Archivo

Posts Tagged ‘corrupción’

RESPONSABILIDAD POLÍTICA, RESPONSABILIDAD PENAL Y CORRUPCIÓN (II)

18 abril, 2017 1 comentario

Siguiendo con la entrada anterior, llegamos al punto de definir qué es la corrupción o la falta de ética. Mi querido amigo Jaime Berenguer afirma que es un problema de élites y que no somos genéticamente corruptos: “¿Cómo se explica que el 95% afirme que la corrupción está extendida en España, un 63% considere que le afecta a su vida cotidiana pero que sólo el 8% la haya experimentado en el último año y que un mínimo 2% asegure haber pagado por un servicio público en este mismo periodo?”.

Discrepo con Jaime, en el sentido de que creo: primero, que a los electores la corrupción les da igual (UPyD, el único partido que ha luchado contra ella, está fuera del parlamento; el PP, el primer partido político imputado en España por corrupción, ha sido el más votado; el caso de Brunete es palmario); y segundo, que el límite es una línea muy fina. El problema es dónde trazar la línea. ¿Es corrupción viajar gratis a ver la final de la Champions, colocar a familiares y amigos, tratar de evadir impuestos de forma burda y fraudulenta, no bajarse del coche oficial, pagar gastos del partido con dinero para asistentes locales del Parlamento Europeo o de la cuenta de gastos del grupo municipal? ¿Es corrupción que los diputados cuneros sigan cobrando dietas teniendo piso en Madrid, o que un vocal vecino del Ayuntamiento de Madrid se lleve 1.000 euros al mes por acudir a un pleno, compatibles con su actividad profesional? ¿Es corrupción haber recibido 272.000 euros de un Gobierno extranjero a través de un paraíso fiscal un líder de un partido político español?

Creo que entre los electores españoles existe la conciencia de que todos roban, y puestos a eso, pues mejor que roben los míos. El contra argumento con que te suelen contestar los hunos es que los hotros roban más y mejor, o que llevan muchos más años haciéndolo.

Mi padre tenía un amigo que luchó en la División Azul y me contó dos anécdotas de Agustín Muñoz Grandes, que son significativas respecto de lo que estoy tratando de explicar. En cierta ocasión, volvió de viaje de madrugada, y al pasar por cierta sala de fiestas, vio muchos coches oficiales aparcados en la puerta. Se bajó y les dijo a los chóferes: ¿saben ustedes quién soy? Pues cojan los coches y cada uno a su casa o al parque móvil, pero ya. Y al que les pregunte mañana le dicen que sin más les mandó a dormir el general Muñoz Grandes. En otro momento, mandó al parque móvil al chófer de la mujer de un alto mando que estaba haciendo la compra con el coche oficial.

En primer lugar, en mi experiencia el problema es que todos los ejemplos anteriores, que en mayor o menor grado van desde la falta de ética a la corrupción más descarada, tienen plena legitimación social. Los vocales vecinos de UPyD en la legislatura de 2011 tuvieron que soportar cómo los vocales de los demás partidos les llamaban gilipollas por renunciar a la cantidad que excedía de 400 euros mensuales y donarlo para el Ayuntamiento de Madrid a fines sociales.

En segundo lugar, unido este factor está la falta de sentido de propiedad de los ciudadanos del dinero publico, y como dijo la ministra “Pixi” “estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie”. Desgraciadamente, casi nadie es consciente cuando dice que no ha hecho la declaración de la renta que la ha venido haciendo en doce (o catorce) cómodos plazos; por lo mismo, no se da cuenta de que con ese mismo dinero que “no ha pagado” se hacen los presupuestos generales del Estado. Y casi nadie se preocupa de buscar en qué se ha gastado su dinero.

Por último, la corrupción o la falta de ética se utilizan únicamente como arma política contra el adversario: se silencia lo propio y se amplifica lo ajeno, con la colaboración de la prensa amiga. Y como el pueblo soberano ya es receptivo a este esquema de cosas (inconscientemente ya omite lo propio y sólo tiene ojos para lo ajeno), la corrupción se siembra en terreno ya abonado.

En mi experiencia, como regla general, si nadie mira, la gente se mete el dinero en el bolsillo. Hay excepciones, por supuesto, pero conozco muchos casos de primera mano que afirman lo contrario, y a todos los niveles (desde la política municipal a las comunidades de vecinos). Por eso en España no hay máquinas para que abras, cojas el periódico y dejes el dinero voluntariamente. Y si a eso le unimos la falta de cultura democrática respecto del dinero público, más el sectarismo, que nos invade desde nuestra más tierna infancia democrática, pues el cóctel es tremendo.

La solución: deslegitimar socialmente la falta de ética, y establecer mecanismos eficaces de lucha contra la corrupción (autobuses no, por favor), que estén fuera del control de los partidos políticos. Una tarea hercúlea para…¿los próximos 500 años?

Posdata: UPyD llevó a Rato al banquillo, Podemos a un autobús, el electorado ha preferido que Rato esté en un autobús a que esté en el banquillo. El pueblo es soberano.

RESPONSABILIDAD POLÍTICA, RESPONSABILIDAD PENAL Y CORRUPCIÓN (I)

8 abril, 2017 2 comentarios

Al hilo de los sucesos de Murcia, que han obligado al presidente de la región Pedro Antonio Sánchez a dimitir por estar investigado (pero no a dejar el acta de diputado), quiero hacer una reflexión sobre un tema que me parece que tiene muchas aristas y que no es sencillo, si se analiza con rigor.

Primero, un poco de Derecho Penal: hay dos fases en el procedimiento, la primera es la de instrucción (en la que un juez A investiga los hechos objeto del procedimiento), y una segunda (el juicio oral) en la que un juez B, si el juez A ha estimado que existen indicios racionales de criminalidad, decide sobre el delito en cuestión. Por lo tanto, en toda la primera fase no se presupone nada sobre la presunta culpabilidad del investigado (antes imputado, tras la reforma operada por la Ley Orgánica 13/2015, de 5 de octubre, de reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal). En definitiva, el investigado es aquella persona a la que se le imputa la comisión de un delito, pero no se trata de juzgar a nadie, sino de investigar su relación con el presunto delito. Si al final de la instrucción el juez A considera que hay indicios racionales de criminalidad contra esa persona, dictará auto de procesamiento y pasaremos a la fase 2 (la del juicio oral), en la que ya no será investigado sino procesado o acusado (en el procedimiento abreviado no existe auto de procesamiento, pero este esquema nos sirve para hacernos una idea cabal).

La responsabilidad política no puede ser la misma que la responsabilidad penal. La primera nace por la confianza depositada en una persona para que desempeñe funciones públicas, ya sea por representación (los diputados frente a sus electores) o por designación (el ministro frente al presidente del Gobierno que le ha nombrado). La segunda se deriva de la legislación penal, que sólo trata de aquellas infracciones especialmente graves y que pueden causar más alarma social.

Me explico: cuando se exigen responsabilidades políticas es, excluyendo el código penal, por un hacer (o un no hacer, o por culpa in vigilando) que implica un error muy grave en la gestión (excluimos por supuesto los delitos contra la Administración Pública de los artículos 404 y ss.), o por mentir. Sin embargo, en otros supuestos estamos ya rozando el reproche jurídico penal, como puede ser la corrupción, el fraude fiscal, o haber realizado cualquier otra conducta recogida como tal en el Código Penal (conducir borracho, maltratar a su mujer, etc.). Hay ejemplos de políticos españoles implicados en todas estas acciones hace no demasiado tiempo.

El ámbito de la responsabilidad política en principio se debe limitar al terreno de la ética o la moral, no al jurídico, pero hay una zona en la que pueden llegar a colisionar. En concreto, vamos a tener tres supuestos: uno, comportamientos excluidos del Código Penal, pero muy reprochables ética o moralmente; dos, hechos que pueden encajar en ilícitos penales; y tres, ilícitos penales que pueden no ser políticamente relevantes.

Vamos con el primer supuesto. Hay una zona que queda fuera de la Ley penal, como es la mentira, los errores de gestión muy graves, y otros comportamientos poco éticos, como, por ejemplo: haber cobrado indebidamente una beca (mientras facturaba como autónomo al partido sin haber solicitado a la Universidad permiso para poder hacerlo); haber creado una sociedad ad hoc a posteriori de la realización de unos “trabajos” por valor de 425.000 euros (que a fecha de hoy seguimos sin saber en qué consistieron) para defraudar a Hacienda; otorgar contratos del Ayuntamiento a tu hermano siendo concejal; y siéndolo tu padre, que los otros 3 miembros de la familia sean adjudicatarios de pisos de protección pública; que un estudiante sin trabajo conocido pague 60.000 euros a tocateja para un piso de VPP, cuando su padre ha sido condenado por las tarjetas black. No hace falta decir nombres.

Casos como éstos, en mi opinión muy poco ejemplares de lo que debe ser un cargo público u orgánico, pueden quedar fuera del Código Penal, pero políticamente es claro que vulneran la confianza depositada en ellos por los votantes o los militantes. La excusa que nos darán estas personas, tanto si no han sido denunciados como si la denuncia no ha prosperado, es que son “inocentes” o que “nadie ha podido demostrar” nada judicialmente. Pero como decíamos al principio, una cosa es la responsabilidad política y otra muy distinta la penal. La primera implica rendición de cuentas del representante o nombrado ante el representado o el que le ha nombrado. Y aquí hay un doble mecanismo de control: por un lado, el colectivo ante el que tienen que rendir cuentas (mecanismo externo), por ejemplo, los electores (no volviendo a votar a esos representantes) o el parlamento (retirando la confianza al presidente del Gobierno mediante una moción de censura, o votando la reprobación de un ministro). Y por otro, un mecanismo interno por parte del propio partido político, que a través de sus estatutos y órganos internos de control obligue al afectado a rendir cuentas o a dejar su cargo.

Veamos el segundo y el tercer supuesto: aquí es donde sí que podemos establecer una norma jurídica que regule el caso en que la responsabilidad política llegue al ámbito penal. Y tenemos que conjugar esa responsabilidad política con la presunción de inocencia, que es un derecho de todos los ciudadanos. Sin embargo, el político no es un ciudadano cualquiera: los artículos 71 y 102 de la Constitución Española establecen un régimen de aforamiento especial para los Diputados y Senadores, por un lado; y para el Gobierno, por el otro. Se pretende de esta manera proteger a los miembros del Gobierno frente a actuaciones que menoscaben las funciones que constitucionalmente se le encomiendan, a través de la utilización abusiva de querellas, confundiendo en muchas ocasiones dos planos distintos, aunque ciertamente no siempre fáciles de deslindar, como son los de la responsabilidad política y la penal. Pero del aforamiento hablaremos otro día, hoy sólo quiero poner de manifiesto que no hablamos de ciudadanos normales, y que su régimen jurídico respecto del artículo 24 CE es distinto.

El punto de equilibrio creo que estaría en apartar al político en el momento del auto de procesamiento y apertura de juicio oral. Hacerlo en el momento de la investigación (antes imputación) da como resultado que haya casos como el del presidente de Murcia, imputado 17 veces sin llegar a juicio oral. El hecho de que el juez instructor estime que hay indicios racionales de criminalidad es lo suficientemente significativo para que políticamente tenga que dimitir. Al respecto señalar que ahora mismo está en trámite una Proposición de Ley Integral de Lucha contra la Corrupción y Protección de los Denunciantes (texto completo aquí y expediente de la iniciativa aquí) promovida por Ciudadanos, en la que en su disposición final primera se insta a modificar la LOREG para “impedir que quienes han sido encausados judicialmente o condenados por su implicación en procesos relacionados con la corrupción, así como por otros delitos castigados con penas graves, puedan formar parte de las listas electorales, y por tanto, concurrir a unas elecciones con el fin de ostentar un mandato representativo”. Además, se establece que sea de aplicación a los cargos electos en ejercicio, de modo que, si uno de ellos fuera encausado judicialmente, pierda su condición por incompatibilidad sobrevenida. Es curioso como este partido ha sido incongruente con lo establecido en la PL, actuando de forma contradictoria con la PL en el caso del presidente de Murcia (del PP) o del alcalde de Granada (del PSOE).

Poner el límite en ser investigado (imputado antes de la reforma) en mi opinión es excesivo. Me viene a la cabeza la querella interpuesta por Rodrigo Tena contra Andrés Herzog en 2015 por espiar a los tránsfugas de UPyD, que se hizo con la intención espuria de que el segundo no pudiera presentarse como candidato a las elecciones al estar imputado. La querella, como no podía ser de otra manera, se terminó archivando (aunque esto ya no salió en la prensa).

En esa PL, además, se delimita la causa de incompatibilidad a (aparte de una lista en la que se incluyen delitos contra el patrimonio, la libertad o el orden público, sedición o terrorismo) “cualesquiera otros delitos dolosos castigados con penas graves o que conlleven inhabilitación o suspensión de cargo público”. Y con esto llegamos al tercer supuesto: ¿cabe un presunto delito que no sea políticamente relevante?

Me resulta difícil a priori pensar en algún caso. Puesto que partimos de la premisa de que a los representantes políticos se les debe presumir un plus de comportamiento ético y ejemplar, y dado que la ley penal protege a la sociedad de las infracciones más graves y reprobables, es complicado buscar un ejemplo de infracción penal que no suponga una infracción a la confianza otorgada por los representados a sus representantes. Habría que estar al caso concreto, pero quizá la comisión de uno de los delitos leves (ya no faltas tras la reforma de la Ley 1/2015) podría ser uno de esos supuestos o no (por ejemplo, perturbación leve del orden en un juzgado).

Para concluir, podemos concluir que la responsabilidad política es algo intrínsecamente distinto de la penal, pero que en algunas ocasiones pueden superponerse. Para esos casos, hasta hace poco estaba convencido que la imputación (actual investigación) era el límite, pero ahora pienso que el punto más justo es la apertura de juicio oral, ya que lo primero puede multiplicar exponencialmente las situaciones injustas y fomentar el “querelleo” gratuito como arma de la lucha política.

Por otra parte, hay un ámbito no penal de la responsabilidad política que coincide con el comportamiento ético y moral exigible a nuestros representantes, que han de ser especialmente escrupuloso, más que el del ciudadano medio. Hay (o debe haber) un doble control, interno (por parte del propio individuo, de su partido a través de sus órganos internos de control y de sus estatutos) y externo (por parte de sus votantes o de aquellos que les han nombrado).

Dejo para una segunda parte determinar de qué hablamos concretamente cuando tratamos el caso del párrafo anterior, aunque no esté perseguido en el Código Penal. Sólo avanzo que la línea puede llegar a ser muy fina, y la legitimidad social tiene algo que ver.

NIÑOS, JURAMENTOS, TRÁNSFUGAS Y CORRUPTOS

14 enero, 2016 6 comentarios

El martes pasado, mientras hacía mi trabajo del máster, tuve la tele puesta con la retransmisión del canal 24 horas de la sesión constitutiva del Congreso de los Diputados. Y de los hechos allí acontecidos y los comentarios posteriores en las redes sociales, saco la conclusión que si la fauna que puebla el parlamento se parece más a España, pues es para salir corriendo.

Primero vamos con los tránsfugas: Nacho Prendes, Fernando Maura, Irene Lozano, Toni Cantó, todos dentro del Congreso. Conclusión: los ciudadanos premian el transfuguismo, no hay la menor duda. Especialmente sangrante es el caso del prenda Prendes, un auténtico sinvergüenza por cosas como estas, y que aun encima es premiado por sus brillantes acciones con una secretaría en la mesa del Congreso de los Diputados por ese partido que viene a regenerar la vida política.

Y qué decir de Irene Lozano, de la que podría contar anécdotas suculentas que demuestran su modestia y su humildad: abucheada en Getafe, escondida en la campaña electoral por el PSOE, comentaban que no daba el perfil.

No se pierdan este video de Toni Cantó donde llamaba tránsfuga a la número 1 de la lista en la que él ha ido de número 2.  A él “le costaría hacer una cosa así”, según sus propias palabras. Pues le ha costado poco. A su colega no la admitieron allí porque no la perdonan el “querido Paco”. Tuvo que buscar el puestín un poco más lejos, y la consecuencia es que Eduardo Madina se ha quedado fuera del Congreso. Que yo recuerde nunca se han recogido firmas para que un diputado del propio partido dimita.

Vamos con más. Pasamos al apartado niño. Argumento: llevo a mi bebé de 6 meses al Congreso para visibilizar a todas las madres que no pueden conciliar la vida laboral con la familiar. Respuesta: ¿este hecho ayuda en algo a que las madres puedan conciliar? ¿No será mejor proponer medidas y reformas legislativas para que se pueda conciliar? ¿No será mejor proponer medidas para acabar con la cultura calientasillas o con esos horarios partidos con dos o tres horas para comer? (ni que fuera una comida vikinga). ¿Y por qué ella y no un hombre? ¿No sería mucho más ejemplar que para variar un hombre se hiciera cargo de su hijo? ¿Para qué creo que ha servido? Para que estemos hablando de ello y esta señora salga en todos los telediarios. De hecho me hizo mucha gracia el resbalón de Ada Colau en twitter cuando le dijeron lo que había pasado, pero no que era su compañera de Podemos, observen:

Esto es lo que retuiteó antes de saber quién era la autora. Y la segunda imagen es lo que puso después de saberlo:

Colau

Una chica escribió en Facebook algo que me dio la clave: qué bonito ver a Carolina Bescansa con su niño, y a la primera diputada negra de la Historia de España, ¿no es algo precioso? Como dice Santiago González hablando de su libro Lágrimas socialdemócratas: “Nunca como en estos siete años se ha sustituido en la política la acción de los gobernantes por la declaración de sus buenas intenciones, la ética de la responsabilidad por el enunciado de las convicciones, los hechos por las palabras y la realidad por la invocación del ideal. Lágrimas  socialdemócratas es la crónica de una impostación sentimental. No deben confundirse con las de cocodrilo, sino, en todo caso, con las perlas cultivadas. Para obtener unas buenas lágrimas socialdemócratas se mete una arenilla en un ojo progresista y se deja que la anatomía haga su tarea. Las lágrimas serán tan artificiosas como las perlas cultivadas”.

Es decir, lo importante no es tomar medidas para solucionar los problemas, sino hacer una bonita exhibición sentimental. Como las lágrimas del líder en el minuto 1:47 a la salida de la sesión inagural del Congreso, o en el acto de cierre de campaña electoral. Llenar las urnas de sonrisas.

Otra conclusión es que a la gente le da igual la corrupción. Bueno, no le da igual, vota a los corruptos y no vota a los que luchan contra la corrupción. La prueba, UPyD obtuvo menos votos (153.000) que el total de los afectados por las preferentes de Bankia, que van a recuperar su dinero gracias a las acciones judiciales de este partido político. Ya ocurrió que en Brunete en 2015: el alcalde del PP trató de comprar a la concejala de UPyD, y en las elecciones municipales esta concejala no volvió a salir elegida, y el alcalde corrupto ganó por mayoría absoluta. El PP de Bárcenas y el PSOE de los ERES han obtenido 213 de los 350 escaños.

La anécdota divertida fue la del diputado Gómez de la Serna, escondido detrás de una columna del Congreso. Alguien decía con razón que es triste que se hable más del niño de la señora Bescansa o de las rastas de un diputado de Podemos que de este señor. No deja de tener gracia que Celia Villalobos (no había otro candidato mejor para ser vicepresidenta del Congreso…) acusó al diputado de Podemos Alberto Rodríguez de no llevar limpias las rastas, y la respuesta no se hizo esperar:

rastas

Esto es Españistán. Yo ya no sé si la noticia de que alguien dejó un bote de champú contra los piojos en el escaño de Alberto Rodríguez es cierta o es una broma.

Y termino con los juramentos. Una cosa tan sencilla como jurar o prometer acatar la Constitución, que es de cajón, porque eres diputado elegido por los electores por causa de ella, se convierte en un circo, como no puede ser de otra forma en este país. La colección de coletillas es de traca. Cuéntenle a cualquier extranjero que en la jura del Senado una diputada, al preguntarle el presidente si jura, contesta en euskera, y Pío García Escudero le responde amablemente que hoy no hay traductores, y que por favor haga el favor de usar el castellano, si es tan amable, señoría. Mi amigo Gary (canadiense) ha tenido que flipar.

El ganador para mi es este de Errejón, lean el texto despacio que no tiene desperdicio:

errejon

Aunque Tania Sánchez (no me voy a Podemos, punto, no vamos a entrar en Podemos, punto, segundo 52) no defrauda y consigue un honroso segundo puesto con la frase “Prometo acatar la Constitución y trabajar para cambiarla, para que Madrid vuelva a ser la capital de la igualdad y de la fraternidad”. Glorioso. Ya les dije en la entrada anterior que la cursilería es la que ha cambiado de bando.

Bueno, y dejo fuera la llegada en bicicleta desde la puerta del Sol al Congreso de López de Uralde de Equo (unos cinco minutos cuesta abajo de dura pedalada, luego le pondrían oxígeno, supongo), o la llegada con banda de música de Compromís. Dicen que lo primero es un gesto “positivo” en favor de la movilidad sostenible. Todo son “gestos”, “visualizaciones”, “guiños”. Yo como ciudadano quiero que solucionen los problemas, si quiero ver gestos me voy al teatro. Aquí, señores, se les ha elegido para trabajar y hacer política, y tratar de solucionar los problemas de los españoles, no para posturear. Para eso quedo con mi amigo al que llamamos el Postu, que lo hacer mejor, por algo tiene ese mote.

Alberto Garzón, ¿sabes lo que te digo? Que eres un soso al lado de todos estos.

 Para finalizar esta ristra de tweets, dejo uno de mi amigo Jaime Berenguer, que resume estupendamente la situación:

Berenguer

Saquen las palomitas, que esta legislatura va a ser muy divertida.

¿QUÉ LE QUEDA A UPyD?

28 octubre, 2015 3 comentarios

Ayer se publicó el Decreto de convocatoria de las elecciones generales del 20 de diciembre. Quizá sean una de las más importantes que afrontamos los españoles en nuestro brevísimo período de democracia.

Si la Historia de España fuera un día de 24 horas (pongamos por ejemplo como fecha desde 1512, con la anexión de Navarra), la democracia llegaría a nuestro país aproximadamente a las diez y diez de la noche. Eso para que nos hagamos una idea del poco tiempo que hemos vivido en democracia, comparativamente con países de nuestro entorno con los que creo que nos debemos comparar (Francia, Gran Bretaña, EEUU). Y eso se nota. Mucho.

El otro día, en el acto de presentación de candidatos, uno de ellos comentaba que en la plataforma Os Oigo le preguntaron “qué le queda a UPyD”. Me parece una pregunta muy pertinente, dada la situación actual. Todo el mundo les da por muertos, encontramos artículos funerarios elogiosos como este, y en España pasa como con la mafia: cuando empiezan a hablar bien de ti, piensa que te quieren asesinar, o que piensan que has fallecido.

UPyD, en mi opinión, nace sobre todo porque hay un vacío. Ninguno de los partidos existentes se preocupa de algunas cuestiones en ese momento no estaban en la agenda política y ahora sí: transparencia; regeneración democrática; reforma de la ley electoral; reforma de la estructura administrativa del Estado; devolución de competencias al Estado de sanidad, educación y justicia; laicidad del Estado. Todas ellas se encuentran en el manifiesto fundacional (2007) y han sido recogidas en cada uno de los programas electorales (esos que no se lee nadie).

En segundo lugar, además de los dichos hay que ir a los hechos. Sobre lo que UPyD ha hecho todos estos años, lo resume muy bien esta conversación extraída del blog de Alex Roa, cuando son los demás los que me explican qué es UPyD. Por encima de todo, lo más destacable es renunciar a cosas cuando se ha tenido la oportunidad de aprovecharse. Porque hablar, de momento, es gratis. Pero otra cosa es hacer cuando se tiene la oportunidad.

Por ejemplo: no estar en los consejos de administración de las cajas de ahorros cuando todos estaban; en los consejos de administración de las televisiones autonómicas; renunciar a los coches oficiales; renunciar a las dietas por ser diputado cunero; renunciar a sobresueldos; renunciar a más de la mitad de su sueldo los vocales vecinos del Ayuntamiento de Madrid para donarlo a servicios sociales municipales; y no tener un solo imputado por corrupción en 8 años. Además de presentar en el Congreso, Asamblea de Madrid y ayuntamientos proposiciones congruentes con su programa electoral para que con el apoyo de los partidos mayoritarios se pudieran sacar adelante. Así ha ocurrido por ejemplo con el préstamo de libros de texto, o la proposición no de ley para tomar medidas contra la pobreza infantil. Por supuesto que aquellas medidas para acabar con duplicidades, privilegios o el aforamiento han sido rechazadas.

Y ahora, respondiendo a la pregunta, ¿qué le queda a UPyD? Pues muchas cosas por hacer, y que si UPyD no obtiene representación en el Congreso de los Diputados, nadie más va a hacer:

  • Sigue siendo vergonzoso el sistema de puertas giratorias por el cual los políticos retirados se les busca acomodo en la empresa privada, ¿a cambio de qué? Nadie quiere acabar con eso, excepto UPyD.
  • El sistema educativo español sigue dando pasos hacia atrás, mientras el paro sigue en cifras descomunales. El programa de UPyD es el más sensato para reconvertir esa situación, aunque algunos hagan malos plagios de última hora.
  • Los políticos siguen teniendo prebendas (aforamientos, sobresueldos, jubilaciones privilegiadas, dietas ilícitas), y nombrando a los jueces que luego les van a juzgar (TSJ, TS y TC). Nadie va a presentar una iniciativa para que los sueldos estén regulados.
  • La corrupción sigue destapando casos en todos los partidos, y no pasa nada.
  • Tenemos en marcha un proceso secesionista, con una declaración institucional de independencia del Parlamento Catalán, por un lado. Por el otro, se ha acordado que el brazo político de la banda terrorista que ha producido más muertes en la Historia de España está presente en las instituciones, a cambio de que nos dejen de matar por el momento, pero sin entregar las armas ni colaborar a esclarecer los asesinatos sin resolver. Y por supuesto sin arrepentirse de nada, y sin condenar el terrorismo, incluso haciendo homenajes a los asesinos. Y no pasa nada.
  • Nadie va a blindar competencias del Estado central (educación, sanidad y justicia), cuya descentralización se ha revelado un desastre (derechos diferentes según el territorio en el que se vive; expedientes médicos dispersos; 17 sistemas educativos; bases de datos no compatibles; deficiencias en la atención de ciudadanos de otras comunidades).
  • Nadie va a luchar contra la corrupción desde las instituciones como UPyD lo ha hecho, y en los tribunales también. El resto sólo se dedica al “y tú más”, o dice una cosa y hace otra.
  • Nadie va a luchar por modificar la ley electoral para que los nacionalistas y el PPSOE no estén sobre representados. IU se comprometió a hacerlo en Andalucía en 2012 y no lo hizo, pese a estar en el Gobierno. Sin embargo UPyD recogió 45.000 firmas para poder presentar esa iniciativa, a pesar de no tener representación parlamentaria. Iniciativa que por supuesto fue rechazada.
  • Nadie va a defender el interés de los españoles, aunque perjudique sus intereses. La reforma de la ley electoral del País Vasco que propuso UPyD y que Ezquer Batua votó en contra (y no fue aprobada) hubiera dejado a UPyD fuera del parlamento Vasco. Sin embargo, fue Ezquer Batua quien se quedó sin representación, y UPyD consiguió un diputado.
  • Nadie va a luchar contra los privilegios de unas regiones frente a otras, el cupo vasco y navarro, y la creación de uno similar para la “singularidad catalana”. En ese enjuague están todos. Nadie va a querer un Estado federal de verdad, donde todos los ciudadanos tengan los mismos derechos y obligaciones, y sean de verdad iguales ante la Ley. Nadie más va a querer reformar la Constitución en ese sentido.
  • UPyD no debe nada a nadie: por lo tanto, no va a estar implicada en enjuagues como eso de crear “un Podemos de derechas”.
  • Nadie va a iniciar acciones judiciales contra la sedición en Cataluña, UPyD sí lo ha hecho, haciendo el trabajo de la Fiscalía General del Estado, presentando una querella ante el TSJ de Cataluña contra los firmantes de este documento. Albert Rivera ni siquiera ha abierto la boca hasta ahora. Rajoy lo ha hecho para decir que mientras él sea presidente la ley (que se ha incumplido cientos de veces) se va a cumplir. Patético. De los demás ni hablo, porque están en la supuesta cosa guay del “derecho a decidir”.

Nadie está libre de hipotecas, todos están hipotecados, excepto UPyD. Por eso nadie puede decir algo y obrar en consecuencia, y nadie lo ha hecho en el pasado. Como por ejemplo el compromiso de que los bancos devuelvan todo lo cobrado por ley debido a las cláusulas suelo de las hipotecas y las preferentes. Eso lo promete el único que ha denunciado a los bancos en los tribunales. Los demás tienen deudas que los bancos han condonado muchísimas veces. Y en esta lista no aparece UPyD. Además que es el único partido al que el Tribunal de Cuentas no ha encontrado nada ilegal ni erróneo. De hecho, es el único que ha puesto a disposición de dicho tribunal 44.000 euros que ha recibido en donaciones anónimas, y por lo tanto ilegales. Eso se produce por gente que de buena fe hace una donación sin indicar sus datos. No quiero ni imaginar la cantidad de dinero que tienen que haber ingresado otros partidos menos escrupulosos, y de las que jamás nos enteraremos.

Después de leer esto, os digo que no hay nada decidido. El día 20 de diciembre las urnas estarán vacías. Y todos nosotros, libremente, las llenaremos mediante nuestra elección voluntaria. Las encuestas no eligen a los diputados, los elige tu voto. Piénsalo. El voto útil es el que hace algo por mí y por mis ciudadanos. A UPyD le queda mucho trabajo, si los ciudadanos quieren.

Y SI AL FINAL TODO ESTO SE VA A LA MIERDA

16 marzo, 2015 6 comentarios

Recuerdo un día en el que estaba con mi amigo Jaime, hace unos años ya. Y tuvimos una conversación en la que decíamos hablando de UPyD cuántos años le das a esto. Y pensábamos que cinco años como mucho; que luego, como cualquier organización formada por personas, nos convertiríamos en algo parecido a los demás partidos. Ya no merecería la pena y nos iríamos a casa, contentos por haberlo intentado. Y podríamos decirle a nuestros hijos que un día intentamos cambiar la inercia cainita y miserable de este país.

Han pasado esos 5 años. Y mira por donde como profetas no tenemos futuro. En efecto, si lo que predicen las encuestas se confirma, puede que nos acabemos yendo a casa, como decíamos. Pero no por la razón que pensábamos.

No nos hemos convertido en un partido como los demás: al contrario, seguimos sin tener un solo corrupto, ni un solo imputado; hemos gastado nuestro dinero denunciando la corrupción en los tribunales. Seguimos proponiendo en las instituciones aquello que llevamos en las resoluciones políticas del II Congreso y en los respectivos programas electorales. Es decir, hacemos lo que decimos, no como los demás, que prometen una cosa y hacen la contraria al poco tiempo.

Tenemos nuestras cuentas publicadas y los sueldos de nuestros cargos públicos desde hace mucho tiempo. Hemos introducido en el vocabulario político palabras que antes había que buscar en el diccionario, porque nadie las usaba: transparencia, regeneración democrática, derecho a la información, reforma electoral.

Los ciudadanos pueden hacernos propuestas libremente: puedes hacernos una pregunta para llevarla al Congreso y hacérsela al Gobierno. Hay un día en el que puedes hablar con tu diputado o tu concejal sin cita previa, el UPyDía.

Frente a todo esto, tenemos los dos grandes cada vez menos grandes: Gurtel, ERES, Bárcenas, cursos de formación, áticos y tranvías, tarjetas Black. Y aparte de la corrupción, un sistema de organización del Estado caro, ineficaz, injusto y creador de redes clientelares que fomentan el voto cautivo, y que ninguno de los dos piensa cambiar. Una ley electoral que les favorece y que tampoco van a modificar.

Enfrente tenemos a los dos outsiders, aspirantes a colocarse en lugar de. Unos y otros han demostrado que lo que les importa es el poder. Todavía no gobiernan, pero ya han dado síntomas inequívocos, para todo el que no sea ciego y quiera ver más allá de los cantos de sirena de los medios de comunicación afines a cada cual, de que su única aspiración es colocarse en el lugar del grande de su cuerda.

Uno con una financiación más que sospechosamente ilegal, proveniente de un país extranjero, cuyos principales líderes han cometido fraudes de mayor o menor calibre, a saber: contratar de forma ilegal según su estatus de profesor titular, crear una empresa para contabilizar facturas de tres años antes, que no sabemos en concepto de qué corresponden, aparte de defraudar a Hacienda y tener que hacer una declaración complementaria para evitar los intereses de demora. Otro de ellos cobrando una beca suculenta sin dar palo al agua por ello e incumpliendo su contrato con la connivencia de su rector. Donar parte del sueldo por considerarlo excesivo está muy bien, los vocales vecinos de UPyD lo hacen (estando algunos en el paro), pero donar tu sueldo a tu propia productora, eso muy elegante no es que parezca…Por no hablar de dedicar el dinero que el Parlamento Europeo les proporciona para pagar asistentes locales a abrir sedes del partido por toda España. A ver cómo le van a echar en cara a UGT que haya pagado carteles y material del sindicato con el dinero de las tarjetas black…Y eso sin entrar en el programa mutante, que va cambiando con el paso de los días, y que según el sitio donde hable contiene cosas distintas.

Pese a todo esto se están merendando al que fue el tercer partido, porque en la tele dan muy bien, y por eso tan español de acudir en auxilio del vencedor.

El otro era un partido con más años que el mío. No sacaba votos fuera de Cataluña, pero dentro mantenía su presencia dignamente. Cometieron algunos errores, como ir con un partido de extrema derecha a las Elecciones Europeas de 2009. Pero después conocieron a su gurú. Y este les dio la fórmula mágica para crecer: fagocitar partidos “independientes”. El resultado: como muestra un botón, Andalucía. Lógicamente los casos de corrupción empezaron a aflorar, ellos se defienden diciendo que no son miembros de su partido. O sea, lo son a la hora de contar cargos públicos o de ir en sus listas electorales, pero cuando les imputan o les meten en la cárcel son “independientes”. Y al que es miembro le recolocan de asesor en Europa. Pero eso sí, venden su mercancía envuelta en papel couché. Y decir esto la gente no lo ve bien, a ver si les dejáis en paz, que no hacéis más que meteros con ellos, seguro que por envidia de lo guapo que es su líder, y lo bien que le va en las encuestas.

Pues sí, hemos cometido errores, especialmente desde las elecciones europeas. Y nunca hemos conseguido que nuestro mensaje llegue en profundidad a la gente. Pero si todas las comparaciones son odiosas, esta no aguanta ni cinco minutos.

Me decía un chico que conocí el otro día y con el que comenté todo esto con unas cervezas de por medio que si no me sentía frustrado. Pues sí que me siento frustrado.

Y si al final todo esto se va a la mierda, pues nos iremos a casa. Como hablaba con mi amigo Dani el otro día, nos dedicaremos a lo nuestro, a cuidar de nosotros y de nuestros seres queridos, y que del país se preocupe otro. Más tristes, pero más sabios. Por suerte me he podido ganar la vida muy bien hasta ahora, y no debo dinero ni favores a nadie.

Eso sí, no estamos derrotados, y pese a las amenazas chulescas de un ministro de este Gobierno (“os aplastaremos como a una nuez”) que ya se están cumpliendo, lucharemos hasta el final. Y la última palabra, por suerte, la sigues teniendo tú que has llegado hasta aquí.

Malcolm X dijo esto en su famoso discurso “El voto o la bala”: “Este es el año en que todos los políticos blancos volverán a meterse en la llamada comunidad de la gente de color para engañarnos y sacarnos unos cuantos votos. El año en que todos los bribones políticos blancos volverán a meterse en la llamada comunidad de gente de color con sus falsas promesas, alimentando nuestras esperanzas para luego defraudarlas con sus trucos y sus traiciones, con promesas falsas que no tienen intención de cumplir”.

La decisión es nuestra. Y también la responsabilidad. ¿Estamos preparados?