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GENIO, LOCURA Y CREATIVIDAD


La otra tarde estuve en la feria del libro con unos amigos y tuve la ocasión de conocer personalmente a Vicente Torres. Posteriormente disfrutamos de una buena tertulia en una terracita, junto con mi naranja entera y una buena amiga. Y surgió un tema de discursión fascinante, al hilo de la película Whiplash: ¿qué criterios tenemos para considerar a alguien un genio?

Vicente sostenía que Velázquez lo es, y yo discrepé de forma poco reflexiva, lo reconozco. Y él decía que si para considerar a alguien un genio tiene que estar un poco loco.

Le prometí reflexionar sobre el tema y ponerlo por escrito, y aquí está.

Voy a partir de un concepto clásico de genio, como es el de Kant en La Crítica del juicio o Crítica de la facultad de juzgar, para posteriormente introducir aquellas notas distintivas que en mi opinión deben estar presentes en aquellas personas a las que tildamos de genios.

Para Kant el genio es capacidad espiritual innata mediante la cual la naturaleza da regla al arte. Es un movimiento libre orientado a la explotación de este talento natural.

El genio está compuesto de dos características: la imaginación y el entendimiento. La primera la define como facultad de conocer productiva, poderosa en la creación de otra naturaleza sacada de la verdadera que la materia nos da. Mediante la imaginación elevamos experiencias de otro modo con sabor a banal, transformándolas con la ayuda de las ideas de la razón.

Kant establece que el genio sólo puede pertenecer al arte, nunca a la ciencia. No vamos a entrar a debatir esta cuestión, ya que por razón de hablar de un tema que creo dominar me voy a centrar en el terreno musical, y concretamente en el jazz o en el rock.

La palabra genio, en su origen latino, no se refiere a cualidades espirituales especiales, sino a “la fuerza vital de lo vivo” (Nullum magnum ingenium sine mixtura dementiae: El mito del genio y la locura, Julio Romero). L a raíz latina gen, de la que derivan ingenium y gingnere, remite a la capacidad creadora en lo material. En una posterior extensión de su primitivo significado, la palabra genius se aplicaba a la plenitud de facultades intelectuales y creativas.

Creo que llegados a este punto tenemos una primera característica que el genio en mi humilde opinión debe poseer necesariamente: la creatividad artística.

Aquí distinguiríamos al genio del artista o del artesano. Esta distinción la hace Larry Shiner en su libro La Invención del Arte: Una Historia Cultural: el artista responde más a su originalidad y a la capacidad espontánea de la creación, mientras que el artesano es un hombre de oficio que recarga su virtud en la finura de la reproducción.

Hay una cita de Francisco de Asís que establece la distinción entre artesano y artista: “Aquel que trabaja con sus manos es un obrero, aquel que trabaja con sus manos y la mente es un artesano. Y aquel que trabaja con sus manos, la mente y el corazón es un artista” (Mauricio Hernández, Sobre el artista, el artesano y el genio: http://acidconga.com/contenido/sobre-el-artista-el-artesano-y-el-genio).

Aquí una puntualización sobre la técnica: el virtuoso no es un genio per se, de hecho normalmente no lo llega a ser. Puede haber genios que sean virtuosos también, pero pueden no serlo. La técnica es un medio para conseguir algo, no un fin en sí mismo. ¿Paganini era un genio? Posiblemente sí. ¿Los guitarristas de shred de los años 80 lo eran (Ingwie Malmsteen, Vinnie Moore, Eddie Van Halen, Paul Gilbert, Randy Roads)? La inmensa mayoría no. Phineas Newborn es uno de los pianistas de Jazz con una técnica más increíble, y sin embargo nadie diría que es un genio.

Bien, y entonces se puede decir que el artista también es creador, y puede que no sea un genio. Me gusta la definición del arpista húngaro Andreas Wollenweider de qué es un artista: es aquel que es capaz de captar algo que sucede a su alrededor, interiorizarlo y transformarlo en algo como música, pintura o algo similar.

O sea, que ya tenemos otro adjetivo que añadir a la primera característica: creatividad artística original. Es decir, digamos que algo que a nadie antes se le haya ocurrido. Pero no basta con crear algo original, sino que el resultado ha de ser excepcional. Tan excepcional que al genio le salen muy rápido imitadores.

Con lo cual tenemos la segunda característica llamando a la puerta: el genio abre camino, crea un estilo y los demás lo siguen. Se produce la imitación masiva. Dado el resultado tan excepcional de la creación artística original, muchos quieren “crear como él”. Lo que no deja de tener su gracia, porque la genialidad no se puede aprender, es algo innato en mi opinión.

CharlieParker

Charlie Parker

De hecho, no solo se imita al genio de forma masiva, sino que el genio cambia el estilo artístico (musical) para siempre. ¿Los Beatles fueron unos genios? Posiblemente sí, aunque no me gusten. Cambiaron la música popular para siempre, tuvieron imitadores a mansalva y crearon una obra muy original. En el jazz me vienen varios nombres rápidamente a la cabeza: Louis Armstrong, Charlie Parker, Ornette Coleman, John Coltrane, Miles Davis. En el rock citaría otros pocos: Jimmy Hendrix, Led Zeppelin, Joe Satriani.

Para finalizar, quiero abordar el tema del genio y la locura.

Jaco Pastorious

Jaco Pastorious

El genio parece como asociado a un ser desequilibrado, alguien poseído por Dionisos. Rápidamente pensamos en Caravaggio, Van Gogh, Jaco Pastorious, Charlie Parker o Maradona. Pessoa dedicó muchos escritos a este tema, reunidos en el libro Escritos sobre genio y locura. Philippe Brenot escribió asimismo El genio y la locura. Yo me inclino por las conclusiones de la ponencia celebrada en 2007 en Barcelona por Francisco Mora y Vicent Altaió titulada ¿Genialidad o enfermedad, dónde está la frontera?: ni todos los genios están locos, ni todos los locos son unos genios. Contestando a Vicente, no es necesario estar loco para ser un genio. Muchos músicos de jazz en los años 40 se drogaban porque creían que el secreto de Charlie Parker para ser un genio era ser un heroinómano. Descubrieron demasiado tarde para su desgracia que no era así.

Hay dos factores más importantes que la locura a la hora de poder desarrollar la creatividad: el ambiente y el conflicto emocional. Sin un ambiente adecuado el genio no puede llegar a serlo, por muchas condiciones innatas que tuviera. Y es cierto que las situaciones de conflicto emocional ayudan a la creatividad: por ejemplo, véase la esclavitud para el surgimiento del jazz y el blues en EEUU.

En conclusión, creo que el genio es aquella persona que tiene un don o facultad innata para la creatividad artística original, que es capaz de aprehender lo que tiene a su alrededor y convertirlo en una obra de arte. Su potencia creadora es tal que es imitado inmediatamente de forma masiva y tiene tal influencia que cambia su estilo artístico para siempre. En ello la técnica es un medio, no un fin. Un virtuoso no es un genio, aunque puede serlo. Ornette Coleman cambió el jazz para siempre, y llegaron a pagarle para que no tocara. Seguramente tienes razón y Velázquez era un genio, Vicente ¿Y cuál es vuestra opinión?

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  1. Asturianin
    11 junio, 2015 en 0:34

    Buenas.

    No sé si Velázquez era un genio o, simplemente, un pintor con un excepcional dominio de la técnica y la composición. Pero cada vez que veo “Las Meninas” o “La rendición de Breda” pienso, como aquella pobre aldeana que le hablaba al cura, aquello de “quién supiera escribir.” “Cuántas cosas le diría si supiera escribir.”

    No llego a tanto en mis pensamientos. Reconozco que soy mucho más primario. Me quedo embobado mirando sus pinturas y descubriendo cada vez cosas nuevas que no había visto.

    Volviendo a tu entrada, José. Me ha gustado mucho. Sólo discrepo en una cosa: Sobra el “posiblemente” en tu juicio sobre los FabFour de Liverpool. Soy un beatlemaníaco hasta los tuétanos. Se nota.

    Gracias por la entrada, de parte de un loco por la música. Un abrazo.

    • 11 junio, 2015 en 10:14

      Nacho, el “posiblemente” es mi pequeña licencia a la contra. Por supuesto que lo fueron. Pero uno se hace mayor y tiene sus manías. Habrá continuación. Un abrazo.

  2. Rafael Eguiguren
    11 junio, 2015 en 18:36

    Me da gusto leer algo sobre lo que seguramente tendría una opinión diferente cada dos párrafos, y no por eso deja de parecerme muy enriquecedor, me aporta perspectivas nuevas y encima me las desgrana con cariño para que yo las pueda entender mejor. Un 10. Enhorabuena de nuevo JoseJazz

    • 12 junio, 2015 en 16:15

      Sabes querido amigo que la gracia está en eso…Muchas gracias por tus elogios totalmente inmerecidos. Un abrazo.

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