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RESPONSABILIDAD POLÍTICA, RESPONSABILIDAD PENAL Y CORRUPCIÓN (I)

8 abril, 2017 2 comentarios

Al hilo de los sucesos de Murcia, que han obligado al presidente de la región Pedro Antonio Sánchez a dimitir por estar investigado (pero no a dejar el acta de diputado), quiero hacer una reflexión sobre un tema que me parece que tiene muchas aristas y que no es sencillo, si se analiza con rigor.

Primero, un poco de Derecho Penal: hay dos fases en el procedimiento, la primera es la de instrucción (en la que un juez A investiga los hechos objeto del procedimiento), y una segunda (el juicio oral) en la que un juez B, si el juez A ha estimado que existen indicios racionales de criminalidad, decide sobre el delito en cuestión. Por lo tanto, en toda la primera fase no se presupone nada sobre la presunta culpabilidad del investigado (antes imputado, tras la reforma operada por la Ley Orgánica 13/2015, de 5 de octubre, de reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal). En definitiva, el investigado es aquella persona a la que se le imputa la comisión de un delito, pero no se trata de juzgar a nadie, sino de investigar su relación con el presunto delito. Si al final de la instrucción el juez A considera que hay indicios racionales de criminalidad contra esa persona, dictará auto de procesamiento y pasaremos a la fase 2 (la del juicio oral), en la que ya no será investigado sino procesado o acusado (en el procedimiento abreviado no existe auto de procesamiento, pero este esquema nos sirve para hacernos una idea cabal).

La responsabilidad política no puede ser la misma que la responsabilidad penal. La primera nace por la confianza depositada en una persona para que desempeñe funciones públicas, ya sea por representación (los diputados frente a sus electores) o por designación (el ministro frente al presidente del Gobierno que le ha nombrado). La segunda se deriva de la legislación penal, que sólo trata de aquellas infracciones especialmente graves y que pueden causar más alarma social.

Me explico: cuando se exigen responsabilidades políticas es, excluyendo el código penal, por un hacer (o un no hacer, o por culpa in vigilando) que implica un error muy grave en la gestión (excluimos por supuesto los delitos contra la Administración Pública de los artículos 404 y ss.), o por mentir. Sin embargo, en otros supuestos estamos ya rozando el reproche jurídico penal, como puede ser la corrupción, el fraude fiscal, o haber realizado cualquier otra conducta recogida como tal en el Código Penal (conducir borracho, maltratar a su mujer, etc.). Hay ejemplos de políticos españoles implicados en todas estas acciones hace no demasiado tiempo.

El ámbito de la responsabilidad política en principio se debe limitar al terreno de la ética o la moral, no al jurídico, pero hay una zona en la que pueden llegar a colisionar. En concreto, vamos a tener tres supuestos: uno, comportamientos excluidos del Código Penal, pero muy reprochables ética o moralmente; dos, hechos que pueden encajar en ilícitos penales; y tres, ilícitos penales que pueden no ser políticamente relevantes.

Vamos con el primer supuesto. Hay una zona que queda fuera de la Ley penal, como es la mentira, los errores de gestión muy graves, y otros comportamientos poco éticos, como, por ejemplo: haber cobrado indebidamente una beca (mientras facturaba como autónomo al partido sin haber solicitado a la Universidad permiso para poder hacerlo); haber creado una sociedad ad hoc a posteriori de la realización de unos “trabajos” por valor de 425.000 euros (que a fecha de hoy seguimos sin saber en qué consistieron) para defraudar a Hacienda; otorgar contratos del Ayuntamiento a tu hermano siendo concejal; y siéndolo tu padre, que los otros 3 miembros de la familia sean adjudicatarios de pisos de protección pública; que un estudiante sin trabajo conocido pague 60.000 euros a tocateja para un piso de VPP, cuando su padre ha sido condenado por las tarjetas black. No hace falta decir nombres.

Casos como éstos, en mi opinión muy poco ejemplares de lo que debe ser un cargo público u orgánico, pueden quedar fuera del Código Penal, pero políticamente es claro que vulneran la confianza depositada en ellos por los votantes o los militantes. La excusa que nos darán estas personas, tanto si no han sido denunciados como si la denuncia no ha prosperado, es que son “inocentes” o que “nadie ha podido demostrar” nada judicialmente. Pero como decíamos al principio, una cosa es la responsabilidad política y otra muy distinta la penal. La primera implica rendición de cuentas del representante o nombrado ante el representado o el que le ha nombrado. Y aquí hay un doble mecanismo de control: por un lado, el colectivo ante el que tienen que rendir cuentas (mecanismo externo), por ejemplo, los electores (no volviendo a votar a esos representantes) o el parlamento (retirando la confianza al presidente del Gobierno mediante una moción de censura, o votando la reprobación de un ministro). Y por otro, un mecanismo interno por parte del propio partido político, que a través de sus estatutos y órganos internos de control obligue al afectado a rendir cuentas o a dejar su cargo.

Veamos el segundo y el tercer supuesto: aquí es donde sí que podemos establecer una norma jurídica que regule el caso en que la responsabilidad política llegue al ámbito penal. Y tenemos que conjugar esa responsabilidad política con la presunción de inocencia, que es un derecho de todos los ciudadanos. Sin embargo, el político no es un ciudadano cualquiera: los artículos 71 y 102 de la Constitución Española establecen un régimen de aforamiento especial para los Diputados y Senadores, por un lado; y para el Gobierno, por el otro. Se pretende de esta manera proteger a los miembros del Gobierno frente a actuaciones que menoscaben las funciones que constitucionalmente se le encomiendan, a través de la utilización abusiva de querellas, confundiendo en muchas ocasiones dos planos distintos, aunque ciertamente no siempre fáciles de deslindar, como son los de la responsabilidad política y la penal. Pero del aforamiento hablaremos otro día, hoy sólo quiero poner de manifiesto que no hablamos de ciudadanos normales, y que su régimen jurídico respecto del artículo 24 CE es distinto.

El punto de equilibrio creo que estaría en apartar al político en el momento del auto de procesamiento y apertura de juicio oral. Hacerlo en el momento de la investigación (antes imputación) da como resultado que haya casos como el del presidente de Murcia, imputado 17 veces sin llegar a juicio oral. El hecho de que el juez instructor estime que hay indicios racionales de criminalidad es lo suficientemente significativo para que políticamente tenga que dimitir. Al respecto señalar que ahora mismo está en trámite una Proposición de Ley Integral de Lucha contra la Corrupción y Protección de los Denunciantes (texto completo aquí y expediente de la iniciativa aquí) promovida por Ciudadanos, en la que en su disposición final primera se insta a modificar la LOREG para “impedir que quienes han sido encausados judicialmente o condenados por su implicación en procesos relacionados con la corrupción, así como por otros delitos castigados con penas graves, puedan formar parte de las listas electorales, y por tanto, concurrir a unas elecciones con el fin de ostentar un mandato representativo”. Además, se establece que sea de aplicación a los cargos electos en ejercicio, de modo que, si uno de ellos fuera encausado judicialmente, pierda su condición por incompatibilidad sobrevenida. Es curioso como este partido ha sido incongruente con lo establecido en la PL, actuando de forma contradictoria con la PL en el caso del presidente de Murcia (del PP) o del alcalde de Granada (del PSOE).

Poner el límite en ser investigado (imputado antes de la reforma) en mi opinión es excesivo. Me viene a la cabeza la querella interpuesta por Rodrigo Tena contra Andrés Herzog en 2015 por espiar a los tránsfugas de UPyD, que se hizo con la intención espuria de que el segundo no pudiera presentarse como candidato a las elecciones al estar imputado. La querella, como no podía ser de otra manera, se terminó archivando (aunque esto ya no salió en la prensa).

En esa PL, además, se delimita la causa de incompatibilidad a (aparte de una lista en la que se incluyen delitos contra el patrimonio, la libertad o el orden público, sedición o terrorismo) “cualesquiera otros delitos dolosos castigados con penas graves o que conlleven inhabilitación o suspensión de cargo público”. Y con esto llegamos al tercer supuesto: ¿cabe un presunto delito que no sea políticamente relevante?

Me resulta difícil a priori pensar en algún caso. Puesto que partimos de la premisa de que a los representantes políticos se les debe presumir un plus de comportamiento ético y ejemplar, y dado que la ley penal protege a la sociedad de las infracciones más graves y reprobables, es complicado buscar un ejemplo de infracción penal que no suponga una infracción a la confianza otorgada por los representados a sus representantes. Habría que estar al caso concreto, pero quizá la comisión de uno de los delitos leves (ya no faltas tras la reforma de la Ley 1/2015) podría ser uno de esos supuestos o no (por ejemplo, perturbación leve del orden en un juzgado).

Para concluir, podemos concluir que la responsabilidad política es algo intrínsecamente distinto de la penal, pero que en algunas ocasiones pueden superponerse. Para esos casos, hasta hace poco estaba convencido que la imputación (actual investigación) era el límite, pero ahora pienso que el punto más justo es la apertura de juicio oral, ya que lo primero puede multiplicar exponencialmente las situaciones injustas y fomentar el “querelleo” gratuito como arma de la lucha política.

Por otra parte, hay un ámbito no penal de la responsabilidad política que coincide con el comportamiento ético y moral exigible a nuestros representantes, que han de ser especialmente escrupuloso, más que el del ciudadano medio. Hay (o debe haber) un doble control, interno (por parte del propio individuo, de su partido a través de sus órganos internos de control y de sus estatutos) y externo (por parte de sus votantes o de aquellos que les han nombrado).

Dejo para una segunda parte determinar de qué hablamos concretamente cuando tratamos el caso del párrafo anterior, aunque no esté perseguido en el Código Penal. Sólo avanzo que la línea puede llegar a ser muy fina, y la legitimidad social tiene algo que ver.

¿QUÉ LE QUEDA A UPyD?

28 octubre, 2015 3 comentarios

Ayer se publicó el Decreto de convocatoria de las elecciones generales del 20 de diciembre. Quizá sean una de las más importantes que afrontamos los españoles en nuestro brevísimo período de democracia.

Si la Historia de España fuera un día de 24 horas (pongamos por ejemplo como fecha desde 1512, con la anexión de Navarra), la democracia llegaría a nuestro país aproximadamente a las diez y diez de la noche. Eso para que nos hagamos una idea del poco tiempo que hemos vivido en democracia, comparativamente con países de nuestro entorno con los que creo que nos debemos comparar (Francia, Gran Bretaña, EEUU). Y eso se nota. Mucho.

El otro día, en el acto de presentación de candidatos, uno de ellos comentaba que en la plataforma Os Oigo le preguntaron “qué le queda a UPyD”. Me parece una pregunta muy pertinente, dada la situación actual. Todo el mundo les da por muertos, encontramos artículos funerarios elogiosos como este, y en España pasa como con la mafia: cuando empiezan a hablar bien de ti, piensa que te quieren asesinar, o que piensan que has fallecido.

UPyD, en mi opinión, nace sobre todo porque hay un vacío. Ninguno de los partidos existentes se preocupa de algunas cuestiones en ese momento no estaban en la agenda política y ahora sí: transparencia; regeneración democrática; reforma de la ley electoral; reforma de la estructura administrativa del Estado; devolución de competencias al Estado de sanidad, educación y justicia; laicidad del Estado. Todas ellas se encuentran en el manifiesto fundacional (2007) y han sido recogidas en cada uno de los programas electorales (esos que no se lee nadie).

En segundo lugar, además de los dichos hay que ir a los hechos. Sobre lo que UPyD ha hecho todos estos años, lo resume muy bien esta conversación extraída del blog de Alex Roa, cuando son los demás los que me explican qué es UPyD. Por encima de todo, lo más destacable es renunciar a cosas cuando se ha tenido la oportunidad de aprovecharse. Porque hablar, de momento, es gratis. Pero otra cosa es hacer cuando se tiene la oportunidad.

Por ejemplo: no estar en los consejos de administración de las cajas de ahorros cuando todos estaban; en los consejos de administración de las televisiones autonómicas; renunciar a los coches oficiales; renunciar a las dietas por ser diputado cunero; renunciar a sobresueldos; renunciar a más de la mitad de su sueldo los vocales vecinos del Ayuntamiento de Madrid para donarlo a servicios sociales municipales; y no tener un solo imputado por corrupción en 8 años. Además de presentar en el Congreso, Asamblea de Madrid y ayuntamientos proposiciones congruentes con su programa electoral para que con el apoyo de los partidos mayoritarios se pudieran sacar adelante. Así ha ocurrido por ejemplo con el préstamo de libros de texto, o la proposición no de ley para tomar medidas contra la pobreza infantil. Por supuesto que aquellas medidas para acabar con duplicidades, privilegios o el aforamiento han sido rechazadas.

Y ahora, respondiendo a la pregunta, ¿qué le queda a UPyD? Pues muchas cosas por hacer, y que si UPyD no obtiene representación en el Congreso de los Diputados, nadie más va a hacer:

  • Sigue siendo vergonzoso el sistema de puertas giratorias por el cual los políticos retirados se les busca acomodo en la empresa privada, ¿a cambio de qué? Nadie quiere acabar con eso, excepto UPyD.
  • El sistema educativo español sigue dando pasos hacia atrás, mientras el paro sigue en cifras descomunales. El programa de UPyD es el más sensato para reconvertir esa situación, aunque algunos hagan malos plagios de última hora.
  • Los políticos siguen teniendo prebendas (aforamientos, sobresueldos, jubilaciones privilegiadas, dietas ilícitas), y nombrando a los jueces que luego les van a juzgar (TSJ, TS y TC). Nadie va a presentar una iniciativa para que los sueldos estén regulados.
  • La corrupción sigue destapando casos en todos los partidos, y no pasa nada.
  • Tenemos en marcha un proceso secesionista, con una declaración institucional de independencia del Parlamento Catalán, por un lado. Por el otro, se ha acordado que el brazo político de la banda terrorista que ha producido más muertes en la Historia de España está presente en las instituciones, a cambio de que nos dejen de matar por el momento, pero sin entregar las armas ni colaborar a esclarecer los asesinatos sin resolver. Y por supuesto sin arrepentirse de nada, y sin condenar el terrorismo, incluso haciendo homenajes a los asesinos. Y no pasa nada.
  • Nadie va a blindar competencias del Estado central (educación, sanidad y justicia), cuya descentralización se ha revelado un desastre (derechos diferentes según el territorio en el que se vive; expedientes médicos dispersos; 17 sistemas educativos; bases de datos no compatibles; deficiencias en la atención de ciudadanos de otras comunidades).
  • Nadie va a luchar contra la corrupción desde las instituciones como UPyD lo ha hecho, y en los tribunales también. El resto sólo se dedica al “y tú más”, o dice una cosa y hace otra.
  • Nadie va a luchar por modificar la ley electoral para que los nacionalistas y el PPSOE no estén sobre representados. IU se comprometió a hacerlo en Andalucía en 2012 y no lo hizo, pese a estar en el Gobierno. Sin embargo UPyD recogió 45.000 firmas para poder presentar esa iniciativa, a pesar de no tener representación parlamentaria. Iniciativa que por supuesto fue rechazada.
  • Nadie va a defender el interés de los españoles, aunque perjudique sus intereses. La reforma de la ley electoral del País Vasco que propuso UPyD y que Ezquer Batua votó en contra (y no fue aprobada) hubiera dejado a UPyD fuera del parlamento Vasco. Sin embargo, fue Ezquer Batua quien se quedó sin representación, y UPyD consiguió un diputado.
  • Nadie va a luchar contra los privilegios de unas regiones frente a otras, el cupo vasco y navarro, y la creación de uno similar para la “singularidad catalana”. En ese enjuague están todos. Nadie va a querer un Estado federal de verdad, donde todos los ciudadanos tengan los mismos derechos y obligaciones, y sean de verdad iguales ante la Ley. Nadie más va a querer reformar la Constitución en ese sentido.
  • UPyD no debe nada a nadie: por lo tanto, no va a estar implicada en enjuagues como eso de crear “un Podemos de derechas”.
  • Nadie va a iniciar acciones judiciales contra la sedición en Cataluña, UPyD sí lo ha hecho, haciendo el trabajo de la Fiscalía General del Estado, presentando una querella ante el TSJ de Cataluña contra los firmantes de este documento. Albert Rivera ni siquiera ha abierto la boca hasta ahora. Rajoy lo ha hecho para decir que mientras él sea presidente la ley (que se ha incumplido cientos de veces) se va a cumplir. Patético. De los demás ni hablo, porque están en la supuesta cosa guay del “derecho a decidir”.

Nadie está libre de hipotecas, todos están hipotecados, excepto UPyD. Por eso nadie puede decir algo y obrar en consecuencia, y nadie lo ha hecho en el pasado. Como por ejemplo el compromiso de que los bancos devuelvan todo lo cobrado por ley debido a las cláusulas suelo de las hipotecas y las preferentes. Eso lo promete el único que ha denunciado a los bancos en los tribunales. Los demás tienen deudas que los bancos han condonado muchísimas veces. Y en esta lista no aparece UPyD. Además que es el único partido al que el Tribunal de Cuentas no ha encontrado nada ilegal ni erróneo. De hecho, es el único que ha puesto a disposición de dicho tribunal 44.000 euros que ha recibido en donaciones anónimas, y por lo tanto ilegales. Eso se produce por gente que de buena fe hace una donación sin indicar sus datos. No quiero ni imaginar la cantidad de dinero que tienen que haber ingresado otros partidos menos escrupulosos, y de las que jamás nos enteraremos.

Después de leer esto, os digo que no hay nada decidido. El día 20 de diciembre las urnas estarán vacías. Y todos nosotros, libremente, las llenaremos mediante nuestra elección voluntaria. Las encuestas no eligen a los diputados, los elige tu voto. Piénsalo. El voto útil es el que hace algo por mí y por mis ciudadanos. A UPyD le queda mucho trabajo, si los ciudadanos quieren.

EL QUE MEJOR CAIGA AL ELECTORADO, UN PROFESOR Y UNA ANÉCDOTA

14 julio, 2015 2 comentarios

Les voy a contar una anécdota y luego les presento a alguien.

Yo estaba en cuarto curso de Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid, y tuvimos el primer examen de Mercantil I. Mi profesor era un chico joven, que trataba de abrirse camino, no se si ya habría terminado el doctorado. Un profesor muy bueno, de los tres mejores que he tenido en cinco años de carrera, si no el mejor. Sabía explicar muy bien el temario, lo dominaba, y era el único de todos los que tuve que lo sintetizaba de forma sensacional. Todavía tengo guardados sus apuntes. Cuando corrigió ese examen, preguntó por dos personas. Una era una chica y el otro era yo. Ambos tuvimos un 8,25. Al final del año obtuve un sobresaliente. Pero lo más importante es que los conceptos básicos que me enseñó entonces aun hoy me sirven.

Hace unos pocos meses, gracias a las redes sociales, contacté con él por twitter. Su nombre es Jesús Alfaro y es catedrático de Derecho Mercantil. Su timeline es muy recomendable, dice o enlaza cosas con mucho sentido y muy interesantes (@jesusalfar). Tiene un blog de Derecho muy bueno, http://derechomercantilespana.blogspot.com.es/

El otro día tuvimos esta conversación acerca de la elección de Andrés Herzog como nuevo portavoz de UPyD:

tweets Alfaro

En efecto, es un tema muy interesante el que sugiere mi antiguo profesor. En su opinión, los partidos deben elegir al candidato favorito de los electores, no de los militantes.

En primer lugar, decir que la Constitución Española exige que la estructura interna y el funcionamiento de los partidos políticos ha de ser democrático (artículo 6 CE), extremo éste que recoge el artículo 7.1 de la Ley de Partidos Políticos: ” La estructura interna y el funcionamiento de los partidos políticos deberán ser democráticos, estableciendo, en todo caso, fórmulas de participación directa de los afiliados en los términos que recojan sus Estatutos, especialmente en los procesos de elección de órgano superior de gobierno del partido”.

Aunque de lo anterior no se deriva la obligación de elegir a los candidatos directamente por los afiliados (lo que denominamos vulgarmente elecciones primarias), sí que es cierto que con la progresiva desafección de los ciudadanos por la política hay una corriente favorable a la elección de los candidatos por primarias. Y es claro que sólo en UPyD se eligen a los candidatos en primarias sin avales.

Es cierto que cabe la posibilidad de que el candidato que elijan los afiliados puede que no sea el más idóneo para el éxito electoral del partido. Al igual que el Gobierno elegido en las urnas puede no ser el más adecuado para solucionar los problemas de los ciudadanos. Pero aquí es donde Jesús Alfaro dice que, cuidado, una cosa son las elecciones “externas” y otra son las “internas”, donde no podemos (o debemos) aplicar las mismas reglas.

Hay un sistema en el que cuadraría lo que indica el señor Alfaro: que se eligiera al portavoz o líder del partido por primarias abiertas a todos los ciudadanos. Ahí es el cuerpo electoral que luego va a votar de verdad el que expresa sus preferencias. Pero tampoco lo tienes seguro, porque como puede votar cualquiera, votan hasta los que no te van a votar nunca sólo por fastidiar, y eligen a un friki como Chikilicuatre.

Así lo hizo el partido socialista francés (no me refiero a lo de elegir a Chikilicuatre, sino a las primarias abiertas para elegir a Hollande; aunque lo de su atractivo sexual no lo acabo de entender…) y lo hizo Podemos con sus primarias por internet, donde hubo votantes registrados como Vikie el Vikingo y Mazinger Z…Con un móvil de prepago ya valía para votar. El tema de elecciones internas es muy serio y complicado, lo sé por propia experiencia todos estos años. Si se quiere hacer en serio y con verdaderas garantías. Aparte que la cosa se puede complicar: que se lo digan a Almunia y a Borrell, un experimento que acabó…con Aznar en el año 2000 con mayoría absoluta. Sobre el tema de las primarias, aquí tenemos una reflexión interesante.

Pues descartadas las primarias, que elija el Consejo de Dirección, que legitimidad democrática tiene, ya que han sido elegidos por los afiliados. Y a ver cómo sé yo quién es el candidato preferido por los potenciales votantes…Tendríamos que tener una encuesta, o varias…Y ya se ha visto cómo se han equivocado con Ciudadanos, que les daban un 20% de intención de voto y se quedaron en un 6%…Incluso sin encuestas, en los tiempos que corren tan volátiles, predecir el comportamiento de los electores respecto de un candidato es complicado. Aznar ha sido presidente del Gobierno durante 8 años, y no encabezaría la lista de los políticos más carismáticos de todos los tiempos. Evidentemente, uno tiene que poner lo mejor que pueda en el cartel. Pero no es tan sencillo saber qué es lo mejor.

Yo le haría un matiz. Un partido político evidentemente mide su éxito por el número de votos que obtiene. Puede tener las mejores propuestas y el mejor programa, pero si no consigue transmitir ese mensaje a los electores, se quedará en un think tank. Que es el riesgo que corre UPyD a fecha de hoy.

Y sin embargo, un partido político no es una fábrica de refrescos, en mi opinión. O dicho de otra forma: si el supuesto candidato mejor valorado por los electores va a destruirlo, cambiarlo de forma que sea irreconocible, o venderlo al mejor postor, el supuesto candidato estrella en mi opinión no es el más adecuado. Un partido como UPyD que nació para cambiar la política en España no debe terminar siendo un partido como los otros, sino que debe forzar a los demás a ser como él. Hay un ingrediente “moral” que estamos perdiendo en el camino. Si no importa que se abandonen los principios fundacionales, las razones por las que nos levantamos del sofá, a cambio de un puñado de votos, y vamos a convertirnos en lo mismo que rechazamos, el supuesto éxito no será tal en mi opinión.

Si para tener éxito electoral tengo que ser el PSOE o Ciudadanos, pues para eso no me hace falta, directamente me voy a esos partidos y ya está. Ah claro, que a lo mejor uso el mío como un trampolín para ponerme en alguno de los otros en primera fila…Como creo que no es directamente el tema de nuestra conversación, aquí tiene información y aquí también, si desea ampliar, aunque le supongo informado. Por cierto, le recomiendo este blog de mi amigo Antonio Cervero, su serie de cinco entradas sobre manipulación psicológica y partidos políticos es muy buena. Hágame caso y eche un vistazo. Seguro que se le ocurren ejemplos.

Pero me estoy desviando del asunto. Con su afirmación damos por hecho que lo verdaderamente importante es el cabeza de cartel, y lo atractivo que sea éste para su potencial electorado. Pues mire, casi estoy por darle la razón. Pienso en los dos partidos “emergentes” (lo entrecomillo porque me hace mucha gracia el término, por lo de la emergencia) y veo que han obtenido resultados muy buenos a base de sacar al carismático líder hasta en la sopa. No conozco ningún partido que haya llevado en su propio logotipo el careto de su amado líder PI, o por el otro bando que en el pueblo más recóndito en las municipales el cartel electoral lleve la foto del señor Rivera, y no el del candidato local. Hubo un momento que pensé que Albert tenía el don de la ubicuidad, porque se presentaba a alcalde en toda España.

Y es que al final en esto de la política me metí para intentar cambiar las cosas, pero de verdad, no de boquilla. Aparte del matiz de que se ha elegido a la dirección del partido en este Congreso Extraordinario, no al candidato a las próximas elecciones generales (que tendrá que elegirse posteriormente), ha habido siempre un debate sobre si es conveniente admitir o buscar paracaidistas. En su momento se habló de si José María Fidalgo podría encabezar la lista al Ayuntamiento de Madrid en las autonómicas de 2011, por ejemplo.

Yo siempre he sido contrario a ese tipo de prácticas. Si no hubiera donde elegir…Pero teniendo mucha gente bien preparada, que sabe hablar en público, que ha trabajado duro para el partido, me parece muy injusto traer a alguien por su presunto tirón mediático. Me vienen a la cabeza personajes como el juez Garzón, Miguel Sebastián, César Antonio Molina, Manuel Pizarro. El caso de Manuela Carmena es uno de los escasos supuestos de éxito. Y aun siendo positivo en cuanto a réditos electorales a primera vista, a medio-largo plazo creo que no es positivo. Y en UPyD lo hemos comprobado.

Para finalizar, querría decir que en este Congreso Extraordinario se elegía mucho más que el Consejo de Dirección (que no el candidato a presidente del Gobierno, que eso tocará luego). Se elegía un modelo de partido, de política, y si me apura, hasta de forma de intentar conseguir las cosas. Y soy un ingenuo y pienso que no todo vale. El otro día me decía usted que hay decorados del Oeste que duran 50 años. Y tiene razón, pero no con mi voto ni con mi ayuda.

Gracias por la sugerencia, me lo he pasado pipa.

ANALIZANDO EL FENÓMENO PODEMOS (SEGUNDA PARTE)

Continuando con el artículo anterior, vamos a seguir intentando sacar algunas conclusiones del fenómeno Podemos.

Junto con los dos factores que destacaba en el anterior post, frustración e irresponsabilidad sobre los propios actos y el discurso simple y directo, hay otros factores que creo que han posibilitado el éxito de Podemos.

Uno de ellos ha sido la televisión. Aunque no ha sido solo eso, sí que ha sido muy importante el hecho de que el portavoz de Podemos, Pablo Iglesias Turrión, haya estado participando como contertulio y/o invitado en varias cadenas de TV (La Sexta, Intereconomía, 13 TV, Cope). La prueba de su importancia es la medición del voto CERA, es decir, de aquellos españoles residentes en el extranjero, donde  no se pueden ver esas cadenas de TV, si no es por internet.

Si observamos la diferencia de votos entre IU y Podemos en el escrutinio general y el escrutinio de voto CERA, veremos que en los lugares donde se ha podido ver la TV, Podemos obtiene resultados muy superiores. Sin embargo, en el voto CERA IU obtiene muchos más votos. Por ejemplo, en Madrid Podemos obtuvo en el escrutinio general 252.529 votos, e IU 234.667; en el voto CERA en la misma provincia, IU se impuso por casi el doble de votos, 650 contra 362.

IU gana a Podemos en el voto CERA en todas las provincias, en algunas incluso con diferencias del doble o más (Murcia, 54 a 15; Sevilla, 72 a 43; Albacete 15 a 7; Castellón, 26 a 6). Especialmente revelador es el caso de Asturias, feudo tradicional de IU, donde en el voto CERA IU gana 166 a 56, y sin embargo en el escrutinio general Podemos supera a IU (51.778 votos contra 48.985).

La conclusión es que la presencia televisiva del líder de Podemos ha sido un factor clave en la consecución de 1.245.000 votos en cuatro meses. Pero este hecho hay que ponerlo en contexto con otro, que es la previa existencia de lo que yo llamo el cóctel ideológico izquierda + desafección + cabreo ciudadano.

Me explico. Por un lado, está el sesgo hacia la izquierda de una gran parte de la población, en mayor o menor grado, y lo que comentaba en el otro post de la receta “los mercados-los bancos-los ricos-los políticos”. Mientras tradicionalmente ese pensamiento confluía en votantes de IU, desde el inicio de la crisis el incremento de la desafección hacia la política ha ido generando un caldo de cultivo de rechazo a todo lo que suene a política tradicional. Esto, junto con el fenómeno del 15m, ha creado un nicho de potenciales votantes, depositarios del “no nos representan” y “todos son iguales”, que en efecto no se entendían representados por ninguna de las fuerzas parlamentarias. Estaban esperando que surgiera un partido que, por un lado, tuviera la izquierda en su ADN, como el propio Pablo Iglesias reconoce tener; y por otro, diferente a todos los anteriores, como es Podemos, formado por personas que no se habían dedicado antes a la política (con lo que carecen del pecado original); son jóvenes en su mayoría (menores de 40 e incluso de 30 años), con lo cual cumplen con el tópico tan de moda de “dejar paso a gente nueva” o la “renovación”; y con una estructura teóricamente asamblearia, formado por un esquema reticular, no piramidal, con el Círculo como nivel básico de organización, y con una amplia autonomía de acción política dentro de su ámbito. Como decía mi abuela, se ha juntado el hambre con las ganas de comer.

Por eso, aunque IU ha mejorado sus resultados, gran parte de sus potenciales votantes se han decantado por Podemos. Han conseguido que mucha gente perciba a IU como parte de “la casta”. Quien nos iba a decir que IU iba a sonar “viejo”. Cayo Lara o Willy Meyer al lado de Monedero o Pablo Iglesias parecen Winston Churchill (es un decir). Por supuesto que una extraordinaria política de comunicación por parte de Podemos ha ayudado a resaltar esto entre los votantes. Y añadamos el cabreo ciudadano con los políticos como disparador del voto.

El último factor que quiero analizar aquí es la falta de análisis crítico. Se puede coincidir en la identificación de los males (corrupción, nepotismo, falta de transparencia, aumento de la desigualdad social, ausencia de medidas contra la crisis, etc). Pero el votante sensato, además de identificar los problemas, comprueba las soluciones que proponen aquellos a quienes tiene intención de votar. O dicho de otra forma, se lee el programa electoral y lo entiende, antes de decir que está de acuerdo con su voto.

Para ilustrar esto, a continuación reproduzco una serie de comentarios de personas que reconocen haber votado a Podemos o simpatizan con este partido sacados de foros y redes sociales de internet. Los transcribo literalmente, mis disculpas por las faltas de ortografía:

Ya es hora de poner gente diferente al mando de este país. a que hay que tenerle miedo? si los que están ahora no les importamos, nos desprecian y nos miran por encima del hombro. Vivimos en una dictadura impuesta por una falsa democracia.

El triunfo de podemos es el triunfo de la gente ilusionada que desde los círculos hemos trabajado en una campaña sin medios y hemos intentado transmitir esa ilusión a los allegados. El trabajo ha dado su fruto.

Para todos los que me preguntan si nos hemos leído el programa de Podemos, sí que nos lo hemos leído, y además es un programa hecho por EL PUEBLO.

A pesar de pequeñas “alegrías” como la de PODEMOS, no hay que olvidar que en la “cosa” la ultraderecha ha ganado las elecciones…

La clave del exito esta en dar la cara. En la papeleta de Podemos aparecia la cara de Pablo Iglesias. Pero en las papeletas del resto de partidos, no aparecia la cara de Cañete, Valenciano y cia… se les habra caido de la vergüenza que son y representan.

hola a todos quiero quiero decir ante todo que podemos es la unica solucion para el embroyo en el q nos hemos metido , podemos es verdad que tiene una campaña radical pero es lo que le hace falta a este pais despues de tanta corrupcion y derechismo con el que convivimos a grandes problemas grandes soluciones y mejor ahora hace falta un comunista e. europa despues de tanta derecha y ahora extrema derecha animo a todos y votemos a PODEMOS. , votemos a la solucion

en cuanto a la deuda no se refieren a dejar e pagarla como muchos piensan , todo lo contraria s refiere a hacer una verdadera auditoria y averiguar cul esla verdadera deuda ilegitima y no lque hayanpuesto de as. lo que m da verguenza esque em dictaduras o gobiernos totalitarios y no e un pais democratico. pero ha dado resultado en la mayoria de ellos han bajado la deuda. y la brecha entre ricos y pobres. y en cuanto al tema de la deuda no se refiere a no pagarla como algunos piensan ( si esto ocurriera la economia y el pais se irian a la mierda x asi decirlo ) se refiere a hacer como dios manada una auditoria sobre cual es la verdadera deuda ilegitima y no lo que hayan aportado de mas que bastante hay que pagra ya ,y me da verguenza precisamemte que funcione en paises con dicatduras y gobiernos totalitarios y no en. paises como este que se supone que es una demoracia

Es fácil “dejarse lavar el cerebro” por Pablo Iglesias, cuando además de un discurso de sentido común, resulta que como ciudadano anónimo Podemos te da la oportunidad de votar en primarias a los candidatos que quieres que se presenten a las elecciones, de proponer el programa electoral en asamblea y de votarlo. Es decir cuando como ciudadano de a pie, un partido cuenta contigo y te consulta, es normal que lo quieras votar. Pues estás votando lo que tu has elegido no el paquete que alguien ha elaborado para tí (pero sin ti). Cambian los tiempos y llega la democracia participativa.

Podemos y la izquierda es proeuropeista, pero a favor de una Europa social fuerte, y contraria a una Europa de los mercados que gobierna tiránicamente a los ciudadanos como encajes de su rompecabezas. Las ideas trasnochadas son las de los neoliberales, la Troika de Merkel y las de los malos patriotas de la derecha que venden nuestra nación a pedacitos

Es un error común, reducir la victoria de Podemos a la figura de Pablo Iglesias. Pero hay que buscar la respuesta en que es un movimiento social convertido a partido. Los mismos votantes son los que han podido elaborar el programa y escoger a sus representantes. En las tertulias que citas Pablo se enfrentaba por lo general a seis tipos de extrema derecha que arremetian con todo, y no solo salía victorioso, si no que animaba y ganaba votos con su discurso.

¿Mucho menos utópico era cargarse la sanidad y la educación pública, cambiar la constitución en una noche, subir el IVA 3 veces, regalarle el dinero público a los bancos, mantener una ley hipotecaria con clausulas abusivas, recortar la libertad de manifestación, subir la edad de jubilación, una amnistia fiscal, recortar el salario mínimo interprofesional, subir la cuota de autónomos, reformar la ley del aborto, asumir una ley que saca a los criminales de la carcel, abaratar el despido? Las propuestas de Podemos son de sentido común, lo que pasa que nos estamos malacostumbrando a que nos maltraten, y eso esta noche ha dado la vuelta.

Claro que si… ya está bien de que la casta política encabezada por el PPSOE se siga creyendo que todos los ciudadanos somos imbéciles… ya está bien… de que la casta siga haciendo su pantomima diaria de enfrentamiento pactado pensando que nos van a seguir manejando como marionetas… ya está bien… de privilegios, de mentir ya sin ningún tipo de miramiento… de que se crean los más listos… de que sólo cada 4 años nos tomen por idiotas contándonos en campaña las mismas cosas del contrario que han hecho ellos mismos… ya está bien… Por suerte, parece que se ve una pequeña luz en el despertar de la ciudadanía… y esperemos que continúe con mucha más fuerza en futuras elecciones..

Yo en estas elecciones votaré a PODEMOS. ¿Por qué? Primero porque el fundador de este movimiento, Pablo Iglesias, dices las COSAS CLARAS. Tal vez, sea demasiado honesto para un país que está lleno de tanto sinvergüenza, por lo que para muchos “su diálogo es demagogo”… En este país, la derecha casposa, todo lo que no le gusta escuchar, es demagogo, así que pasando de ellos. Además, realizaron unas primarias, en las que CUALQUIER ciudadano se podía presentar como candidato al eurodiputado. Fueron los propios ciudadanos los que, con sus votos, eligieron a los candidatos. Luego elaboraron el PROGRAMA ELECTORAL, mediante las propuestas de TODOS los que quisieran aportar sus ideas. Y por último, una financiación mediante el crowdfunding, donde cada persona puede aportar su granito de arena (Las cuentas con todo el dinero donado y en lo que se ha gastado, está disponible en la web de Podemos, ¿Publicarían sus cuentas los partidos grandes? Además, se han comprometido a cobrar 1.900 euros como eurodiputados (de los 8.000 mil que cobrarían, donando el resto a causas sociales o al partido) y de viajar en turista (algo que hacemos tú y yo), no como hacen el resto de eurodiputados. De los eurodiputados españoles que nos representan en Europa, solo 4 votaron a favor de viajar el turista, el resto (el 85% votó en contra).

Para finalizar, quisiera transcribir su respuesta a una pregunta en inglés en la rueda de prensa que ha dado hoy 5 de junio y que revela para mí el verdadero rostro de Podemos (y lo transcribo literalmente, perdón por el inglés), en el minuto 46:40:

“We are not a noisy minority, because we are not an organization with the will of be the solution of the problem. We just want to be a space of participation for the people, and we will like to be a part, to be an element to the creation of a new political majority in our country. We are not the solution, we are just a tool in order to create this new situation”.

Es decir, nosotros no estamos aquí para solucionar los problemas, sino para que la gente participe. De flipar.