CAPILLAS, TETAS Y PADRESNUESTROS


Con los últimos acontecimientos, como el padrenuestro sui generis de Dolors Miquel patrocinado por Ada Colau, ambas denunciadas ante la Fiscalía, y los venideros, como la apertura de juicio oral contra la portavoz del Ayuntamiento de Madrid Rita Maestre por irrumpir en la capilla de la Universidad Complutense de Madrid gritando “arderéis como en el 36” o “contra el Vaticano, poder clitoriano”, y enseñando las tetas (parece ser según su propio testimonio que solamente en sujetador), uno está leyendo cosas sobre libertad religiosa y libertad de expresión, y siente que debe hacer algunas puntualizaciones.

Trataré de hablar en serio sobre el tema, desde el punto de vista de un agnóstico convencido (si esto no es un oxímoron…), y al que ambos sucesos le producen vergüenza ajena.

En primer lugar, el marco legal. En la Constitución Española se define el Estado como “aconfesional”, cuando dice en el artículo 16.3 que “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”.

Es decir, hay que aclarar en primer lugar que no estamos en un Estado laico, sino aconfesional. Estoy en profundo desacuerdo, pero es nuestra constitución. Es por ese punto que existe el Concordato con la Santa Sede y se imparte religión en los centros educativos públicos, y por el que existe el artículo 525 del Código Penal, que veremos después.

Recomiendo leer a este respecto el comentario del artículo 16 que viene en la página web del Congreso.

Sobre los términos laicidad y laicismo y su presunta diferencia, decir que sólo la segunda palabra está recogida en el DRAE, y que yo no comparto que sean conceptos diferentes.

Vamos con el Código Penal. Tsevan Rabtan hace una disección sensacional de los artículos que establecen delitos relacionados con la libertad religiosa en su blog. Se refiere del 522 al 526, ambos inclusive. Resumiendo los tipos penales (los textos completos están en el enlace anterior), se prohíbe:

  • Artículo 522: impedir practicar ritos religiosos o asistir a los mismos; obligar a participar en ellos.
  • Artículo 523: impedir, interrumpir o perturbar manifestaciones o ceremonias religiosas (similar al 514 sobre el derecho de reunión).
  • Artículo 524: actos de profanación en lugares destinados al culto o en ceremonias religiosas (ese “o” es muy importante, como veremos después).
  • Artículo 526: profanar, alterar o destruir tumbas u otros monumentos funerarios.

Creo que no admite discursión ninguno de ellos. El 524 protege que una persona pueda practicar su religión en el lugar destinado a ello; en realidad, como dice Rabtan, “no comprendo que la gente considere lícito que la protesta dentro del lugar de culto no sea delito. Es como hacerla en el local de una asociación o en el salón de tu casa. Y la profanación dentro del lugar de culto en mi opinión siempre supone una perturbación por vía de hecho”.

En segundo lugar, lo que debería ser, más allá de la legislación vigente. El artículo que chirría es el 525:

  1. Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican.
  2. En las mismas penas incurrirán los que hagan públicamente escarnio, de palabra o por escrito, de quienes no profesan religión o creencia alguna.

Esto es un disparate (y mucho más el número dos, que parece estar puesto para compensar absurdamente a los no creyentes), y más propio de un Estado confesional. Porque como dice muy bien Tsevan Rabtan, “el derecho penal solo debe proteger a las personas, no debe proteger las creencias de las personas”. Contrariamente a lo que se suele decir, no todas las opiniones o las ideas son respetables. Las que son respetables son las personas. 

Pero la existencia de este artículo puede venir fundamentada en el tercer párrafo del artículo 16 de la Constitución cuando dice “los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española”. De hecho, es curioso que no haya un artículo equivalente para quienes hagan escarnio de otra ideología política en vez de una confesión religiosa. Ofender los sentimientos de un cristiano es delito, pero no de un comunista o un liberal, por ejemplo.

En un Estado laico, la libertad religiosa debe pertenecer al ámbito privado de las personas, y tener un carácter negativo: es decir, se debe proteger que nadie pueda impedir su ejercicio a los ciudadanos. Pero el escarnio o la blasfemia no deben ser protegidas en un Estado laico. El padrenuestro de Colau es de muy mal gusto, pero el mal gusto no debería delinquir.

Un Estado laico no sería antirreligioso, sino que permitiría cualquier culto con el límite del orden público y las demás leyes, pero separando la religión del Estado. Estoy totalmente de acuerdo con las cinco tesis sobre el laicismo enunciadas por Fernando Savater:

1) Cada iglesia está protegida de las otras, y debe tratar a las demás como quiere que la traten a ella.

2) En la sociedad laica tienen acogida las creencias religiosas en cuanto derecho de quienes las asumen, pero no como deber que pueda imponerse a nadie.

3) Las religiones pueden decretar para orientar a sus creyentes qué conductas son pecado, pero no están facultadas para establecer qué debe o no ser considerado legalmente delito, y a la inversa.

4) En la escuela pública sólo puede resultar aceptable como enseñanza lo verificable (es decir, aquello que recibe el apoyo de la realidad científicamente contrastada en el momento actual) y lo civilmente establecido como válido para todos (los derechos fundamentales de la persona constitucionalmente protegidos), no lo inverificable que aceptan como auténtico ciertas almas piadosas o las obligaciones morales fundadas en algún credo particular.

5) La originalidad del cristianismo ha sido precisamente dar paso al vaciamiento secular de lo sagrado (el cristianismo como la religión para salir de las religiones, según ha explicado Marcel Gauchet), separando a Dios del César y a la fe de la legitimación estatal, es decir, ofreciendo cauce precisamente a la sociedad laica en la que hoy podemos ya vivir.

En el caso concreto de Rita Maestre, su presunta conducta puede caber en la tipificación establecida por el artículo 524 (ya que no es necesario que se esté llevando a cabo en el momento de los hechos una ceremonia religiosa, el “o” que vimos más arriba), que en mi opinión no es incompatible con un Estado laico. Pero no olvidemos que si su conducta encaja en el Código Penal lo tiene que decidir un juez: el juez de instrucción ha decidido solamente que hay indicios suficientes de criminalidad para la apertura de juicio oral, pero no que es culpable, lo que tendrá que probarse en el acto del juicio.

Al hilo de este caso, Ignacio Escolar escribió en twitter lo siguiente: “Países donde protestar en tetas en una capilla te puede llevar a la cárcel: la Rusia de Putin, la España de Rajoy”. Tsevan Rabtan nuevamente indicó al respecto que la ley es igual en la Francia de Hollande (el país laico por excelencia en mi opinión), la Alemania de Merkel y la Noruega de Erna Solberg, así como añado yo en la Italia de Renzi.

Por otro lado, se plantea la cuestión de si tiene que haber una capilla en una Universidad pública. Aunque es un tema discutible, creo que su existencia es posible en un Estado laico (si no se sufraga con dinero público), ya que una cosa es que se enseñe religión en la Universidad, y otra distinta es que haya un lugar de culto, al que nadie obliga a asistir.

Para concluir, y por referirnos a los dos casos mencionados al principio, el padrenuestro de Colau puede ser constitutivo de un delito tipificado en el artículo 525 del CP, pero yo sinceramente creo que ese artículo no debería existir. La ordinariez no debe ser delito.

Por otro lado, la actuación de Rita Maestre puede ser constitutiva de un delito tipificado en el artículo 524, que sí que tendría cabida en un Estado laico.

Como en otros casos, la Constitución se queda a medio camino, en este caso entre un Estado laico y uno confesional. Que en su momento fuera la mejor opción no es óbice para que se pueda avanzar hacia un verdadero estado laico y en consecuencia se modificara la legislación al respecto, incluida la revisión del Concordato. Esa revisión debería realizarse sin maniqueísmo, sin odios, con objetividad, y calculando por ejemplo los fondos y recursos que tendría que aportar el Estado en el caso de que desapareciera la enseñanza católica o la labor de asistencia social que realiza la Iglesia, y qué parte cubre la casilla de la declaración de la renta.

O sea, que esa revisión la haga otro país, que aquí estamos yendo lenta pero seguramente otra vez hacia las dos Españas del 36. Y ahí sí que arderemos todos.

P.D: parece ser según los testimonios del juicio de Rita Maestre que sí que había gente rezando en la capilla cuando se produjeron los hechos. Con lo cual la importancia del “o” del artículo 524 disminuye a la luz de los acontecimientos.

Por otra parte, el hecho de recoger firmas para que Rita Maestre sea declarada inocente es lamentable: si esos hechos se prueban ciertos, lo que hay una infracción clara del Código Penal, y esta señora, como todo hijo de vecino, tendrá que apechugar con las consecuencias de sus actos. Que recojan firmas, sí, pero para modificar el Código Penal, no para presionar a los jueces. Falta de cultura democrática (otra vez más).

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  1. 18 febrero, 2016 en 20:45

    Me ha gustado mucho este hilo suyo, Don Josejazz. Desde el principio hasta el final. A mí también me gustaría un Estado Laico, ( y eso que, a pesar de estar fuera de la Iglesia y ser de los “malos”, cada vez quealgo me sale bien, suelo darles la propina que pueda a Cáritas, a La Casa de la Virgen, a las Hermanitas que dan de comer a la gente sin preguntar ni hacerles rezar ). Y estoy muy de acuerdo con los cinco puntos de Savater.

    Pero cuando lo de Charlie Hebdo, nunca dije lo de “Je suis Charlie”, porque , tanto las caricaturas anti Mahoma, como las anti Papa, anti Virgen, etc que les encantaba publicar me parecían una ordinariez, y muy poco graciosas. Igual que no me gustan las palabrotas ni las blasfemias. Y me parecería muy bien que esas ordinarieces, y esos insultos, tuvieran un castigo económico importante a base de multas y sanciones .
    Lo mismo que los equipos de futbol y los estadios que permitieran los silbidos y los abucheos a la Bandera y a nuestros símbolos y nuestras instituciones. Y que esas multas las tuvieran que pagar los culpables, no los contribuyentes. Pero lo de la cárcel me parece un poco fuerte. Eso no significa que apruebe el terrorismo Islamista, ni que al Islam, por miedo,se le dé un trato especial. A los terroristas, el hecho de que lo sean por motivos religiosos, políticos o de raza, me parece un agravante, y deberían estar en la cárcel ellos, y los que los financian y les mandan actuar.
    Bueno, no le doy más la lata.
    Hasta pronto, espero

  2. 18 febrero, 2016 en 20:59

    Antes era yo también. Aunque me hubieran puesto un recuadrito verde, en vez de rosa… En La Argos no consigo escribir. ¡En fin !

  3. 19 febrero, 2016 en 9:47

    Sólo quería puntualizar : Rita Maestre tendrá mi mismo apellido, pero no tiene ningún parentesco conmigo . Yo sé lo que es tener responsabilidad, desde los doce años, y siempre la he asumido , como he asumido mis equivocaciones, y nunca se me ha caído ni medio anillo por ello. Que soy vieja, y carca, pero nunca he sido “pija”, aunque intentase siempre ser una Señora.

  4. 19 febrero, 2016 en 12:05

    Cualquiera que la conozca un poco no tendrá la más mínima duda al respecto. Y de carca nada, es usted toda una señora. Gracias por venir por aquí.

  5. 19 febrero, 2016 en 14:41

    Lo del artículo 525 sí Hay algo que me sorprende

  6. 19 febrero, 2016 en 14:46

    Discupas por el comentario anterior: cortado e incompleto.
    Quería decir:
    Lo del artículo 525 sí me parece que hay que corregirlo. Lo primero, porque lo de las ofensas incluso tiene un grado de subjetividad tremendo. Yo me puedo sentir ofendido por algo que a otros no les puede parecer una ofensa. Qué sé yo. Imagine usted un chiste sobre algún tema religioso. Nada sangrante. Pero luego llega alguien y le dice que es un ataque a su religión. Ya la tenemos liada.

    Y hay algo que me sorprende en una de las noticias adjuntas. Esa que dice que Podemos está recogiendo firmas para que se declare inocente a Maestre. ¿Ese es el concepto de independencia de la Justicia que tiene ese partido?
    ¿Y qué pasaría si votantes del PP recogieran firmas para que se declare inocente a alguno de sus políticos imputados por corrupción? ¿En ese caso no bramarían desde “Postureemos”? Pues el caso es idéntico: una persona a quien se juzga por un delito tipificado en el Código Penal. Ni más ni menos.

    Un saludo

  7. 19 febrero, 2016 en 19:27

    Totalmente de acuerdo una vez más. Las firmas en todo caso se tendrían que recoger para llevarlas al Parlamento (iniciativa legislativa popular) y derogar los artículos que no nos gusten del CP. Pero es la falta de cultura democrática que nos aqueja. Y la falta de la otra cultura también.Mucho título universitario, pero como decía mi abuela, la berza en Carrión,

    Gracias por su comentario.

  1. 2 marzo, 2017 en 20:51

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