Archivo

Archive for 13 octubre 2016

DOCE DE OCTUBRE: ¿NADA QUE CELEBRAR?

13 octubre, 2016 1 comentario

No me he podido resistir a escribir brevemente unas palabras acerca de las reacciones a la celebración de la fiesta nacional el 12 de octubre. En primer lugar, decir que en mi opinión la fiesta nacional, en consonancia con otros países de nuestro entorno como Francia o EEUU, debería situarse en una fecha significativa para el país, como el 6 de diciembre o el 2 de mayo, mejor que el 12 de octubre, declarada como tal por el régimen franquista en 1958.

Dicho esto, recojo las razones por las cuales la extrema izquierda y los nacionalistas repudian la celebración del 12 de octubre: es una fiesta instituida por Franco; que celebra un estado monárquico; festeja el genocidio de los pueblos indígenas de América y la explotación colonial. Pablo Iglesias dijo que su lugar está “con la gente”, trabajando “en la defensa de los derechos y la justicia social en este país”, y no en celebraciones “comiendo canapés” mientras la ciudadanía sufre. [Pues le recuerdo al señor Pablo Iglesias fue con esmoquin a comer canapés…a la gala de los premios Goya. Debe ser que los canapés de los Goya no hacen sufrir a la gente. Por cierto, ya he descubierto de qué gente habla este señor, y es de la gente que le vota a él.]

De los nacionalistas ni hablo: su objetivo es destruir España, cualquier excusa les sirve, y en ello están mientras se les permita, infringiendo la ley a voluntad, como ha ocurrido hoy en el Ayuntamiento de Badalona. Mientras sean las leyes vigentes las que se infringen, tiene que haber consecuencias, y espero que las haya. Lo más triste es la izquierda que les jalea y les ríe las gracias, no vaya a ser que me llamen facha…Y así nos va.

Sobre el tema de la fiesta instituida por Franco ya he manifestado mi opinión: debería ser otra fecha, pero cambiarla exige consensuarlo entre todos los partidos políticos. Sin embargo, ya que en la actualidad es el 12 de octubre, sí creo que es algo a celebrar el hecho de compartir una misma lengua y cultura 560 millones de hispanohablantes.

El tema del descubrimiento de América es otra cosa. Es de una ignorancia supina propagar estos argumentos.

En primer lugar, la Historia ha progresado mediante la guerra y la conquista. Avergonzarse del descubrimiento de América sería como si los griegos se avergonzaran de las guerras del Peloponeso o los romanos de la guerra de las Galias, o de las guerras púnicas. Los dos grandes imperios a la llegada de los españoles, aztecas e incas, no se caracterizaban por una civilización exquisita: entre los aztecas el canibalismo era parte de la religión oficial y algo institucionalizado; la esclavitud era algo habitual, así como las torturas, los sacrificios humanos y las violaciones.

En segundo lugar, comparativamente, España fue el país colonial que más y mejor se preocupó de los indígenas y de las personas que vivieron allí: España creó 23 universidades (por ninguna Portugal e Inglaterra), leyes protectoras de los indígenas (las Leyes Nuevas en 1542 prohibieron la esclavitud de los indios: en 1547 Carlos I, tras 50 años de existencia de la encomienda, considera que los indios han adquirido el suficiente desarrollo social como para que todos deban ser considerados súbditos de la Corona como el resto de españoles), y varias ciudades (México, Lima, Santa Fe de Bogotá) que podía rivalizar con las más importantes del mundo. El 95% de la población indígena pereció por las enfermedades que llevaron allí los españoles y para los que no tenían defensas. Todas las comparaciones son odiosas, pero los EEUU tienen bastante más de qué avergonzarse en la forma en que colonizaron y exterminaron a los indios norteamericanos: la matanza deliberada de 75 millones de bisontes que constituían su sustento; su exterminio y paulatino arrinconamiento en reservas; y las deplorables condiciones de vida en ellas. Nada que ver con el trato de los indígenas en los territorios españoles, donde eran súbditos de la Corona, que fueron eso sí obligados a asimilar la cultura española, pero donde el propio mestizaje es un síntoma de integración. De hecho, en las Cortes de Cádiz estaban representados lo que no eran colonias españolas, sino territorios de Ultramar. Esta es la lista de los 69 diputados de Ultramar de las Cortes de Cádiz, cada uno de ellos elegido por su provincia correspondiente. Además los indios tenían derecho a la propiedad de las tierras. Igual que al norte del Río Grande, vaya.

En tercer lugar, los que realmente explotaron y marginaron a los indígenas (y en fechas más recientes) fueron los criollos, ya siendo estos países independientes de España. De hecho desde su independencia, las nuevas repúblicas anularon estas leyes y quitaron a las comunidades indígenas las tierras que la Corona Española les había reconocido como propias desde que fueron conquistadas. Solamente un ejemplo, y hay muchos más: el pensamiento antiindio se hizo doctrina oficial en la Argentina del siglo XX, justificando el genocidio, el destierro y el saqueo. En un libro de geografía, aprobado como texto escolar por el Ministerio de Educación, y escrito en 1926 por el profesor Eduardo Acevedo Díaz, se podía leer (…) “La República Argentina no necesita de sus indios. Las razones sentimentales que aconsejan su protección son contrarias a las conveniencias nacionales”. El general De Rosas llevó a cabo un exterminio sistemático de los indígenas de la Patagonia en el siglo XIX. Más adelante, en 1878 el gobierno de Avellaneda, a través del ministro de Guerra, Adolfo Alsina, impulsó una campaña para el aniquilamiento de las comunidades indígenas a través de una guerra ofensiva y sistemática.

En el fondo lo que subyace, aparte de los complejos y la obsesión de la izquierda con la dictadura y con Franco, como ya he comentado en otra ocasión, es el mantra de que Occidente tiene la culpa de todos los males del Tercer Mundo. Y eso perdone usted, pero con matices. Primero, no se puede asimilar el proceso colonizador de los siglos XIX y XX al descubrimiento de América, porque no tiene nada que ver; segundo, hay que analizar la responsabilidad de cada país una vez alcanzada la independencia: en Sudamérica hay Chiles y hay Venezuelas. Y tercero, no se puede hacer un totum revolutum abarcando continentes distintos y épocas separadas por cientos de años, y mucho menos aplicar el sofisma de analizar civilizaciones con siglos de diferencia a los ojos de hoy. Platón, desde ese punto de vista, nos va a parecer en La República que hace apología del nazismo. Y no es eso. No es eso.

Anuncios

LA OPORTUNIDAD PERDIDA (DEL PSOE)

5 octubre, 2016 2 comentarios

Si mi abuelo, fundador de la UGT en Albacete y militante (besterista) del PSOE levantara la cabeza, la volvería a esconder a toda leche.

El PSOE y por extensión Pedro Sánchez han desperdiciado una gran oportunidad de haber cambiado el signo perdedor de las últimas citas electorales. En mi opinión, hubiera sido mucho más inteligente abstenerse en el último momento posible en la sesión de investidura, alegando sentido de Estado, para evitar que el país siga sin Gobierno, que nos caiga una multa de 6.000 millones de euros por no tener presupuestos, permitir que gobernara la lista más votada, y explicar que permitir ese Gobierno no es “apoyar”, “pactar” o “votar” a la derecha, tal y como ha indicado el presidente de Asturias y asimismo de la gestora. Luego las leyes hay que votarlas, y el PP no tiene mayoría, ni siquiera con Ciudadanos. Aunque tenga la mayoría en el Senado, la consecuencia es que sólo va a retrasar que las leyes se aprueben finalmente. Y sobre todo, que una vez comenzada la legislatura, tendría la bota de sus 85 diputados en el cuello del PP para poder forzarle a votar leyes que permitan los consensos tan necesarios para España.

Pero eso ocurriría en un país normal, no en el nuestro.

Tenemos un electorado que funciona por impulsos y emociones, no por razonamientos más o menos elaborados. Y tal y como magistralmente ha descrito mi amigo Antonio Cervero en su serie titulada “Manipulación psicológica y partidos políticos”, el PSOE ha utilizado dos tácticas: lo que Antonio denomina “discurso bastante idiotizante e infantil (el discurso infantil es una estrategia de manipulación ampliamente estudiada que limita el pensamiento) fundamentado en el estereotipo de erigirse como el partido prototipo de izquierda defensor de los trabajadores”; y por otro, “haber configurado una red clientelar de la que depende el sustento de muchas familias. Esto lo podemos ver en Andalucía”. La pérdida paulatina de poder, asociada a los nefastos resultados electorales, y la comida de tostada por parte de Podemos (la gente ha sustituido al pueblo o a los trabajadores) ha generado la debacle en la que están sumidos. Junto con otro elemento no desdeñable: sus franquicias en Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares. País Vasco y Galicia compiten por ser más nacionalistas que los propios nacionalistas. Y eso en Castilla-La Mancha o Aragón, por ejemplo, no ayuda mucho. Por ejemplo, las multas que el Gobierno de Baleares va a imponer a aquellos que no rotulen en catalán, o las empresas que no contraten empleados que hablen catalán. En esto Ciudadanos está siendo un alumno aventajado, diciendo que hay que pasar página en el País Vasco o que en Cataluña “urge una solución política, que para C’s pasa por una reforma de España en la que Catalunya juegue un papel “protagonista” y no de “mero espectador”. Al respecto decir que, según fuentes del PSOE, Pedro Sánchez tenía fijado un acuerdo con Podemos que conllevaba 2 referéndum: secesión de Cataluña y Monarquía.

Acierta el presidente de la gestora Javier Fernández cuando dice que Pedro Sánchez ha podemizado el PSOE. Le falta decir que Zapatero fue el germen del surgimiento de Podemos, y que Nicolás Redondo Terreros ya dijo eso de que si jugamos a ser Podemos, ganará Podemos. En un artículo excelente razona por qué ha sido todo un tremendo error: “A la vez, la abstención condicionada, que no tiene nada que ver con los gobiernos de coalición, habría permitido al PSOE ser el dueño de las llaves de la legislatura, pudiendo acometer las reformas imprescindibles para apuntalar el sistema”.

Se les olvidan varias cosas a los podemitas que llamaron “golpe de Estado antidemocrático” a la dimisión de varios miembros del Comité Federal para provocar la caída de Sánchez: que la democracia tiene sus normas, que los Estatutos son las leyes de los partidos aprobadas por sus afiliados, y como tal deben ser cumplidos; y que los órganos de representación son elegidos por éstos, y deben cumplir con sus competencias estatutariamente reconocidas. Vamos, cosas de primero de democracia.

Carlos Martínez Gorriarán afirma que lo que ha descolocado a la socialdemocracia actual es lo siguiente: “El nuevo bipartidismo o bipolarización política no va a ser entre izquierda y derecha, sino entre “partidos de orden” y “partidos gamberros” (generalmente populistas). Los “partidos de orden” no necesitan tener una ideología clara, ni ser atractivos para sus votantes: su programa es hacer que las cosas importantes funcionen más o menos. Es decir, que los hospitales funcionen, las escuelas abran, el transporte público circule, las pensiones se paguen regularmente, los funcionarios cobren, las empresas puedan trabajar, internet siga creciendo y los cajeros automáticos te den tu dinero (…) Esta polarización ha descolocado a la socialdemocracia en muchos países, y amenaza acabar con el Psoe, que sigue aferrado al viejo paradigma agotado de la distinción izquierda-derecha. El Psoe no ha sabido optar a ser “partido de orden” y no tiene nada que hacer disputando el espacio de los “partidos gamberros” como Podemos, la CUP, ERC o Bildu”.

Discrepo parcialmente de este análisis, porque en la realidad la distinción izquierda-derecha sí que sigue vigente en la cabeza muchísimos votantes a la hora de votar. De hecho, el mantra del “NO” es contra las “políticas de la derecha y los recortes” del PP. Y si Podemos les ha comido la tostada ha sido no por aparecer como “más gamberros”, sino por aparentar ser más defensores de los trabajadores, más “de izquierdas”. Y por supuesto que el hecho de que el PSOE sea el partido más corrupto en cantidad y calidad (tanto por causas abiertas como por millones de euros defraudados) en el mapa de la corrupción en España ayuda y mucho. Pero sí que es cierto que el PSOE tenía dos formas de enfrentarse a eso y ha escogido la peor: intentar ser más podemitas que los podemitas, al igual que en las CCAA nacionalistas ha elegido ser más nacionalista que los propios nacionalistas, con idénticos y desastrosos resultados.

Yo diría que hay una distinción en mi modesta opinión más importante: partidos del sistema y de fuera del sistema. Es decir, los que (aunque alguno se disfrace de antisistema para cazar votos de incautos) son partidarios de mantener el statu quo, blindarlo y aprovecharse de sus prebendas; y aquellos que quieren reformar de raíz el sistema y hacerlo más democrático y limpio. UPyD lo intentó y fue echado por los electores, por los poderes fácticos y también por sus propios errores. Los partidos del sistema no están en contra del Cupo Vasco, ni de una financiación especial para Cataluña, ni de reformar la Justicia, ni de despolitizar el sistema (medios de comunicación públicos, consejos de administración, CGPJ, etc).

Está en la mano del PSOE revertir la situación actual, volviendo a ser un partido nacional, no podemizado como ahora lo está,  y no nacionalista, y limpiar la corrupción que le ahoga. Siempre es jugar un poco a política ficción, pero si Zapatero no hubiera sido secretario general del PSOE, creo que ni Ciudadanos ni UPyD hubieran existido. Porque no hubieran sido necesarios.