cual reconocieron su integración en organización terrorista, y que se ha visto corroborada por la prueba testifical que llegó a practicarse en el juicio, que comenzó a celebrarse el 3 de diciembre de 2015, y por la prueba documental. Aunque posterior y no aplicable al juicio de 2011, demuestra de forma palmaria que Batasuna forma parte de la estructura de ETA.

Respecto del voto particular del magistrado Alberto Jorge Barreiro, es vergonzoso que un magistrado del Supremo avale la STC 61/2011, y no diga absolutamente nada del atropello jurídico que supone, al entrar a valorar la prueba practicada con anterioridad, cosa que tiene radicalmente prohibida el TC por ley.

El Tribunal Constitucional no es una última instancia (no es en realidad un “tribunal”), sino un órgano político de control de la legalidad constitucional, sobre todo en lo referente a los derechos fundamentales. Tal y como dice Pérez de Cobos en su voto particular, “la vía de amparo no es una nueva instancia en la que pueden revisarse o alterarse los hechos que han sido tenidos por probados por los órganos judiciales”. Esto lo sabe cualquier estudiante de Derecho.

Como vemos, se trata de una sentencia escandalosa, contraria a toda la jurisprudencia anterior del propio TC y la legalidad vigente. Blanquear a ETA para que nos dejen de matar, supongo. ¿Y qué ganan ellos? Poder.

En todo caso, niego el calificativo a este individuo de “preso político”. Y es que, como escribió Fernando Savater, “¿Quién puede ser llamado «preso político»? Sólo quien ha sido condenado a prisión por realizar actividades políticas ilegales; pero no quien va a la cárcel por cometer cualquier tipo de delito por motivos políticos (…) Difícilmente puede ser llamado «preso político», en cambio, el que asesina, extorsiona, roba, tortura, secuestra, apalea o causa estragos movido por ideas políticas (o por ideas raciales, o por ideas religiosas). La motivación de un delito no basta para calificar de modo excepcional a quien lo comete, salvo psicológicamente: si fuera de otro modo, el que mata a su pareja por celos habría de ser llamado preso pasional, el que asalta un banco o estafa sería un preso codicioso y el que viola a alguien tendría que denominarse preso concupiscente. En todos esos casos se trata de personas que quieren imponer sus deseos a otros o a todos, conculcando los derechos legítimos de los demás y utilizándolos como medios para sus fines”.

Para la siguente entrada abordaré el plano puramente político del asunto, y ya avanzo que no me voy a mantener tan exquisitamente técnico como en esta.